EL OCÉANO PROFUNDO
Texto: Mónica Alonso Ruiz
Bajo la superficie marina bañada
por el sol, donde la luz se rinde ante un azul cada vez más oscuro, comienza el
reino más inexplorado de nuestro planeta. El océano profundo no es solo una
masa de agua, sino un abismo de silencio donde las temperaturas son gélidas y
la oscuridad es absoluta. A miles de metros de profundidad, en un mundo regido
por presiones aplastantes, la vida no solo sobrevive, sino que desafía nuestra
comprensión de la biología. Es nuestra última gran frontera hacia un lugar que
guarda más secretos sobre el origen de la vida que las estrellas más lejanas de
nuestra galaxia.
El fondo marino y las zonas del océano en función de la
luz solar y la profundidad
La superficie de la Tierra es
irregular y “ondulada” porque la masa sólida del planeta está en constante movimiento:
las placas tectónicas se desplazan, se producen volcanes que forman montañas y
la erosión va desgastando el terreno. Todo eso hace que aparezcan montañas,
llanuras, fondos profundos y otros relieves. En general, podemos dividir la
superficie del planeta en dos partes: la continental, que son los continentes y
zonas de tierra firme, y la oceánica, que corresponde a la superficie terrestre
bajo el agua de los océanos, el fondo del mar o lecho marino.
El lecho marino no es una llanura
plana, sino un relieve tan complejo y accidentado como cualquier continente y
se pueden encontrar cordilleras volcánicas llamadas dorsales oceánicas,
llanuras inmensas y profundas fosas que se hunden kilómetros hacia el manto
terrestre.
Cartografía de los fondos marinos.
Fuente: Gisandbeers
Junto a la costa encontramos la plataforma
continental, una zona de poca profundidad (menos de 200 metros) que rodea a
los continentes y donde la luz solar permite que en esas aguas oceánicas más
superficiales se hable de la zona fótica, el área más productiva y rica
en biodiversidad y recursos del océano.
En el límite de la plataforma, el
terreno desciende abruptamente a través del talud continental, una
vertiginosa rampa que marca el límite geológico de los continentes. En esta
bajada atravesamos la zona mesopelágica o de penumbra (hasta los 1.000
metros) y la zona batial o batipelágica (hasta los 4.000 metros), donde
la luz solar se desvanece. Al final de este escalón se encuentran las llanuras
abisales, enormes extensiones planas situadas en la zona abisal que pueden llegar
hasta los 6.000 metros de profundidad.
Por último, el relieve submarino se
completa con las fosas oceánicas, que son trincheras estrechas formadas
por el choque de dos placas tectónicas y hundimiento de una de ellas bajo la
otra. En estos lugares se alcanza la zona hadal, la región más profunda
del planeta, que se extiende desde los 6.000 hasta los 11.000 metros.
Las zonas del océano según su
profundidad. Fuente: 20minutos. Autor: Henar de Pedro
El punto más profundo del océano
es el Abismo Challenger, ubicado en la Fosa de las Marianas, en el océano
Pacífico occidental, donde, según mediciones recientes, se alcanzan
profundidades aproximadas de 10.900–11.000 metros.
El abismo oceánico
Se puede decir que hay dos
océanos, uno superficial, al que llega la luz solar, y el océano profundo, aquel
que se extiende a partir de los 200 metros de profundidad, que es el punto
crítico donde la luz del sol se apaga definitivamente. Al cruzar este umbral el
ecosistema pasa a tener unas condiciones extremas para la vida.
El océano profundo crea un
entorno radicalmente distinto al de la superficie. Allí la presión, producida
por el peso de la columna de agua desde la superficie es el factor más determinante,
aumentando una atmósfera por cada diez metros de descenso y alcanzando niveles extremos
en abismos como la Fosa de las Marianas, donde la presión supera mil veces la
presión atmosférica habitual.
En este reino de tinieblas, la
temperatura se mantiene constante entre los 1 y 4 °C, un frío casi gélido
debido a la nula incidencia solar y a una escasa mezcla con las corrientes
superficiales. Esta falta de luz hace imposible la fotosíntesis, obligando a
los organismos a depender de la "nieve marina", materia orgánica que
desciende desde arriba, o de la quimiosíntesis en fuentes hidrotermales para
obtener energía.
Debido a que el agua es muy fría
y salada, se vuelve más pesada y densa, lo que provoca que el océano profundo
se estratifique, es decir, que se organice en diversas capas superpuestas.
Estas capas son tan estables que funcionan como niveles aislados, impidiendo
casi por completo que el agua se mezcle de una a otra.
A pesar de lo enorme que es, el
océano profundo sigue siendo uno de los lugares menos conocidos del planeta.
Más del 80 % del océano aún no se ha explorado, y solo hemos observado
alrededor del 0,01 % del fondo marino profundo. Esto significa que sabemos muy
poco sobre lo que ocurre allí abajo, donde podrían existir especies y procesos
que todavía no hemos descubierto.
Y, sin embargo, el océano
profundo es muy importante para mantener el clima de la Tierra. Funciona como
un gran regulador natural porque absorbe casi el 90 % del exceso de calor producido por las actividades
humanas y alrededor del 30 %
del CO₂ que emitimos a la atmósfera. Gracias a esto, actúa como un
enorme amortiguador que ayuda a frenar el cambio climático y a
mantener la temperatura del planeta más estable.
Fauna del abismo marino y sus adaptaciones
La fauna del océano profundo es
muy diversa, aunque viva en uno de los ambientes más extremos del planeta. Para
sobrevivir en estas zonas tan oscuras y frías, las especies han desarrollado
adaptaciones sorprendentes.
Una de las más llamativas es la bioluminiscencia,
la capacidad de producir luz propia mediante reacciones químicas internas. Esta
luz generada les sirve para atraer presas, defenderse, comunicarse o camuflarse
en la oscuridad. Gracias a ella, muchos animales pueden orientarse y
relacionarse en un lugar donde la luz solar no llega.
Criaturas
abisales del libro de Claire Nouvian The Deep: The Extraordinary Creatures
of the Abyss
Otra adaptación importante son
los cuerpos gelatinosos o muy flexibles, que soportan sin problemas la
enorme presión de las profundidades. Al no tener cavidades llenas de aire ni
estructuras rígidas que puedan romperse, estas criaturas mantienen su forma
incluso a varios miles de metros bajo el mar. Además, este tipo de estructuras
consumen poca energía y facilitan la flotabilidad, algo muy útil en un entorno
donde la comida escasea.
La falta de alimento también ha
llevado a muchas especies a desarrollar un metabolismo muy lento, lo que
les permite gastar la mínima energía posible y pueden sobrevivir largos
periodos sin comer. Además, muchas de estas criaturas tienen vidas
extraordinariamente largas, algo que les ayuda a tener más oportunidades de
reproducirse en un lugar donde los encuentros entre individuos son poco
frecuentes.
Los animales del océano profundo
también cuentan con sentidos muy desarrollados que compensan la ausencia
de luz. Algunos poseen quimiorreceptores para detectar sustancias en el
agua y localizar alimento o evitar peligros. Otros tienen una gran
sensibilidad a las vibraciones, lo que les permite percibir movimientos a
distancia, una ventaja clave cuando encontrar comida es raro y cualquier señal
puede significar supervivencia.
Entre las especies más
representativas se encuentran los peces abisales, con sus enormes bocas y
cuerpos translúcidos; los misteriosos calamares gigantes; o las estrellas y
pepinos de mar que habitan las llanuras abisales.
El libro The Deep: The
Extraordinary Creatures of the Abyss, de Calire Nouvian es una
recopilación, de muchos científicos diferentes, las doscientas imágenes de
fauna abisal, de las profundidades más desconocidas de la Tierra, encontró una
visión general que no había existido hasta ahora y que ninguno de los
científicos había conocido en su totalidad. Algunos de estos animales solo han
sido vistos una o dos veces.
De izquierda a derecha: Caulophryne
jordani (diablo marino con aletas en abanico), Marrus orthocanna y Grimpoteuthis,
o ‘pulpo Dumbo’. Fuente: “The Deep: The Extraordinary
Creatures of the Abyss” de Claire Nouvian / Monterey Bay Aquarium Research
Institute.”
Un pez dragon.
Fuente: “The Deep: The Extraordinary Creatures of the Abyss” de Claire Nouvian.
Uno de los lugares más sorprendentes
del océano profundo son las fuentes hidrotermales, auténticos oasis de vida en
medio de la oscuridad absoluta. En estos puntos, chorros de agua caliente y
cargada de minerales sostienen ecosistemas completos sin necesidad de luz
solar. La vida que prospera allí, alimentada por bacterias quimiosintéticas, se
considera un posible modelo de cómo podría existir vida en otros lugares fuera
del planeta.
Una comunidad de gusanos de tubo crece
en la cima de un montículo de lava cerca de una fuente hidrotermal del Golfo de
California. Los grandes gusanos en esta imagen miden aproximadamente 1.5 metros
de largo. Fuente: National Geographic España
Estudios recientes han revelado
que las criaturas abisales no viven aisladas, como se pensaba antes. Muchas
están conectadas a través de corrientes marinas que transportan nutrientes,
restos orgánicos y larvas a grandes distancias. Gracias a estas conexiones, el
océano profundo funciona como un gran sistema global, donde lo que ocurre
en una zona puede afectar a otras muy lejanas. Esto ha cambiado la visión
científica sobre la vida abisal y demuestra que, incluso en un lugar tan
remoto, las especies están estrechamente relacionadas.
La nieve marina y el sumidero de carbono
Vivir en las profundidades del
océano es un gran desafío. Allí la luz no llega y la comida es escasa. Aun así,
muchos organismos han encontrado la manera de sobrevivir gracias a recursos que
provienen de la superficie. Uno de los más importantes es la nieve marina,
un suministro constante de materia orgánica que cae lentamente hacia el fondo y
que actúa como el principal alimento de muchas especies abisales.
La nieve marina está formada por
pequeñas partículas que se originan en la zona iluminada del océano (zona
fótica), donde el fitoplancton y otros organismos realizan la fotosíntesis.
Cuando mueren o liberan restos, generan diminutas fracciones de algas,
detritos, mucus y otros materiales biológicos. Poco a poco, estas partículas se
aglutinan, formando copos más grandes que comienzan a hundirse de manera
continua, día y noche, como una nevada lenta bajo el mar.
La nieve marina cae al fondo marino
frente al Golfo de México. PROGRAMA NOAA OKEANOS EXPLORER, Expedición Golfo de
México 2012
Este proceso es vital para la
vida en las zonas profundas porque permite llevar la energía de la superficie
hasta los lugares más oscuros y profundos del océano. Animales filtradores,
carroñeros y algunos depredadores dependen de este flujo constante de
nutrientes para poder alimentarse.
La nieve marina también juega un
papel clave en el ciclo global del carbono. Cuando las partículas orgánicas
formadas en la superficie comienzan a descender, transportan consigo el carbono
que las algas y otros organismos incorporaron durante la fotosíntesis. Una
parte de esta materia es consumida a lo largo del camino, pero otra llega al
fondo y queda almacenada durante siglos o incluso milenios. Este proceso,
conocido como bomba biológica de carbono, actúa como un mecanismo
natural que retira CO₂ de la atmósfera y lo envía a zonas donde queda fuera de
circulación durante mucho tiempo.
Esquema de la bomba biológica de
carbono. Fuente: NOAA
Gracias a este transporte
continuo de materia, el océano se ha convertido en el mayor sumidero de
carbono del planeta, absorbiendo enormes cantidades de CO₂ que de otro modo
permanecerían en la atmósfera y contribuirían al calentamiento global. Sin
este proceso, la concentración de CO₂ atmosférico sería mucho mayor, y el clima
de la Tierra sería muy diferente. Por ello, la nieve marina no solo sostiene la
vida en el abismo, sino que también ayuda a regular el clima global.
El tiburón de Groenlandia: un
viajero inesperado del océano profundo
El tiburón de Groenlandia (Somniosus
microcephalus) es uno de los habitantes más enigmáticos del océano profundo
y es un experto en sobrevivir en el abismo. Vive normalmente en las aguas frías
del Ártico y del Atlántico Norte, donde se desplaza lentamente y tiene un
metabolismo extremadamente lento, lo que le permite alcanzar algunos de los
récords más sorprendentes del reino animal: puede vivir entre 250 y 500 años, por
lo que es el vertebrado más longevo conocido.
En los últimos años se han
encontrado tiburones de Groenlandia muy lejos del Ártico. En 2013, los
científicos capturaron uno en el Golfo de México, a casi 1.800 metros de
profundidad y en aguas de unos 4 °C. Más tarde, en 2023, otro ejemplar
apareció en el Caribe, frente a Belice, a
profundidades muy frías y oscuras donde puede vivir sin
problemas. Estos hallazgos han reforzado la idea de que estos tiburones pueden
moverse por distintas cuencas oceánicas siguiendo las profundidades adecuadas,
ya que, a varios miles de metros, la temperatura y la falta de luz son muy
parecidas tanto en los polos como en zonas tropicales.
Recreación de un tiburón de
Groenlandia en aguas profundas. Fuente: National Geographic España
La idea de que los tiburones
dormilones (la familia a la que pertenece el tiburón de Groenlandia, los Somniosidae)
pueden distribuirse por todos los océanos del planeta parece que se confirma
con un descubrimiento reciente: en enero de 2026, una cámara de investigación
grabó por primera vez en la historia un tiburón dormilón (probablemente Somniosus
pacificus o un pariente cercano) en el océano Antártico, a unos 500 metros
de profundidad.
Investigadores de la Universidad de
Australia Occidental lograron captar, por primera vez, imágenes de un tiburón
dormilón nadando en las gélidas aguas de la península Antártica. Fuente: https://apnews.com/
Este reciente descubrimiento
resulta sorprendente porque hasta ahora se creía que ningún tiburón podía vivir
en un entorno tan frío y aislado. Aunque sus parientes habitan el Ártico, la
Antártida presenta temperaturas aún más extremas y está rodeada por una fuerte
corriente que dificulta la llegada de nuevas especies. Por eso, registrar por
primera vez a un tiburón dormilón en la región está cambiando la idea de que
estos animales no podían sobrevivir allí, y mostró que son más resistentes y
adaptables de lo que se pensaba.
Estos descubrimientos refuerzan la
idea de que, en las profundidades del océano, donde no llega la luz del sol y
las masas de agua están estratificadas, las condiciones de temperatura son
sorprendentemente similares en todo el planeta. Por eso, especies como los
dormilones pueden encontrarse tanto en los polos como en el Caribe o la
Antártida, siempre y cuando dispongan de aguas profundas, frías y estables. Y
ello es aplicable a otro tipo de fauna marina, reforzándose la idea de que las
especies abisales están mucho más interconectadas a lo largo del planeta de lo
que se creía hasta ahora.
La exploración del océano
profundo nos ayuda a comprender su importancia científica y tecnológica
La exploración del océano
profundo es uno de los mayores retos científicos de nuestro tiempo, debido fundamentalmente
a sus condiciones extremas de presión y a la falta de luz solar. Aunque los
seres humanos han llegado a la Luna y enviado sondas más allá del sistema
solar, todavía conocemos muy poco sobre lo que ocurre en las profundidades
marinas.
A lo largo de las últimas
décadas, el desarrollo de vehículos especializados, como los sumergibles
tripulados y los robots operados a distancia, ha permitido a los científicos
observar directamente criaturas abisales, tomar muestras del lecho marino y
estudiar las fuentes hidrotermales o los ecosistemas que prosperan sin luz
solar.
El vehículo remoto Deep Discoverer
atraviesa un campo de coral vivo y amarillo del género Eguchipsammia,
que crece sobre restos de coral muerto observados durante gran parte de la
Inmersión 01 de la segunda expedición Voyage to the Ridge 2022.Fuente: NOAA
La exploración también ha
demostrado que el océano profundo desempeña un papel fundamental en el
funcionamiento de la Tierra. El estudio de sus corrientes, sedimentos y ciclos
químicos ayuda a comprender cómo se regula el clima global y cómo se almacena el
carbono en el fondo marino. Además, el análisis de las comunidades microbianas
y de los minerales que se encuentran allí podría tener aplicaciones en
biotecnología, medicina y energías alternativas.
A pesar de los avances, queda un
largo camino por recorrer porque la mayor parte del fondo marino sigue sin
cartografiar y muchas especies continúan siendo desconocidas. La exploración
del océano profundo no solo debe buscar descubrir nuevos paisajes y formas de
vida, sino también entender mejor nuestro planeta y proteger un entorno tan
frágil como imprescindible.
Referencias:
El fondo
marino y las zonas del océano en función de la luz solar y la profundidad:
Instituto Oceanográfico Woods Hole /
BCN Chile (2025): obtienearchivo
PROFUNDIDADES – Agua.org.mx (2024): PROFUNDIDADES
Zonas y Profundidades del Océano —
GEOenciclopedia (2025):Zonas y Profundidades del
Océano
Zonas oceánicas | CK-12
Foundation
Océano mundial - Wikipedia, la
enciclopedia libre
Zonas del océano: densidad
y profundidad - Fundación Aquae
https://www.gisandbeers.com/cartografia-de-fondos-oceanicos-de-marie-tharp/
El abismo
marino:
NOAA Ocean Exploration (Gobierno de
EE. UU.): Homepage - NOAA Ocean Exploration
Woods Hole
Oceanographic Institution (WHOI): Abyssal Zone - Woods Hole Oceanographic Institution
Deep Sea Biodiversity and Conservation Collection —
Nature Scientific Reports (2024): s41598-024-77742-7.pdf Britannica
— “Abyssal Zone: Deep Sea Ecology, Geology & Exploration: Abyssal
zone | Deep Sea Ecology, Geology & Exploration | Britannica
La nieve
marina:
https://www.icm.csic.es/es/noticia/la-nieve-marina-una-nieve-poco-navidena
Dinámica
física de la nieve marina (Universidad Brown, PNAS 2025): New
research uncovers surprising physics of ‘marine snow’ | Brown University
Morfología
y velocidad de hundimiento (Biogeosciences, 2025): BG
- Marine snow morphology drives sinking and attenuation in the ocean interior
Física
inesperada detrás de la nieve marina (Scienmag, 2025): Groundbreaking Study Reveals Unexpected Physics Behind ‘Marine Snow’
Papel de la
nieve marina en el ciclo del carbono (Global Biogeochemical Cycles, 2025): Storms reveal how marine snow shapes carbon flow in the deep ocean
Nieve
marina y secuestro de carbono (Science, 2025): Recent Study Reveals How Marine Snow Impacts Carbon Sequestration in the
Ocean - Rutgers Climate and Energy Institute (RCEI)
Bomba
biológica de carbono: https://www.aoml.noaa.gov/es/a-collaborative-effort-deploying-sediment-traps/
Tiburones dormilones:
Deep-C Scientists Capture First Greenland Shark in the Gulf of Mexico -
Deep-C Consortium
Mysterious Arctic Shark Got Lost, Ended up in the Caribbean: Scientists
- Business Insider
Rarely Glimpsed Shark That Lives For Centuries Unexpectedly Surfaces in
Caribbean : ScienceAlert
Un tiburón aparece donde se
creía que no existía
Shark discovered in Antarctic waters has survival superpowers | National
Geographic
Surprise shark sighting in Antarctica’s near-freezing deep | AP News
