miércoles, 21 de octubre de 2015

ANISAKIS: LA AMENAZA CONTINÚA

Texto: Mónica Alonso Ruiz
Este artículo se publicó en la revista AcuSub, en su número 151 www.acusub.net

El gran incremento que ha experimentado nuestro país en cuanto al consumo de pescado durante el pasado siglo nos ha convertido, después de Japón, en uno de los países donde más se consumen los productos del mar, posiblemente porque nuestra flota pesquera es una de las más potentes del mundo.

Llega la temporada de buceo y el verano. Nos acercamos a la costa o simplemente salimos a las terracitas: pescadito frito, boquerones en vinagre, sepia a la plancha, etc. Lo que no se nos ocurre pensar es que hay probabilidades de de sufrir una intoxicación alimentaria por presencia de anisakis, pues este parásito y sus consecuencias, a pesar de que el nombre no nos es desconocido, seguimos sin saber nada de él.


Sin embargo no debemos alarmarnos en exceso pues con unas nociones básicas sobre cómo se desarrolla la parasitación por Anisakis, podemos ser precavidos y desconfiar de todos aquellos alimentos, que no estén preparados por nosotros mismos, y que pudieran no estar suficientemente cocinados o tratados para evitar este parásito. No nos debemos asustar ente esta amenaza pues es muy sencillo  evitar sus consecuencias y por lo tanto podremos seguir disfrutando de estos maravillosos manjares. Además, muchos establecimientos que proporcionan pescado fresco, o los bares, con sus boquerones en vinagre, ya tienen toda la información adecuada para prevenir la intoxicación.

Anisakis en arenques
Foto: toxicotravail-commons wiki
Anisakis simplex es un gusano nematodo, descrito por primera vez en 1809, que parasita en su forma adulta a mamíferos marinos como ballenas, delfines y focas, pudiéndo producir en su aparato digestivo importantes lesiones. Cada cierto tiempo en los medios de comunicación, este gusano se convierte en una cuestión de relevancia social puesto que el hombre puede resultar un portador accidental de sus larvas, con serias consecuencias para su salud.



foto: Petruss
Las especies de anisakis tienen un complejo ciclo vital que las conduce a través de varios portadores a lo largo de su vida. Este gusano sólo se desarrolla y reproduce en el interior de los mamíferos marinos. Éstos, a través de sus heces expulsan los huevos al exterior donde eclosionan las larvas, de pequeño tamaño y que apenas alcanzan 1mm de longitud. Las larvas libres en el agua ya son infectantes, y pueden vivir en el medio durante 3 meses. Serán ingeridas por pequeños crustáceos, donde se desarrollarán y alcanzarán un mayor tamaño. A su vez, estos crustáceos servirán de alimento para muchos peces y cefalópodos, que son parte de la dieta principal de los mamíferos marinos, cerrándose así el ciclo biológico de este gusano. Cuando los humanos ingieren las especies infectadas intermedias, las cuales son precisamente las más frecuentes en la cesta de la compra (bacalao, sardina, salmón, merluza, atún, calamar, etc.), pueden adquirir el parásito.

El ser humano, según algunos autores, parece que es un hospedador accidental y poco adecuado para el desarrollo de la larva, pero por su similitud con los mamíferos marinos, otros autores indican de la facilidad con la que este gusano se aloja en su tubo digestivo. En cualquier caso, sino nos comemos un alimento parasitado, la larva bien puede discurrir por el aparato digestivo eliminándose con las heces con normalidad y no producir ninguna patología, o bien puede implantarse en las paredes del tubo digestivo, e incluso perforar la capa superficial y penetrar en la mucosa gastrointestinal.

La boca del gusano al microscopio
electrónico
foto: toxicotravail-commonswiki
Cuando se instala en nuestro sistema digestivo se pueden generar dos procesos diferentes: el primero, y más habitual, es lo que se conoce como “anisakiasis o anisakidosis” que consiste en un proceso inflamatorio de la mucosa digestiva. Los síntomas incluyen dolor abdominal, acompañado en ocasiones por vómitos, diarreas, convulsiones y aumento de temperatura. El plazo de incubación es de 4 a 24  horas a partir de la ingestión del pescado parasitado. La dificultad del diagnóstico radica en que estos síntomas pueden confundirse con los de otras enfermedades como úlceras de estómago, obstrucciones intestinales, apendicitis, etc. Es muy habitual esta patología en países del mundo en donde se consume pescado crudo o ligeramente salado o condimentado, y nuestro país es uno de ellos.

La segunda patología supone una reacción alérgica aguda (en 1995 se describió en España el primer caso de alergia grave al parásito), que se manifiesta en forma de urticaria generalizada, acompañada en algunos casos de hinchazón, y a veces puede desembocar en un shock anafiláctico. En algún caso estos síntomas se prolongan incluso cuando el individuo ha expulsado totalmente las larvas a través de las heces, o cuando se producen posteriores ingestiones de la larva, tras la primera reacción alérgica.

foto: Toxicotravail-commonswiki
Las personas sensibles a los gusanos nematodos (son parásitos relativamente frecuentes y por ello algunos desarrollan alergia a ellos) pueden sufrir reacciones anafilácticas graves tras la ingesta de pescado parasitado por anisakis. A veces esto se confunde con alergia al propio pescado. Los medios de diagnóstico hoy en día permiten identificar claramente estas alergias e intoxicaciones, pero puede ocurrir que se den falsos negativos.


Dado que el hombre no es el hospedador definitivo de este parásito, los gusanos mueren en nuestro organismo. Por ello en la gran mayoría de los casos el tratamiento es sintomático y solo cuando se producen obstrucciones intestinales debidas a la larva de anisakis, se necesita de cirugía de urgencia.

Pero, ¿cuáles son las posibilidades reales de toparnos con este gusano en nuestra alimentación? Debido a que se desarrolla exclusivamente en el medio marino, las especies de agua dulce están libres del parásito. Entre el 40 y el 80% de las piezas de peces y cefalópodos que se capturan actualmente se encuentran parasitados, siendo las piezas más afectadas las provenientes del Mar del Norte, Pacífico Sur y del Atlántico Norte. Para que el parásito se transmita al ser humano es preciso y fundamental que la larva esté viva, y esto ocurre cuando se ha cocido de manera insuficiente el pescado. Por este motivo, los primeros casos de anisakiasis fueron registrados en Japón y en los países nórdicos, por su gran tradición en el consumo de pescado crudo. En España, la incidencia de casos es bastante baja, principalmente debido a que habitualmente el pescado se consume cocinado. Posiblemente el mayor riesgo que corremos es cuando consumimos boquerón en vinagre, pero como ya hemos dicho, es muy habitual encontrarnos el cartelito en el bar donde nos ponen los boquerones en vinagre, diciendo que han sido congelados antes de su preparación, lo cual, como veremos a continuación, elimina el riesgo de intoxicación.

Las larvas de Anisakis simplex resisten vivas 50 días en el pescado guardado a 2ºC, 2 horas a –20ºC, 2 minutos a 60ºC y 2 meses en vinagre. Por lo tanto es recomendable seguir las siguientes normas básicas para el consumo de los alimentos del mar, para poder asegurarse de que se produce la muerte de las larvas:


            
El ahumado de pescados debe realizarse a una temperatura de 60º C durante más de 10 minutos.

No deben consumirse semiconservas, marinados, pescados secos o variedades de la cocina japonesa que no hayan sido congelados previamente.

En el consumo de boquerones en vinagre hay que asegurarse que el pescado ha sido congelado a –20º C durante más de 24 horas. Los frigoríficos de menos de 3 estrellas no alcanzan la temperatura de -20ºC. Y los frigoríficos de 3 estrellas o más necesitan de más tiempo para alcanzar la temperatura de -20 ºC que los congeladores industriales, por lo que se recomienda mantener congelado el producto durante al menos 7 días.

Es recomendable consumir las partes del pescado magras, evitando las vísceras, que suelen ser las más parasitadas. Por ello es recomendable comprar el pescado limpio y sin vísceras, o bien limpiarlas lo antes posible.

La cocción debe ser realizada a temperaturas superiores a 60º C, por lo que a veces el cocinado “a la plancha” puede resultar insuficiente.

El pescado ultracongelado en alta mar, del cual se eliminan rápidamente las vísceras después de su captura, está libre de larvas vivas de Anisakis simplex, por lo que no existe riesgo.

Los moluscos bivalvos no tienen riesgo de tener anisakis, y tampoco las semiconservas de anchoas ni los pescados salados como el bacalao o las mojamas (salvo que el tratamiento de salazón sea muy pobre y estén casi crudas).

Los productos que deben congelarse previamente son los boquerones en vinagre y otros pescados en escabeche, el sashimi, sushi, carpaccios y otras especialidades a base de pescado crudo, el pescado marinado, las huevas de pescado si están muy crudas, los arenques y otros pescados preparados en salmuera y los pescados ahumados.

La normativa ya contempla el tratamiento de los productos del mar para evitar este problema: en el Real Decreto 1420/2006 de 1 de Diciembre, sobre prevención de la parasitosis por anisakis en productos de pesca suministrados por establecimientos que sirven comida a los consumidores finales o a colectividades.



Por lo tanto, si nos surge alguna duda de que lo que comemos pueda estar afectado por el parásito, porque se encuentre entre los alimentos poco o nada cocinados, o porque no confiemos en que se ha cumplido la ley, o incluso porque somos buceadores viajeros y nos encontramos en países donde posiblemente no existan estas leyes de protección al consumidor, pues lo mejor es cambiar de menú. Es seguro que en las cartas de los chiringuitos, freidurías, y bares de tapas existen suficientes alternativas igualmente sabrosas y de menos riesgo.

domingo, 4 de octubre de 2015

SEA SHEPHERD EN EL OCTAVO ENCUENTRO BLUE DRINKS, MADRID



Texto: Mónica Alonso Ruiz

El pasado día 1 de septiembre tuvo lugar el octavo encuentro Blue Drinks Madrid, una reunión mensual informal que tiene lugar el primer martes de cada mes. Nos reunimos amantes del mar en todas sus facetas y se tratan temas muy interesantes. En este último encuentro Carlos Pérez de Sea Shepherd nos contó muchas cosas de esta interesante organización, y en particular se habló de las campañas en defensa de los cetáceos en el mar, que tienen lugar por todo el mundo.

Carlos Pérez es la primera persona española que participó en una campaña de Sea Shepherd, conoce personalmente al Capitán Watson y participa en la organización de Sea Shepherd en España. Gran comunicador, consiguió muy rápidamente dejarnos con la boca abierta cuando nos contaba las hazañas y las "batallas" de estos aguerridos activistas.

HISTORIA

En primer lugar nos dio unas primeras pinceladas sobre la organización en general y nos explicó un poco quién es Paul Watson, el alma mater de la organización. Paul Watson en 1969 cofunda Greenpeace Foundation y participó en las primeras campañas, dirigiendo algunas de ellas, como la de la protección de crías de focas en Canadá, su país natal.

Ya en 1977 disiente de los métodos de Greenpeace, y con sus planes de organización interna. Carlos nos explica que sus métodos directos y expeditivos de acción directa en contra de la injusticia no son bien vistos en Greenpeace y se le aparta de las campañas de protección de focas.

En 1977 Paul Watson funda Earth Force Society en Canadá. El primer barco de la sociedad, el Sea Shepherd realiza su primera misión para proteger los bebés de focas en Canadá. Este mismo barco aborda y hunde el ballenero pirata Sierra, de bandera liberiana, en Leixoes, Portugal. Con este abordaje hostil se empieza a perfilar la filosofía de la organización. Se trata de ir en contra de todos aquellos medios materiales que se utilicen para realizar acciones ilegales, pero siempre respetando la vida humana.

Paul Watson en las fechas del abordaje del Sierra

En 1980 se hunden otros dos barcos balleneros piratas, el Ibsa I e Ibsa II, en el puerto de Vigo, continuando la lucha por la defensa de las ballenas. La prensa española se hizo eco de la noticia, donde cuentan también la "batalla" del Sierra:


Esta crónica de 2010 de la Voz de Galicia relata los hechos habiendo pasado treinta años desde los mismos, donde solo se registraron daños materiales:


En este enlace se pueden leer estas y otras historias de los inicios y la historia de Sea Shepherd:


Ya en 1981 se registra Sea Shepehrd en USA, y el año pasado (2014) se registra esta organización en España. (www.seasheperd.es).



LA ACTITUD DE SEA SHEPHERD ANTE LA INJUSTICIA E ILEGALIDAD

Nos quedó muy claro que la actitud claramente activa se realiza únicamente ante acciones ilegales. Su máxima es la acción directa y el trabajo voluntario.

Acción directa con todos los medios posibles allí donde se producen los hechos ilegales, y trabajo voluntario: los integrantes de Sea Shepherd son todos voluntarios que prestan su trabajo a la organización.

No hay socios, solo hay personas que aportan donaciones o su tiempo y su trabajo.
Carlos nos cuenta que el mismo Paul Watson le dijo personalmente:

"solo tenemos dos reglas, Carlos, nunca herimos a nadie y nunca pactamos con el enemigo".


Para Sea Shepherd las herramientas usadas para el exterminio y la ilegalidad no son sujetos susceptibles de violencia para nosotros. Intervenimos, las confiscamos,...pero nunca ponemos en peligro a las personas que destrozan ambientes y especies. Esta actitud activa y beligerante es la que por un lado hace tan popular a esta organización, por su activismo activo y controvertido, a veces violento, pero también es la que da pie a muchas críticas. Cada uno de nosotros debe valorar si el resultado obtenido (que ciertos balleneros dejen de operar en una zona) merece la pena la "ilegalidad" de los abordajes...Ellos lo tienen muy claro.

Carlos cuenta, para nuestra sorpresa, que los medios de los que disponían al principio eran bastante básicos, siendo los barcos de la organización, restauraciones artesanas de barcos viejos, recuperados para la "acción". Muchos de ellos eran barcos muy viejos, que dejan mucho que desear.

El largo camino hasta la actualidad ha sido largo, y el cambio evidente, teniendo la organización muchos mejores medios que los que se tenían inicialmente.




TEMAS DE CAMPAÑA

Sea Shepherd se ha centrado fundamentalmente en los siguientes problemas o campañas:
  • Defensa de cetáceos: balleneros japoneses en la Antártida, las Islas Feroes, los delfines de Taiji en Japón, la defensa de la vaquita en el Mar de Cortés.
  • Intervenciones contra la pesca ilegal: bacalao de profundidad en la Antártida, en Senegal, en el Mediterráneo. Empresas españolas en la Antártida.
  •  Protección de tortugas marinas: Costa Rica, Florida...En Costa Rica mataron a un activista, Jairo: la cosa a veces se pone dura.
  •  Defensa de tiburones: Australia. En Australia hay muchos barcos de transporte de ganado, a los que siguen los tiburones, y por eso hay "ataques accidentales", a partir de los cuales los gobiernos locales han aplicado políticas de matanzas.
  •  Protección de focas: Namibia, Escocia, Finlandia..
  •  Defensa de aves marinas: Alemania..
  •  Defensa de enclaves naturales: Isla del Coco, Galápagos..
  •  Denuncia de las consecuencias de la contaminación en los océanos: Golfo de México..

EL PRESENTE

Sea Shepherd se ha extendido globalmente, y se ha constituido en un movimiento internacional de defensa ambiental marina.

Como ya se ha indicado, intervienen si se considera que se comete una ilegalidad, y si no la hay, documentamos la situación para dar a conocer el problema.

"No somos violentos, sí agresivos"


Se atienen a la "Carta de Naciones Unidas para la Naturaleza", firmada por todos las naciones que la componen. Explican que "la hipocresía, el fraude y la manipulación de los gobiernos no nos detienen".

Se autodenominan una organización no de protesta sino de intervención directa. Para ello poseen una flota de embarcaciones de altura, interceptores, lanchas rápidas y patrulleras. Nos explicaron que una gran donación de la Post Code Lottery holandesa les ha permitido construir una nueva embarcación de altura.

Desafortunadamente, por el carácter activo de sus miembros, en la actualidad existen varios procesos penales contra algunos de sus voluntarios que intervienen pacíficamente en campañas. Sus voluntarios han sido golpeados, perseguidos, sus barcos atacados en ambientes hostiles, donde la vida de los voluntarios sufre serio peligro.



LOS MEDIOS DE LOS QUE SE DISPONE

Utilizan todo lo que está en su mano:
  • La flota de intervención directa, cada vez más amplia.   
  • Voluntarios entrenados: Es preciso ser de una determinada manera para poder soportarlo.  
  • Donaciones en efectivo y materiales. 
  • Venta de merchandising. 
  • Apoyo público de simpatizantes conocidos (actores, científicos, periodistas...) 
  • Colaboración con gobiernos y autoridades. Algunos tienen pocos medios y personal, como en el caso de Costa Rica.      
  • Presencia en medios de comunicación, redes sociales, conferencias y eventos...


"El arma más poderosa es una cámara en manos de un activista/periodista dispuesto a arriesgar"

 
   
Pamela Anderson es una gran colaboradora de Sea Shepherd

Brigitte Bardot apoya la organización desde el inicio y un barco lleva su nombre. Cuando detuvieron a Paul Watson en Alemania se ofreció a ir a prisión en su lugar


PROTECCIÓN DE CETÁCEOS

Las principales campañas, relacionadas con cetáceos, en las que participan son:

Campañas en contra de la pesca de ballenas



Atendiendo a la documentación de su página web:


La campaña 2011-2012 en defensa de las ballena antárticas es la octava campaña que tiene lugar en contra de la pesca ilegal por parte de los balleneros japoneses.

¡¡¡Se han salvado 768 ballenas!!!!!

Estiman que en las 8 campañas han salvado las vidas de al menos 3600 ballenas, y se ha mostrado al mundo la actividad ilegal ballenera de la flota japonesa. Esa temporada fueron capaces de salvar más ballenas que las que pudieron matar los japoneses.


  Los delfines de Taiji

La matanza de 20.000 delfines, marsopas y pequeñas ballenas ocurre en Japón cada año. Desde el 1 de septiembre y normalmente hasta marzo del siguiente año, los pescadores acorralan a familias enteras de pequeños cetáceos en bahías poco profundas y los apuñalan y ahogan a muerte sin piedad.

Esta matanza anual de delfines era prácticamente desconocida hasta 2003, cuando Sea Shepherd publicó globalmente las imágenes de vídeo y las fotografías obtenidas de forma encubierta de la actualmente infame "cala" sangrienta en un pueblo llamado Taiji. Desde 2010 hasta hoy en día, Sea Shepherd mantiene una presencia de voluntarios en la cala. Son los Guardianes de la Cala. 



 Islas Feroe


Cada año, la denominada "grind" amenaza las vidas de cientos de calderones o ballenas piloto y muchos otros delfines, en las Islas Feroes.


Grupos  familiares enteros de estos animales magníficos son masacrados brutal y despiadadamente cada año en estas islas, territorio autónomo de Dinamarca. Ya hablamos en posta anteriores de esta brutal práctica:


Numerosos voluntarios han sido arrestados por las autoridades locales y deportados. Embarcaciones de la organización han sido ilegalmente inmovilizadas y confiscadas por la flota danesa.
Desde los años 80 Sea Shepherd lidera la acción directa en contra de esta barbarie.



Conservación de la marsopa vaquita


La Operación Milagro está dedicada a la conservación de la marsopa vaquita, una especie a punto de extinguirse. El nuevo barco R/V Martin Sheen recopila datos en un esfuerzo por colaborar con los científicos en la conservación y supervivencia de los individuos que quedan.

Documentar la difícil situación de estos cetáceos en peligro de extinción (https://en.wikipedia.org/wiki/Vaquita) y divulgar en la región con biólogos marinos y con otras organizaciones se pretende evitar su extinción. Numerosas organizaciones no lucrativas y científicos están trabajando en cooperación con el gobierno mexicano y el presidente Enrique Peña Nieto para conservar las marsopas vaquitas que quedan en la zona.
   
NUESTRA IMPRESIÓN DE LA CHARLA

Tras un buen rato en el que Carlos compartió su experiencia con nosotros, algunos recibimos en primer lugar una buena lección de coraje para luchar por lo que uno cree, y muchos temas de reflexión.

Enumero algunos temas que me llamaron la atención: 
  • Ser activista "activo" es duro y se pasa mucho miedo. 
  • Algunas de estas acciones ilegales se acabarán en algún momento: el tema es saber cuando. 
  • Una cámara es un arma muy poderosa. 
  • El mundo científico colabora con los conservacionistas: escuchémosles. 
  • Hay que aprovechar cualquier medio para dar a conocer al mundo las cuestiones por las que luchamos. Acudir a famosos es una gran idea y muchas veces se prestan a colaborar cuando ven que las razones de lucha son buenas. 
  • A veces "luchar" no lo es todo: educar y concienciar es importante. 
  • La batalla por el planeta es a largo plazo
Foto: J. Cerrada
Foto: J. Cerrada



miércoles, 23 de septiembre de 2015

CARA A CARA CON EL BLANCO

“No soy un asesino, ni un devorahombres, ni mato por diversión.
Solo soy un pez prehistórico, aunque tu me llamas monstruo”
Del documental Monstruo (dir.Mónica Sagrera)


Si hay un animal en el mundo que me produce fascinación, ese es el tiburón blanco. No es su origen prehistórico o sus desarrollados sentidos, sino su fama de animal sanguinario y el miedo atávico que produce incluso en los más aguerridos buzos. Cuando Spielberg estrenó su conocidísima película, se terminó de fraguar su inmerecida leyenda. ¿Se imaginan que se hubiera desatado la histeria colectiva y que tras ver Psicosis hubiéramos atacado a todos los dueños de moteles? Pues esto es ni más ni menos lo que pasó tras el estreno de Tiburón, allá en el 75 cuando yo contaba 2 años de edad. Mientras que la peor pesadilla de la mayor parte de la población de los 80 era morir devorado por este monstruo (cosa muy poco probable ya que tan solo se registran 5 muertes al año por ataques de este tipo) mi sueño de niña y ya de adulta ha sido encontrarme con uno cara a cara, observar de cerca su sonrisa, sentir su poderoso cuerpo moviendo el agua, verle proteger sus delicados ojos y atacar con furia a su presa.
Siento un cariño especial por los malos de película, siempre he pensado que tendrán sus motivos o que quizás…no son tan malos.
El ser humano tiene verdadera obsesión por interpretar el mundo desde un punto de vista antropomórfico y de trasladar la bajeza de su comportamiento al reino animal. El único ser que mata por placer y que representa un serio problema para el resto de las especies e incluso para si mismo, anda sobre dos patas. Sin embargo llevamos toda la vida inventando monstruos aterradores que nos masacran con una premeditación y crueldad de la que solo el hombre es capaz, para justificar nuestros actos y acallar nuestras conciencias.
El Carcharodon carcharias, nombre científico del tiburón blanco ha sido aniquilado de tal forma en las tres últimas décadas, que hoy en dia es una de las únicas tres especies de tiburón protegida mundialmente. La sobrepesca, las capturas accidentales y sobre todo el mero hecho de matar por matar sin ningún motivo de supervivencia o económico, han puesto a estos majestuosos animales que llevan en este mundo más de 400 millones de años, al borde de la extinción.
En Septiembre de 2012, por fin, mi sueño se iba a convertir en realidad: viajaba a Guadalupe (México) uno de los pocos reductos donde este bello animal puede vivir sin preocupación, a nadar con el blanco.  Bueno, lo de nadar es un decir ya que por ley no puedes salir de la jaula ni bucear con equipo autónomo. Eso además de garantizar la seguridad del buceador, también es beneficioso para los escualos cuyo futuro en la zona sería incierto de prohibirse esta actividad, cosa que sin duda ocurriría si algún intrépido fuera devorado. Hay otros destinos donde se practica este tipo de buceo como Sudáfrica, pero el agua está algo más fría y es mucho más turbia.
La travesía dura unas 20 horas. Guadalupe es un islote pelado en mitad de ningún sitio. No hay nadie porque no hay nada salvo leones y elefantes marinos, estos últimos, más torpes y gordos, constituyen el plato preferido del blanco. Vistos desde abajo no difieren mucho de un bañista humano entrado en carnes, por lo que es entendible que a veces, haya mordiscos accidentales y fatales ya que aunque solo te lleves el primero, es muy difícil sobrevivir al ataque. Y si lo haces estás en el culo del mundo, asi que tus posibilidades de llegar a un sitio civilizado a tiempo son inexistentes. Antes de embarcarte firmas unas 6 hojas descargando responsabilidades, hasta al buceador más optimista le tiembla el pulso al dar detalles de donde tienen que repatriar tu cadáver en caso de que un tiburón decida que te pareces demasiado a una foca.
En el barco hay 14 personas, incomprensiblemente 4 no son buzos. De hecho para meterte en las jaulas superiores que están a ras de superficie no es necesario ni el open wáter, lo que si que hay que tenerlos es bien puestos para meterse por primera vez al agua con un bicho asi.
La primera mañana hay nerviosismo y expectación. La noche antes el capitán nos ha dado un extenso briefing detallando lo que se puede y debe hacer. Especialmente inquietantes son las indicaciones de no moverte si el tiburón te toca con el morro, cosa que puede ocurrir ya que en las jaulas superiores hay una abertura para sacar cuerpo y cámara y en el sumergible se puede salir aunque permaneces atado al cabo de seguridad y al narguil.
Hemos desayunado lo justo, queremos ir al agua ya. En cubierta hay carreras mientras se ultiman los preparativos, se cierran las últimas carcasas y se acoplan los focos ya cargados. Los marineros empiezan a preparar el cebo y se establecen los turnos para entrar en las dos jaulas de popa; cuatro buzos por jaula durante 60 minutos. He tenido suerte, voy en el primer turno ya que se establece un orden casi militar según experiencia y titulación. El agua está a unos 21 grados (normalmente suele estar a 18º), el uso de guantes y capucha es obligatorio, pero…somos españoles; yo no me apaño para manejar la cámara con guantes, teniendo en cuenta que el simple roce de un diente de unos 12 cm acabaría ipso facto con mi carrera de modelo de manos y que 3 mm de neopreno no iban a hacer mucho para remediarlo, decido ir sin guantes. El buceo autónomo no está permitido, nuestras aletas y reguladores han sido requisados y se encuentran bajo llave en otra parte del barco. Mientras nos equipan y colocan lastre tanto en el pecho como en los tobillos ya que nuestra posición será vertical en todo momento, los no buceadores toman nota de nuestras maniobras.
Accedemos a la portezuela superior de las jaulas arrastrando literalmente el culo por la superficie. Cuando el último de nosotros ha entrado se cierran y se lanzan los cebos.
Llevo 20 minutos en el agua, de pie, inmóvil. Mis 3 compañeros y yo miramos a nuestro alrededor, pero solo hay azul y silencio. Es la primera vez que utilizo un narguil y llevo plomo como para hundirme de por vida, aun asi me encaramo para asomarme por la abertura de unos 60 cm de la jaula, diseñada para poder sacar la cámara y enfoco sobre lo único que no es océano: un trozo de atún que pende atado de un cabo a unos dos metros de mi cabeza y que es picoteado por una gaviota. Recuerdo el briefing del capitán y sus indicaciones ya que tengo medio cuerpo fuera, pero no hay ni rastro del blanco.
Hay otra jaula a la que llaman “el sumergible”, para esa si hay que tener titulación y que baja como un ascensor a 10/12 metros. Se realizan turnos de 20 minutos y bajan dos buzos con un instructor que lleva un equipo de comunicación por si hubiera algún problema o por si alguno no pudiera compensar correctamente y fuera necesario detenerse o subir unos metros. Tiene una puerta por la que se puede salir completamente aunque siempre permaneces atado al habitáculo.
La gaviota levanta el vuelo inesperadamente y de repente toda la calma se transforma en excitación. Oigo voces en cubierta, mi compañero me da un codazo y la jaula chirriante se tambalea. A pocos centímetros de nuestros pies aparece de la nada la silueta inconfundible de un tiburón blanco de unos 4 metros y medio. La sangre se nos agolpa en las sienes y los flashes se disparan. Lejos de ser una experiencia aterradora o estresante, la presencia del escualo ejerce sobre nosotros una fascinación casi hipnótica mientras asciende en círculos sin agitar el agua.
El sueño de cuando era niña está delante de mis ojos. El gigante es tremendamente precavido y danza lenta y elegantemente rodeando la jaula, hasta que por fin atraído por los golpecitos que damos en los barrotes y seguramente por los objetos electrónicos que emiten unas pequeñas vibraciones que ellos detectan con las ampollas de Lorenzini, asciende hasta ponerse a nuestra altura de una forma tan vertiginosa que parece volar. Su enormidad a poco más de unos centímetros de mis dedos que se aferran a la cámara y tan solo ella entre mi cuerpo y su boca abierta. No la llevo sujeta con ninguna brida pese a que pesa 5 kilos ya que si el tiburón la mordiera, me arrastraría con ella. Una cicatriz enorme le surca el lado derecho de la cara fruto de viejas reyertas submarinas que le debieron dejar con vida de milagro, pero ahí está, mirándome fijamente y avanzando hacia mi de frente. En sus ojos descubro curiosidad, inteligencia y respeto. Veo sus dientes por el visor cada vez más cerca, levanto la cabeza pero está encima asi que cierro los ojos y mientras me parapeto detrás de la cámara noto un pequeño empujón en la cúpula. Gritos en cubierta, no me muevo pese a que el blanco me ha tocado. La adrenalina me chorrea mientras observo como su tercer párpado se cierra al adoptar una posición de ataque, en ese momento cambia su trayectoria para lanzarse ferozmente contra el cebo, desencajando la mandíbula en una mueca atroz. Sigo grabando.

Subo a cubierta convencida de que el depredador más despiadado del océano no tiene ninguna intención de comer humanos si los detecta como tales y una sonrisa se dibuja en mi cara al pensar que en un rato, si los nervios no traicionan podré salir de la jaula.

Mónica Sagrera