viernes, 23 de septiembre de 2016

CRIATURAS DE ANILAO (II)

Si os gustó el pasado artículo sobre criaturas de Anilao, Filipinas, me atrevo ahora a seguir mostrándoos más animalitos curiosos de ese viaje. Es una segunda entrega, y habrá una tercera, pues tengo tanto material que no me cabe en en sólo artículo. 

En realidad esta serie de fotos comentadas son un conjunto de posts que he ido publicando en Facebook y que han tenido mucho éxito. Espero que os gusten y que esperéis a una nueva entrega de fotos comentadas que dejaremos para un tercer artículo.

La espera productiva

Foto: Luis Abad

Mientras esperábamos a que anocheciera para ver al pez mandarín en el arrecife somero de cuerno de ciervo, pudimos ver esta gamba marmorada o jaspeada (Saron marmoratus).

Este animal de no más de 4 cm, nocturno, bien sirve de recompensa cuando uno se apuesta en el arrecife para algo concreto.


Vimos el pez mandarín, pero también este hermoso ejemplar hembra.

¿Conoces la morena cebra?

Foto: Luis Abad
No es la primera vez que vemos esta morena tan curiosa, y cada vez que nos la encontramos celebramos el hallazgo como si fuera la primera vez. Y no es para menos, dado que no es muy frecuente un encuentro con ella.

La morena de la camiseta de rayas, Gymnomuraena zebra, se encuentra en el Indopacífico. Muy llamativa por su cuerpo aplanado marrón y sus bandas claras. Es muy dócil, aunque si te muerde, el mordisco se suele infectar, por la presencia de bacterias en su boca.

Se la ha visto cazando en colaboración con meros, una curiosa estrategia de colaboración animal.

Como todas las morenas no tiene escamas, y para respirar abre la boca continuamente.

¿Conoces el pez dardo de fuego?

Este pececillo, llamado Nemateleotris magnifica, tiene apenas unos cms de largo y con su aleta dorsal larga y puntiaguda, y su librea muy llamativa, mitad blanca, mitad rojiza, nos llama la atención en el arrecife. Esta aleta la usa para advertir de su presencia y para anclarse cuando se cobija en cuevas.

Foto: Luis Abad
De adultos estos peces viven en parejas, que nunca se separan, y son muy territoriales. Son muy tímidos en presencia de los buceadores.

Muy apreciado por los acuaristas, tiene cierta tendencia a saltar y salirse del acuario, quizá en un alarde de búsqueda de libertad, ¿quién sabe?

Los peces halcón

¿Has visto a veces, en el arrecife, unos pececillos que te observan como si fueran pájaros posados en una rama? Seguramente son peces halcón, y son realmente curiosos.

Foto: Luis Abad
Son peces depredadores, y se les conoce como halcones pues la forma que tienen de cazar es similar a la de las rapaces del mismo nombre: se instalan en una atalaya del arrecife, a la espera, totalmente inmóviles, y cuando la presa (crustáceos o pequeños invertebrados) pasa, se lanzan sobre ella en un rápido movimiento.

No nadan en aguas abiertas, ya que tienen la vejiga natatoria poco desarrollada. Como contraprestación, tienen unas aletas pectorales muy desarrolladas y el pez se apoya literalmente en ellas. Como un ave se posa en una rama, los peces halcón se apoyan en el arrecife a la espera. Incluso se pueden posar en corales muy urticantes sin que les afecte.

Su coloración suele ser mimética con el medio, de piel blanquecina con motas de color marrón o rojizas. 


Foto: Luis Abad


El pez halcón de morro largo, Oxucirrhites typus, es de los peces con una librea más singular, con un diseño en cuadrícula, lo que le permite camuflarse muy bien entre las ramas de las gorgonias. Quizá es el que más me gusta de todos los halcones.



Es muy característico de estos peces el festoneado de su aleta dorsal, al tener 10 radios blandos con una membrana entre ellos y con unas ramificaciones llamadas cirros en sus extremos. En biología se llaman cirros a las prominencias ramificadas, y por eso los peces halcón se llaman Cirrhitidae.

Foto: Luis Abad

Son hermafroditas protóginos, es decir, secuenciales: primero son hembras y luego pueden llegar a ser machos. Lo normal es que haya un harén de hembras, y una de ellas pasa a ser macho cuando el macho dominante muere.

Golondrinas de mar

¿Sabes por qué las golondrinas de mar o Dactylopterus volitans tienen esas enormes "alas"? No las usan para "volar", sino como estrategia defensiva. Cuando se les molesta o se sienten acosados, despliegan su enormes y coloridas pectorales para intimidar con su gigante apariencia.

Son peces grandes, de hasta 50 cm de longitud, con grandes y protuberantes ojos, y se pueden ver en mares tropicales y templados, como en el Mediterráneo.



Foto: Luis Abad


Cangrejos porcelana

Seguramente alguna vez cuando observas con detenimiento entre los tentáculos de una anémona puedes encontrarte con alguna sorpresa en forma de cangrejito diminuto con llamativos colores. Los cangrejos porcelana viven en simbiosis con algunas anémonas y deben su nombre al diseño colorido rojizo sobre su caparazón blanco.

Foto: Luis Abad
Son animales planctívoros. Como el resto de los cangrejos tienen unas poderosas pinzas delanteras indispensables para su defensa, pero también para utilizarlas para obtener alimento del fondo. Pero estos coloridos cangrejitos han desarrollado un segundo sistema para capturar el plancton en suspensión, mediante la modificación de algunas de sus piezas bucales, transformándolas en un fino tamiz que exponen contra la corriente, para llevarlo a la boca. El segundo sistema permite al cangrejo usar muy rara vez las pinzas para alimentarse como el resto de cangrejos.

Foto: Norbert Wu
Más curiosidades de estos cangrejitos: pueden presentar problemas de territorialidad con peces payaso en defensa de la anémona donde habitan. Imaginad al cangrejito elevando sus pinzas para enfrentarse a un pez payaso, con lo incisivos que son estos pececitos....y lo rápido que se acobardan en cuanto el contrario les insiste. Sería precioso ver esta lucha...

La reproducción de los cangrejos porcelana es muy llamativa debido a que deben esperar a que la hembra, que anida en una anémona urticante, mude el caparazón para poder tener acceso al aparato genital. En la muda las hembras liberan feromonas que son captadas por los machos que acuden rápidamente a la llamada.

El coral árbol (familia Dendronephthya)

Cuando pensamos en corales, la mayoría de los buceadores inmediatamente visualizamos corales duros, como el cuerno de ciervo o las acróporas.

Foto: Luis Abad
Y sin embargo, hay unos seres blandos, de apariencia arbustiva y de colores pastel, que nos llaman la atención en cuanto los vemos: son los corales ahermatípicos (que no construyen arrecife porque no tienen esqueleto), dentro de los cuales están los alcionarios, como el de la foto.

Es el caso de la imagen, este precioso ejemplo de coral blando está formado por colonias de pólipos, diminutos animalitos de tamaño milimétrico que viven en la colonia.


Su nombre viene de "dendro" que significa árbol y "nephos", que significa nube. 


Su consistencia blanda se debe a la ausencia de una estructura rígida de carbonato cálcico, como ocurre en los corales duros. En este caso, la colonia tiene grupos de espículas de forma irregular que dota de cierta consistencia al conjunto. 


Como curiosidad, el tejido vivo de este coral blando no presenta zooxantelas, las algas simbiontes que viven en algunos tipos de corales, y que por su función fotosintética, proporcionan energía al coral y ayudan a su calcificación.


Vamos que este precioso arbolito-nube no nos deja indiferentes a ninguno. De las 277 especies, el de la foto es Neopetrolisthes maculatus

Las anguilas serpiente u ofíctidos


Foto: Luis Abad
Estos peces sí que no lo parecen, pues solo vemos su amenazante cabeza asomando de la arena. Son peces anguiliformes (como las anguilas, morenas y congrios), y vulgarmente también se les llama tiesos.

Su nombre viene del griego “ophis” = serpiente e “ichthis” = pez


A la anguila Bonaparte de la foto (Ophichthus bonapartis) siempre la obsevamos enterrada en la arena, y sacando su cabeza de manera vertical, pues es muy huidiza. En ocasiones se las ha visto con el cuerpo fuera, pero es muy inusual. Se alimentan de pequeños peces, que cazan por emboscada.


El patrón de coloración de la cabeza es curioso y le permite su mimetismo con el sustrato. El cuerpo tiene bandas que recuerdan a las de las serpientes marinas. Posiblemente este parecido les ayude a defenderse de depredadores, aparentando ser más peligrosas de lo que son.



A pesar de su apariencia severa y amenazante no parecen ser peligrosas para el buceador, pero la información sobre ellas es escasísima.


No hay duda que la preciosa biodiversidad de los mares filipinos engancha, y por ello vamos cuando nos lo podemos permitir. No os perdáis la última entrega de CRIATURAS DE ANILAO en el próximo artículo. Os espero.




Podéis leer el primer artículo de CRIATURAS de ANILAO aquí



martes, 30 de agosto de 2016

CRIATURAS DE ANILAO (I) (FILIPINAS)

Texto: Mónica Alonso Ruiz
Este artículo se publicó en la Revista Acusub en su número 161
www.acusub.net



Volver a bucear en Filipinas es, de nuevo, un placer. He disfrutado mucho en la búsqueda de nuevas o ya conocidas "critters" o bichitos extraños, que con ayuda de mis conocimientos de biología marina, y mi nueva super linterna me ha sido más sencillo poder localizarlos, unas veces practicando el "muck diving", y otras simplemente rebuscando en el arrecife de coral. Os voy a mostrar a continuación algunas de las criaturas más llamativas y extravagantes, para que las disfrutéis como yo lo he hecho con ellas.
Luis Abad y Mónica Alonso
Foto: Mónica Sagrera

La sepia flamboyante o extravagante (Metasepia pfefferi)

Un animalito curioso, del que, vista su extraña apariencia, nadie diría que es una sepia. No es especialmente grande, alcanzando un máximo de 8 cm, pero en cuanto la ves te llama la atención, por sus protuberancias en su manto y sus colores llamativos, rojizos e iridiscentes y cambiantes continuamente. 
Foto: Luis Abad
Los cambios de color de su piel los consigue gracias a tres tipos de estructuras de su piel, denominadas cromatóforos, leucóforos y iridóforos, que le permiten reflejar una gran variedad de colores y cambiar las texturas de su piel. Su conducta cambiando los colores es una señal de su toxicidad: estos patrones de coloración de aviso, son muy frecuentes en el arrecife de coral, donde muchos de los organismos que viven en él o son venenosos, o juegan a parecerlo.

La coloración habitual es marrón oscura, y con un tono rosáceo brillante en la parte delantera de sus tentáculos, en forma de pala y muy diferentes a los de las sepias que vemos habitualmente. Cuando se la perturba, y los buceadores parece que lo hacemos, y mucho, cambia su coloración muy rápidamente, hacie el negro, marrón oscuro, blanco, con manchas amarillas en el borde el manto, brazos y ojos.

Es un animal muy tóxico, tanto como el pulpo de aros azules. Su carne es la que es tóxica y puede ser que su mordedura y tinta posean esta toxina. Se sabe aún muy poco sobre la misma.

No es una gran nadadora, por lo que es habitual encontrarla por el fondo, “caminando” con sus extraños tentáculos. Son fundamentalmente diurnos, y como el resto de cefalópodos (sepias, calamares, pulpos…) son animales muy inteligentes, siendo capaces de aprender y recordar conductas.

Bucear en Anilao tiene como aliciente encontrarnos con este animalito, frecuente en inmersiones poco profundas en fondos arenosos y de fango en el Indopacífico..



Foto: Luis Abad

Gusanos planos vs nudibranquios

Algunos animalitos pequeños y de colores llamativos parecen nudibranquios pero no lo son. Suelen ser gusanos planos o planarias. Pertenecen a la clase de los turbelarios, que es la única clase de los gusanos del filo Platelmintos que presentan vida libre, pues el resto son parásitos.
Foto: Luis Abad
Por su nombre (planarias) podemos deducir cuál es la característica que los distingue de los nudibranquios: son muy planos, tienen un espesor uniforme y muy pequeño.
Y además, no tienen rinóforos (los cuernecitos de los nudis), ni branquias (aunque no todos los nudis las tienen en forma de penacho) y respiran por difusión a través de su tegumento (su tejido externo).

La mayoría de los turbelarios miden entre 2 y 4 cm, aunque el tamaño varía entre 1 y 6 cm. En su zona ventral tienen cilios (una especie de pelillos) y los terrestres (también los hay) secretan moco para la adhesión al sustrato. Como los nudibranquios son hermafroditas simultáneos. A pesar de ser hermafroditas, no se autofecundan: la cópula es mutua y conduce a un intercambio de esperma que se almacena en una bolsa llamada copulatriz.



Foto: Luis Abad
Foto: Luis Abad
Son carnívoros o necrófagos, comen crustáceos pequeños, gusanos e insectos, y también materia muerta. Su sistema digestivo no tiene ano y poseen una faringe musculosa utilizada a la vez para la ingestión y la evacuación de los alimentos, y los desechos de su metabolismo los expulsan por su tegumento o tejido exterior.

La espectacular coloración de las planarias que pude observar en Anilao, posiblemente responda a que pretendan dar la sensación de ser tóxicos, aunque no me ha sido posible saber si lo son o no. En cualquier caso, son un grupo más de animales para “coleccionar” cuando uno se sumerge en las aguas someras del arrecife de coral y de las zonas arenosas y fangosas aledañas.

Arañas marinas


¿Sabes lo que es una araña marina? Pues son unos bichitos que realmente parecen arañas, con cuerpo pequeño y patas delgadas y relativamente grandes, pero no son cangrejos (crustáceos). Los crustáceos (langostas, camarones, cangrejos…) tienen siempre 5 pares de patas, mientras que las arañas marinas tienen, como las terrestres (aunque es solo la apariencia la que las relaciona con ellas), 4 pares de patas.

Foto: Luis Abad
Son artrópodos, filo en el que se incluyen los insectos, los arácnidos y los crustáceos, entre otros, y se incluyen dentro de una clase denominada picnogónidos. Como ya hemos dicho, tienen 8 patas y son de tamaño muy pequeño, hasta 2,5 cm. Las especies abisales (de las grandes profundidades marinas) tienen tamaños mucho mayores, pudiendo llegar a medir hasta 50 cm.

Son depredadores que usan su probóscide para picar a animales a lis que sorben sus jugos, como hacen las arañas. También son saprófagos, es decir, que se alimentan de residuos. Se alimentan de animales bentónicos (del fondo) como las anémonas de mar.

Pues ya sabes, a fijarse toca....y si ves una araña.....pues no es un arácnido ni un cangrejo, es un picnogónido o araña de mar, como el de la foto. (1 cm)


Caballito de mar hembra
Foto: Luis Abad

Para distinguir el sexo de los caballitos no hay más que fijarse en su vientre, y en la mayoría de los casos acertaremos.

Si tiene abultada la parte superior, es hembra, y si tiene la inferior es macho.
Son las hembras las que generan ovocitos en su vientre y los pasan al vientre de los machos, los cuales fecundan los huevos y los portan en una bolsa exterior de su vientre hasta que los huevos eclosionan y al salir los pequeños caballitos parece que el macho está dando a luz.







El maestro del camuflaje

Aquí tenemos a este pez singular Rhinopias frondosa, un escorpénido especialista en mimetismo. Toda una inmersión buscándolo en medio de un montón de basura proveniente de un poblado cercano y al final lo encontramos. No es fácil de encontrar, dado que aunque pude tener gran tamaño, hasta 23 cm, su coloración y los numerosos apéndices de su piel le permiten camuflarse muy bien.
Foto: Luis Abad


Fijaos en la mancha blanca bajo el ojo, que distrae la atención y en el primer vistazo el ojo queda oculto. 
Sin duda una maniobra de distracción que hace que un depredador no centre su atención en las zonas vitales.
Como todos los escorpénidos, es un cazador nocturno, que utiliza la técnica de emboscada: mimetismo más inmovilidad prologada, con gran velocidad de apertura de su boca para literalmente engullir a su presa.

No posee valor comercial, pero es muy requerido y se abonan importantes sumas de dinero para exhibirlo en acuarios. Los Rhinopias son conocidos por mudar su piel para librarse de las algas, parásitos y organismos incrustantes que se suelen situar en su piel.

No son grandes nadadores, como el resto de escorpénidos, y se mueven “caminando” sobre sus aletas pectorales y pélvicas, que han modificado para poder moverse de este modo.
Foto: Diveivanov.com
He podido encontrar una foto en la web en la que se le ve bostezando, una conducta curiosa que realizan los peces que cazan al acecho y que pasan mucho tiempo inmóviles.
Quizá hagan esto para desentumecer los músculos.

Como el resto de escorpénidos, los Rhinopias son altamente venenosos, especialmente las espinas de sus aletas dorsales, que pueden causar intenso dolor y fuertes reacciones alérgicas si la es pina atraviesa nuestra piel.

Un animalito singular como este bien vale una inmersión.

¿Conoces el pez mandarín?
Sin duda es uno de los pececillos más llamativos del arrecife de coral, con su colorido llamativo. Se le llama mandarín por la similitud de su librea (el colorido de su piel) con las túnicas de los oficiales imperiales chinos.
Foto: Luis Abad
Pertenecen a la familia de los Callionymidae o dragoncillos (aunque su apariencia a mí me parece muy distinta). Tienen pequeño tamaño (aprox 6 cm) y son terriblemente inquietos. Tiene ojos grandes para poder cazar en condiciones de poca luz.
Por el día se les ve en solitario y por la noche es cuando aparecen en parejas.

El apareamiento de estos pececillos es sin duda uno de los espectáculos que atrae más a buceadores y fotógrafos. El macho y la hembra se elevan juntos hasta 1 metro por encima del arrecife, el macho expulsa su esperma y la hembra suelta una nube de huevos.

Mientras tanto numerosos buceadores y fotógrafos utilizan el momento para activar sus flashes e inmortalizar la escena.Parece que, aunque no nos permiten usar luces que no sean rojas en los momentos previos al apareamiento, pues justo en el momento de la fertilización los flashes se activan sin parar y la pareja de peces se convierte en estrella de la noche.

Desconozco si los flashazos afectan a los protagonistas o no. Hay mucho que reflexionar sobre este tipo de comportamiento de nosotros los buceadores, que a veces convertimos la naturaleza en una especie de circo.

Mientras tanto, disfrutemos de las imágenes que Luis Abad pudo tomar de los mandarines en los instantes mágicos de su reproducción.
Foto: Luis Abad


Podría seguir hablando de muchas más criaturas marinas realmente llamativas y con sustanciosas características curiosas, pero quizá deba dejarlo para otros artículos. Mientras tanto, si sois amantes de la biología marina, los “bichitos” curiosos, la fotografía macro o el “muck diving” pues no podéis dejar de visitar las aguas de Anilao, en Filipinas.








domingo, 10 de julio de 2016

Mareas: El mar que va y viene

Texto: Mónica Alonso Ruiz
Este artículo fue publicado en la revista AcuSub, en su número 157 www.acusub.com

Mi primer contacto con el mar fue muy tarde, con siete años. Fuimos a Cantabria, a la Playa de Soto de la Marina. Recuerdo unas olas impresionantes, y unas preciosas charquitas de agua caldeada por el sol donde nos bañábamos los niños. Pero lo que más recuerdo fue que al cabo de unas horas de disfrutar de una mañana ventosa de mar, jugando en la arena,  tuvimos que irnos de la playa porque el mar subía y lo inundaba todo: la playa desparecía. Esta fue mi primera experiencia mágica con el fenómeno de las mareas. Nuestro país tiene muchos kilómetros de costa, muchos de ellos sin marea, y por ello el fenómeno de las mareas no es tan conocido para todos, especialmente los que somos y vivimos en el interior.

Playa del Soto de la Marina
Cantabria
Ya en el colegio, te explican bien el fenómeno, y acabas por entenderlo. Si no vives al borde del mar, pues es un fenómeno más, que ves cuando estás de vacaciones, pero si vives al borde del mar, en zonas donde hay mucha carrera de marea, como en el Cantábrico, pues te das cuenta de que toda la vida está condicionada por el fenómeno: para empezar, en determinadas zonas rocosas donde desaparecen las playas en marea alta, como no consideres cómo está la marea cuando planees tu visita a la playa, pues puedes llevarte un chasco importante: puede que no haya playa que disfrutar cuando llegues.

Miramos el nivel del mar: y sube y baja una y otra vez: es la mareaAl nivel máximo de oscilación, la marea alta, se le conoce también como pleamar, y al nivel mínimo, la marea baja, como bajamar. Y a la diferencia entre el nivel máximo y el mínimo se le denomina carrera de marea.

Parece un ciclo regular, pero, ¿baja y sube lo mismo cada día? A lo largo de un mes uno puede darse cuenta de que no es así: hay veces en que el nivel del mar baja mucho y otras no tanto. Por lo tanto, simplemente con mirar al mar nos damos cuenta de que no es un ciclo regular, hay algo más.

Marea astronómica

Probablemente a todos nos hayan explicado que el fenómeno de las mareas se produce por la influencia de la gravedad de la Luna, y eso es parcialmente verdad. Imagina la Tierra rodeada de una capa fina de agua y la Luna en su órbita alrededor de la Tierra. Se produce una modificación del espesor de la capa de agua, un abultamiento, alineado con el eje Tierra-Luna.

También hay un abultamiento en el lado opuesto de la Tierra alineado con la luna. La Tierra da una vuelta a sí misma cada 24 horas, por lo que cada 24 horas cada punto de la Tierra pasa por este abultamiento dos veces, una en el lado de la Luna, y otra en el lado opuesto. Y esto es lo que da lugar a dos mareas altas que se producen a lo largo del día.
Fuente: Universidad de Indiana
Pero eso no es todo. La Luna no es el único cuerpo que provoca ascensos y descensos del nivel del mar. Por ejemplo el Sol, que también provoca fuerza gravitatoria sobre la Luna. Pero el Sol está mucho más lejos de la Tierra que la Luna, pero también es mucho más grande, por lo que también influye. Esto se traduce en que la fuerza gravitacional sobre el agua del mar es del orden de la mitad que la de la Luna. Como la Tierra gira alrededor del Sol cada año y la Luna alrededor de la Tierra una vez al mes, la combinación de estos dos efectos, provocando ambos abultamientos en la capa de agua, es lo que nos da la variación anual de las mareas. A todo este fenómeno de ascenso y descenso del nivel del mar producido por los movimientos gravitacionales del sistema tierra-luna-sol se le denomina marea astronómica.


Mareas vivas y mareas muertas

Cuando el abombamiento producido por el Sol y el de la Luna se alinean, se provocan las mareas altas más grandes, es lo que se denomina marea viva (spring tide). Alrededor de 7 días después, el abombamiento causado por la fuerza gravitacional de la Luna y el del Sol forman 90º. Prácticamente se anulan ambos efectos, por lo que se obtiene la marea alta más baja, la marea muerta (neap tide).





En otros 7 días se vuelven a alinear, por lo que de nuevo se obtiene la marea viva, y en otros 7 días de nuevo la marea muerta. Y así sucesivamente.



Pero aún hay más, y explicado de una manera simplificada, sin entrar en detalles sobre ángulos entre los planos de las órbitas de la Tierra y de la Luna, hay dos momentos del año en los que el sol está más cerca de la Tierra, los equinoccios, y por ello el efecto anterior de mareas vivas y muertas experimenta dos máximos anuales. Son las denominadas mareas equinocciales que se producen en primavera y otoño.




El ciclo se complica

Ahora vamos a considerar que la Tierra no está totalmente cubierta de agua, existen los continentes. Por ello los abombamientos de la capa de agua no se alinean exactamente con la Luna y el Sol: se deforman y se ven afectados por la presencia de los continentes.

Otra cuestión interesante sobre las mareas es que no solo varían por la afección del Sol: el eje de la Tierra respecto al plano del Ecuador va cambiando su ángulo ligeramente, y el eje de la Luna también. Es lo que se llama declinación, y ello afecta también cíclicamente al ciclo teórico de las mareas, a lo largo de la semana, el mes, el año y en periodos más largos.

El fenómeno de las mareas es impresionante, y se produce en todo el mundo de manera diferente. En algunos lugares del mundo hay dos mareas al día, pero en otros solo hay un ciclo.

Las mareas meteorológicas


Cuando se producen cambios bruscos de presión atmosférica o grandes vientos de temporal, el nivel del mar también sufre un incremento en su nivel. Este fenómeno es de suma importancia en costas sin mareas astronómicas apreciables, como es el caso de nuestro Mare Nostrum. El ascenso, o descenso, del nivel del mar puede llegar a ser de 25 cm si el agente que lo genera es el viento, y hasta 20 cm si es consecuencia de variaciones barométricas o de presión.

Los efectos de las mareas astronómicas y los de las meteorológicas se suman, o restan, provocando variaciones locales y temporales a todo el ciclo.

Las grandes mareas en el mundo


La Bahía de Fundy, en Canada, es famosa por tener las carreras de marea más grandes del mundo, con medias de 17 metros en algunos puntos y un máximo registrado en 1869 de 21,6 metros. El fenómeno se explica porque el período del oleaje para ir de un extremo a otro de la bahía es de 12,4 horas, lo mismo que una marea, de modo que ambas causas entran en resonancia y amplían su efecto. Además, la bahía se estrecha gradualmente de modo que la masa de agua gana altura para compensar la disminución de anchura.

Hay una leyenda micmac, el pueblo indígena local, que dice que las mareas de su bahía están causadas por una ballena gigante que agita el agua. Con o sin leyendas, el fenómeno de las mareas en esta zona es impresionante, y se han construido instalaciones de energía maremotriz, que consiste en el aprovechamiento de la variación de altura del nivel del mar.

En Francia también hay lugares de grandes mareas, todos conocemos el Mont Sant Michelle, y en la zona de La Rance, la carrera de marea es de 8,2 m de media, y también se ha instalado una planta de energía maremotriz. Hay más lugares de grandes mareas en el mundo, fundamentalmente en zonas de bahías y estrechamientos, y en casi todos ellos se han instalado, o se prevén, plantas de generación eléctrica.



Los efectos de las mareas en los seres vivos

Lo que es realmente interesante es como algunas especies de animales han adaptado su ritmo o estilo de vida a las variaciones de la marea. Algunos animales modifican su época de reproducción y de alimentación a los ciclos de las mareas y hay animales que se han adaptado a aprovechar la desprotección de otros durante la marea baja. No digamos ya cómo les afecta a los animales que viven en la zona intermareal, como los bivalvos que viven enterrados.

Las mareas son una fuente de energía para los organismos que viven en la franja intermareal: el vaivén diario de las masas de agua aporta grandes cantidades de alimento, y un gran movimiento tanto de nutrientes como de sedimento, que son aprovechados por seres vivos. Por ello, estos seres tienen que vivir entre las duras condiciones de la marea baja y las ventajosas de la marea alta. Con la marea alta llegan los nutrientes, las algas microscópicas y el zooplancton, como recurso alimenticio. En la marea baja llegan los embates de las olas, las altas temperaturas, la desecación y la prolongada exposición a los rayos del sol.


El equilibrio entre las ventajas e inconvenientes de vivir en la zona intermareal no debe ser tan imposible, dado que es precisamente en la zona intermareal donde se acumulan grandes masas de seres vivos, a pesar de las dificultades de la vida allí.