domingo, 18 de octubre de 2026

EL OCÉANO PROFUNDO

Texto: Mónica Alonso Ruiz

Bajo la superficie marina bañada por el sol, donde la luz se rinde ante un azul cada vez más oscuro, comienza el reino más inexplorado de nuestro planeta. El océano profundo no es solo una masa de agua, sino un abismo de silencio donde las temperaturas son gélidas y la oscuridad es absoluta. A miles de metros de profundidad, en un mundo regido por presiones aplastantes, la vida no solo sobrevive, sino que desafía nuestra comprensión de la biología. Es nuestra última gran frontera hacia un lugar que guarda más secretos sobre el origen de la vida que las estrellas más lejanas de nuestra galaxia.

El fondo marino y las zonas del océano en función de la luz solar y la profundidad

La superficie de la Tierra es irregular y “ondulada” porque la masa sólida del planeta está en constante movimiento: las placas tectónicas se desplazan, se producen volcanes que forman montañas y la erosión va desgastando el terreno. Todo eso hace que aparezcan montañas, llanuras, fondos profundos y otros relieves. En general, podemos dividir la superficie del planeta en dos partes: la continental, que son los continentes y zonas de tierra firme, y la oceánica, que corresponde a la superficie terrestre bajo el agua de los océanos, el fondo del mar o lecho marino.

El lecho marino no es una llanura plana, sino un relieve tan complejo y accidentado como cualquier continente y se pueden encontrar cordilleras volcánicas llamadas dorsales oceánicas, llanuras inmensas y profundas fosas que se hunden kilómetros hacia el manto terrestre.

Mapa

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Cartografía de los fondos marinos. Fuente: Gisandbeers

Junto a la costa encontramos la plataforma continental, una zona de poca profundidad (menos de 200 metros) que rodea a los continentes y donde la luz solar permite que en esas aguas oceánicas más superficiales se hable de la zona fótica, el área más productiva y rica en biodiversidad y recursos del océano.

En el límite de la plataforma, el terreno desciende abruptamente a través del talud continental, una vertiginosa rampa que marca el límite geológico de los continentes. En esta bajada atravesamos la zona mesopelágica o de penumbra (hasta los 1.000 metros) y la zona batial o batipelágica (hasta los 4.000 metros), donde la luz solar se desvanece. Al final de este escalón se encuentran las llanuras abisales, enormes extensiones planas situadas en la zona abisal que pueden llegar hasta los 6.000 metros de profundidad.

Por último, el relieve submarino se completa con las fosas oceánicas, que son trincheras estrechas formadas por el choque de dos placas tectónicas y hundimiento de una de ellas bajo la otra. En estos lugares se alcanza la zona hadal, la región más profunda del planeta, que se extiende desde los 6.000 hasta los 11.000 metros.

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Las zonas del océano según su profundidad. Fuente: 20minutos. Autor: Henar de Pedro

El punto más profundo del océano es el Abismo Challenger, ubicado en la Fosa de las Marianas, en el océano Pacífico occidental, donde, según mediciones recientes, se alcanzan profundidades aproximadas de 10.900–11.000 metros.

El abismo oceánico

Se puede decir que hay dos océanos, uno superficial, al que llega la luz solar, y el océano profundo, aquel que se extiende a partir de los 200 metros de profundidad, que es el punto crítico donde la luz del sol se apaga definitivamente. Al cruzar este umbral el ecosistema pasa a tener unas condiciones extremas para la vida.

El océano profundo crea un entorno radicalmente distinto al de la superficie. Allí la presión, producida por el peso de la columna de agua desde la superficie es el factor más determinante, aumentando una atmósfera por cada diez metros de descenso y alcanzando niveles extremos en abismos como la Fosa de las Marianas, donde la presión supera mil veces la presión atmosférica habitual.

En este reino de tinieblas, la temperatura se mantiene constante entre los 1 y 4 °C, un frío casi gélido debido a la nula incidencia solar y a una escasa mezcla con las corrientes superficiales. Esta falta de luz hace imposible la fotosíntesis, obligando a los organismos a depender de la "nieve marina", materia orgánica que desciende desde arriba, o de la quimiosíntesis en fuentes hidrotermales para obtener energía.

Debido a que el agua es muy fría y salada, se vuelve más pesada y densa, lo que provoca que el océano profundo se estratifique, es decir, que se organice en diversas capas superpuestas. Estas capas son tan estables que funcionan como niveles aislados, impidiendo casi por completo que el agua se mezcle de una a otra.

A pesar de lo enorme que es, el océano profundo sigue siendo uno de los lugares menos conocidos del planeta. Más del 80 % del océano aún no se ha explorado, y solo hemos observado alrededor del 0,01 % del fondo marino profundo. Esto significa que sabemos muy poco sobre lo que ocurre allí abajo, donde podrían existir especies y procesos que todavía no hemos descubierto.

Y, sin embargo, el océano profundo es muy importante para mantener el clima de la Tierra. Funciona como un gran regulador natural porque absorbe casi el 90 % del exceso de calor producido por las actividades humanas y alrededor del 30 % del CO₂ que emitimos a la atmósfera. Gracias a esto, actúa como un enorme amortiguador que ayuda a frenar el cambio climático y a mantener la temperatura del planeta más estable.

Fauna del abismo marino y sus adaptaciones

La fauna del océano profundo es muy diversa, aunque viva en uno de los ambientes más extremos del planeta. Para sobrevivir en estas zonas tan oscuras y frías, las especies han desarrollado adaptaciones sorprendentes.

Una de las más llamativas es la bioluminiscencia, la capacidad de producir luz propia mediante reacciones químicas internas. Esta luz generada les sirve para atraer presas, defenderse, comunicarse o camuflarse en la oscuridad. Gracias a ella, muchos animales pueden orientarse y relacionarse en un lugar donde la luz solar no llega.

Criaturas abisales del libro de Claire Nouvian The Deep: The Extraordinary Creatures of the Abyss

Otra adaptación importante son los cuerpos gelatinosos o muy flexibles, que soportan sin problemas la enorme presión de las profundidades. Al no tener cavidades llenas de aire ni estructuras rígidas que puedan romperse, estas criaturas mantienen su forma incluso a varios miles de metros bajo el mar. Además, este tipo de estructuras consumen poca energía y facilitan la flotabilidad, algo muy útil en un entorno donde la comida escasea.

La falta de alimento también ha llevado a muchas especies a desarrollar un metabolismo muy lento, lo que les permite gastar la mínima energía posible y pueden sobrevivir largos periodos sin comer. Además, muchas de estas criaturas tienen vidas extraordinariamente largas, algo que les ayuda a tener más oportunidades de reproducirse en un lugar donde los encuentros entre individuos son poco frecuentes.

Los animales del océano profundo también cuentan con sentidos muy desarrollados que compensan la ausencia de luz. Algunos poseen quimiorreceptores para detectar sustancias en el agua y localizar alimento o evitar peligros. Otros tienen una gran sensibilidad a las vibraciones, lo que les permite percibir movimientos a distancia, una ventaja clave cuando encontrar comida es raro y cualquier señal puede significar supervivencia.

Entre las especies más representativas se encuentran los peces abisales, con sus enormes bocas y cuerpos translúcidos; los misteriosos calamares gigantes; o las estrellas y pepinos de mar que habitan las llanuras abisales.

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El libro The Deep: The Extraordinary Creatures of the Abyss, de Calire Nouvian es una recopilación, de muchos científicos diferentes, las doscientas imágenes de fauna abisal, de las profundidades más desconocidas de la Tierra, encontró una visión general que no había existido hasta ahora y que ninguno de los científicos había conocido en su totalidad. Algunos de estos animales solo han sido vistos una o dos veces.

De izquierda a derecha: Caulophryne jordani (diablo marino con aletas en abanico), Marrus orthocanna y Grimpoteuthis, o ‘pulpo Dumbo’. Fuente: “The Deep: The Extraordinary Creatures of the Abyss” de Claire Nouvian / Monterey Bay Aquarium Research Institute.”

Un pez dragon. Fuente: “The Deep: The Extraordinary Creatures of the Abyss” de Claire Nouvian.

Uno de los lugares más sorprendentes del océano profundo son las fuentes hidrotermales, auténticos oasis de vida en medio de la oscuridad absoluta. En estos puntos, chorros de agua caliente y cargada de minerales sostienen ecosistemas completos sin necesidad de luz solar. La vida que prospera allí, alimentada por bacterias quimiosintéticas, se considera un posible modelo de cómo podría existir vida en otros lugares fuera del planeta.

Una comunidad de gusanos de tubo crece en la cima de un montículo de lava cerca de una fuente hidrotermal del Golfo de California. Los grandes gusanos en esta imagen miden aproximadamente 1.5 metros de largo. Fuente: National Geographic España

Estudios recientes han revelado que las criaturas abisales no viven aisladas, como se pensaba antes. Muchas están conectadas a través de corrientes marinas que transportan nutrientes, restos orgánicos y larvas a grandes distancias. Gracias a estas conexiones, el océano profundo funciona como un gran sistema global, donde lo que ocurre en una zona puede afectar a otras muy lejanas. Esto ha cambiado la visión científica sobre la vida abisal y demuestra que, incluso en un lugar tan remoto, las especies están estrechamente relacionadas.

La nieve marina y el sumidero de carbono

Vivir en las profundidades del océano es un gran desafío. Allí la luz no llega y la comida es escasa. Aun así, muchos organismos han encontrado la manera de sobrevivir gracias a recursos que provienen de la superficie. Uno de los más importantes es la nieve marina, un suministro constante de materia orgánica que cae lentamente hacia el fondo y que actúa como el principal alimento de muchas especies abisales.

La nieve marina está formada por pequeñas partículas que se originan en la zona iluminada del océano (zona fótica), donde el fitoplancton y otros organismos realizan la fotosíntesis. Cuando mueren o liberan restos, generan diminutas fracciones de algas, detritos, mucus y otros materiales biológicos. Poco a poco, estas partículas se aglutinan, formando copos más grandes que comienzan a hundirse de manera continua, día y noche, como una nevada lenta bajo el mar.

nieve marina

La nieve marina cae al fondo marino frente al Golfo de México. PROGRAMA NOAA OKEANOS EXPLORER, Expedición Golfo de México 2012

Este proceso es vital para la vida en las zonas profundas porque permite llevar la energía de la superficie hasta los lugares más oscuros y profundos del océano. Animales filtradores, carroñeros y algunos depredadores dependen de este flujo constante de nutrientes para poder alimentarse.

La nieve marina también juega un papel clave en el ciclo global del carbono. Cuando las partículas orgánicas formadas en la superficie comienzan a descender, transportan consigo el carbono que las algas y otros organismos incorporaron durante la fotosíntesis. Una parte de esta materia es consumida a lo largo del camino, pero otra llega al fondo y queda almacenada durante siglos o incluso milenios. Este proceso, conocido como bomba biológica de carbono, actúa como un mecanismo natural que retira CO₂ de la atmósfera y lo envía a zonas donde queda fuera de circulación durante mucho tiempo.

Esquema de la bomba biológica de carbono. Fuente: NOAA

Gracias a este transporte continuo de materia, el océano se ha convertido en el mayor sumidero de carbono del planeta, absorbiendo enormes cantidades de CO₂ que de otro modo permanecerían en la atmósfera y contribuirían al calentamiento global. Sin este proceso, la concentración de CO₂ atmosférico sería mucho mayor, y el clima de la Tierra sería muy diferente. Por ello, la nieve marina no solo sostiene la vida en el abismo, sino que también ayuda a regular el clima global.

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El tiburón de Groenlandia: un viajero inesperado del océano profundo

El tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus) es uno de los habitantes más enigmáticos del océano profundo y es un experto en sobrevivir en el abismo. Vive normalmente en las aguas frías del Ártico y del Atlántico Norte, donde se desplaza lentamente y tiene un metabolismo extremadamente lento, lo que le permite alcanzar algunos de los récords más sorprendentes del reino animal: puede vivir entre 250 y 500 años, por lo que es el vertebrado más longevo conocido.

En los últimos años se han encontrado tiburones de Groenlandia muy lejos del Ártico. En 2013, los científicos capturaron uno en el Golfo de México, a casi 1.800 metros de profundidad y en aguas de unos 4 °C. Más tarde, en 2023, otro ejemplar apareció en el Caribe, frente a Belice, a profundidades muy frías y oscuras donde puede vivir sin problemas. Estos hallazgos han reforzado la idea de que estos tiburones pueden moverse por distintas cuencas oceánicas siguiendo las profundidades adecuadas, ya que, a varios miles de metros, la temperatura y la falta de luz son muy parecidas tanto en los polos como en zonas tropicales.

Recreación de un tiburón de Groenlandia en aguas profundas. Fuente: National Geographic España

La idea de que los tiburones dormilones (la familia a la que pertenece el tiburón de Groenlandia, los Somniosidae) pueden distribuirse por todos los océanos del planeta parece que se confirma con un descubrimiento reciente: en enero de 2026, una cámara de investigación grabó por primera vez en la historia un tiburón dormilón (probablemente Somniosus pacificus o un pariente cercano) en el océano Antártico, a unos 500 metros de profundidad.

Pez nadando en el mar

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Investigadores de la Universidad de Australia Occidental lograron captar, por primera vez, imágenes de un tiburón dormilón nadando en las gélidas aguas de la península Antártica. Fuente: https://apnews.com/

Este reciente descubrimiento resulta sorprendente porque hasta ahora se creía que ningún tiburón podía vivir en un entorno tan frío y aislado. Aunque sus parientes habitan el Ártico, la Antártida presenta temperaturas aún más extremas y está rodeada por una fuerte corriente que dificulta la llegada de nuevas especies. Por eso, registrar por primera vez a un tiburón dormilón en la región está cambiando la idea de que estos animales no podían sobrevivir allí, y mostró que son más resistentes y adaptables de lo que se pensaba.

Estos descubrimientos refuerzan la idea de que, en las profundidades del océano, donde no llega la luz del sol y las masas de agua están estratificadas, las condiciones de temperatura son sorprendentemente similares en todo el planeta. Por eso, especies como los dormilones pueden encontrarse tanto en los polos como en el Caribe o la Antártida, siempre y cuando dispongan de aguas profundas, frías y estables. Y ello es aplicable a otro tipo de fauna marina, reforzándose la idea de que las especies abisales están mucho más interconectadas a lo largo del planeta de lo que se creía hasta ahora.

La exploración del océano profundo nos ayuda a comprender su importancia científica y tecnológica

La exploración del océano profundo es uno de los mayores retos científicos de nuestro tiempo, debido fundamentalmente a sus condiciones extremas de presión y a la falta de luz solar. Aunque los seres humanos han llegado a la Luna y enviado sondas más allá del sistema solar, todavía conocemos muy poco sobre lo que ocurre en las profundidades marinas.

A lo largo de las últimas décadas, el desarrollo de vehículos especializados, como los sumergibles tripulados y los robots operados a distancia, ha permitido a los científicos observar directamente criaturas abisales, tomar muestras del lecho marino y estudiar las fuentes hidrotermales o los ecosistemas que prosperan sin luz solar.

El vehículo remoto Deep Discoverer atraviesa un campo de coral vivo y amarillo del género Eguchipsammia, que crece sobre restos de coral muerto observados durante gran parte de la Inmersión 01 de la segunda expedición Voyage to the Ridge 2022.Fuente: NOAA

La exploración también ha demostrado que el océano profundo desempeña un papel fundamental en el funcionamiento de la Tierra. El estudio de sus corrientes, sedimentos y ciclos químicos ayuda a comprender cómo se regula el clima global y cómo se almacena el carbono en el fondo marino. Además, el análisis de las comunidades microbianas y de los minerales que se encuentran allí podría tener aplicaciones en biotecnología, medicina y energías alternativas.

A pesar de los avances, queda un largo camino por recorrer porque la mayor parte del fondo marino sigue sin cartografiar y muchas especies continúan siendo desconocidas. La exploración del océano profundo no solo debe buscar descubrir nuevos paisajes y formas de vida, sino también entender mejor nuestro planeta y proteger un entorno tan frágil como imprescindible.

Referencias:

El fondo marino y las zonas del océano en función de la luz solar y la profundidad:

Instituto Oceanográfico Woods Hole / BCN Chile (2025): obtienearchivo

PROFUNDIDADES – Agua.org.mx (2024): PROFUNDIDADES

Zonas y Profundidades del Océano — GEOenciclopedia (2025):Zonas y Profundidades del Océano

Zonas oceánicas | CK-12 Foundation

Océano mundial - Wikipedia, la enciclopedia libre

Zonas del océano: densidad y profundidad - Fundación Aquae

https://www.gisandbeers.com/cartografia-de-fondos-oceanicos-de-marie-tharp/

https://oceanexplorer.noaa.gov/ocean-fact/deep-ocean/#:~:text=These%20depths%20are%20also%20subject,typically%20deeper%20than%20200%20meters.

El abismo marino:

NOAA Ocean Exploration (Gobierno de EE. UU.): Homepage - NOAA Ocean Exploration

Woods Hole Oceanographic Institution (WHOI): Abyssal Zone - Woods Hole Oceanographic Institution

Deep Sea Biodiversity and Conservation Collection — Nature Scientific Reports (2024): s41598-024-77742-7.pdf Britannica — “Abyssal Zone: Deep Sea Ecology, Geology & Exploration: Abyssal zone | Deep Sea Ecology, Geology & Exploration | Britannica

La nieve marina:

https://www.icm.csic.es/es/noticia/la-nieve-marina-una-nieve-poco-navidena

Dinámica física de la nieve marina (Universidad Brown, PNAS 2025): New research uncovers surprising physics of ‘marine snow’ | Brown University

Morfología y velocidad de hundimiento (Biogeosciences, 2025): BG - Marine snow morphology drives sinking and attenuation in the ocean interior

Física inesperada detrás de la nieve marina (Scienmag, 2025): Groundbreaking Study Reveals Unexpected Physics Behind ‘Marine Snow’

Papel de la nieve marina en el ciclo del carbono (Global Biogeochemical Cycles, 2025): Storms reveal how marine snow shapes carbon flow in the deep ocean

Nieve marina y secuestro de carbono (Science, 2025): Recent Study Reveals How Marine Snow Impacts Carbon Sequestration in the Ocean - Rutgers Climate and Energy Institute (RCEI)

Bomba biológica de carbono: https://www.aoml.noaa.gov/es/a-collaborative-effort-deploying-sediment-traps/

Tiburones dormilones:

Greenland shark - Wikipedia

Deep-C Scientists Capture First Greenland Shark in the Gulf of Mexico - Deep-C Consortium

Mysterious Arctic Shark Got Lost, Ended up in the Caribbean: Scientists - Business Insider

Rarely Glimpsed Shark That Lives For Centuries Unexpectedly Surfaces in Caribbean : ScienceAlert

Un tiburón aparece donde se creía que no existía

Shark discovered in Antarctic waters has survival superpowers | National Geographic

Surprise shark sighting in Antarctica’s near-freezing deep | AP News

 


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