jueves, 31 de mayo de 2018

LA HISTORIA DE LAS ORCAS LOLITA, KEIKO Y MORGAN

Este artículo se publicó en la Revista Acusub, en su número 180 http://acusub.com/?p=2772
Texto: Mónica Alonso Ruiz


En los últimos meses mi curiosidad por las orcas me ha llevado a investigar la vida de alguna de las  que desgraciadamente han pasado una parte de su vida en cautividad. Hablar de las orcas en libertad en artículos anteriores me ha hecho interesarme por estos animales con nombre propio que ahora os presento.

Lolita

Lolita es una orca de 6 m de longitud y 3 toneladas de peso que vive en el acuario de Miami desde agosto de 1970. Fue capturada cuando tenía aproximadamente 5 años y aún vivía con su madre, en las aguas de Puget Sound, Washington, junto con 7 jóvenes orcas que vivían en un grupo de casi 80 ejemplares. Se vendió por un precio de 20.000 $ al Acuario de Miami. Esta instalación es propiedad de Parques Reunidos, con sede en Madrid.

Lolita en su tanque en el acuario de Miami. Foto: Orca Network

Al llegar allí pudo compartir espacio con otra orca macho que se llamaba Hugo, el cual había sido capturado dos años antes. Ambos animales vivieron juntos durante 10 años en una piscina llamada el Whale Bowl (la vasija de las ballenas). Aunque copulaban no tuvieron descendencia. Hugo murió en 1980, presuntamente por golpear repetidamente su cabeza contra el muro de la piscina, en lo que se denomina conducta estereotípica, habitual de los animales cautivos. Desde entonces Lolita vive sola junto con un par de delfines sin más ocupación que dar vueltas a la piscina y hacer un par de numeritos circenses al día. El acuario vende la idea al mundo de que su labor con las orcas es educativa, con el objetivo de mostrarlas al mundo y contribuir a su conservación. Lo que el público no sabe es lo desgraciado que es este animal desde hace casi 50 años, pues es la orca que más años lleva en cautividad.

 
Lolita en el acuario de Miami, realizando su numerito diario
 para entretener a los turistas. Foto: Leonardo da Silva

Lolita vive en la piscina de orcas más pequeña de Estados Unidos, que mide 80 x 35 pies (24 x 10 m) y 6 m de profundidad. Según el Acta de Bienestar Animal (AWA Animal Welfare Act), la ley federal estadounidense que regula el trato animal para investigación, exhibición y transporte, las dimensiones mínimas de la piscina deberían ser de al menos 48 pies (14 m) en cualquier dirección, lo cual se incumple de manera sangrante. Incluso las dimensiones mínimas nos parecen ridículas en comparación con el tamaño del animal, especialmente si se tiene en cuenta las distancias de varios cientos de km que estos animales pueden recorrer día a día en libertad. Se ha solicitado reiteradamente que no se renueve la licencia de apertura del acuario por no cumplir la legislación AWA en cuanto a dimensiones mínimas, pero sin éxito.
 
 


Las dimensiones del tanque de Lolita no cumplen las prescripciones de la AWA (Animal Wellfare Act) de Estados Unidos. Fotos: Capturas de pantalla del vídeo A day in the life of Lolita, the performing orca, de Orca Network

Hace unos años, conservacionistas liderados por la organización Orca Network hicieron una propuesta de santuario para que este animal pudiera pasar sus últimos años en semicautividad en una bahía del oeste de Estados Unidos, en una zona cercana a la de su población nativa, sin las estrecheces del Whale Bowl y sin tener que hacer un par de numeritos circenses al día. El argumento que propusieron al dueño fue que si llevaba más de 40 años dando mucho dinero al acuario, quizá sería justo darle un merecido descanso en un lugar digno, ya que este animal es inviable para ser liberado totalmente, dada su edad y la dilatada vida en cautiverio.

 
El santuario propuesto para Lolita se situó en Tanaka Bay, al Oeste de Estados Unidos, muy cerca de donde era originaria Lolita. Fotos: Capturas de pantalla del vídeo A day in the life of Lolita, the performing orca, de Orca Network

En septiembre de 2017 el huracán Irma azotó las costas de Florida y evacuaron a todos los animales del acuario salvo Lolita, que fue abandonada a su suerte. Las imágenes de este animal nadando solo y sin atención durante días circularon por todas las redes sociales, y seguramente removieron muchas conciencias en contra de este brutal cautiverio. En respuesta a estas peticiones el gerente del acuario Andrew Hertz dijo que “sería imprudente y cruel poner en peligro la salud y seguridad de Lolita al sacarla de su casa de 47 años. El acuario de Miami no está dispuesto a experimentar con su vida para apaciguar unas cuantas protestas, dado que estas personas nunca estarían satisfechas con el cuidado que recibe…”. El alcalde de Miami se hizo eco de estas protestas y se ha iniciado un procedimiento de solicitud de petición de soluciones para mejorar la vida de este animal, y en particular su liberación en el santuario previsto. Veremos en qué queda todo esto y si finalmente esta orca, la que más tiempo lleva en cautividad, puede pasar sus últimos años en un lugar más digno, aunque no sea en libertad total.

 

 Solicitud del Alcalde de Miami al director de Parques Reunidos, empresa española, para que libere a la orca Lolita.


Keiko

La orca Keiko fue el animal que se utilizó para el rodaje la película Liberad a Willy. Esta orca macho fue capturada en 1979 cerca de Islandia, cuando tenía aproximadamente 2 años y aún era una pequeña cría que dependía de su madre para sobrevivir. Tras su captura se la trasladó a un acuario islandés y en 1982 se vendió al parque de Marineland en Ontario, Canada, donde se la adiestró para sus actuaciones públicas. En 1985 se vendió al parque de Reino Aventura de Ciudad de México. La operación de su venta por 350.000 $ al acuario mexicano estuvo envuelta en polémica dado que pudo ser un caso de tráfico ilegal de fauna silvestre, al cruzar de manera clandestina los Estados Unidos.



Portada de la película Liberad a Willy

Apareció en varias telenovelas y en algunas películas mexicanas y en 1992 rodó su primera película de Hollywood Liberad a Willy, que tuvo dos secuelas. Tras la película, en la cual se liberaba a este animal de su cautividad, se dieron a conocer sus precarias condiciones de vida, en un tanque de algo más de 6 m de profundidad, tan escaso para un animal de más de 7 m de longitud. Sufría de constantes problemas de salud, lesiones dérmicas y virales, escoriaciones en aletas pectorales y caudal y gran desgaste de sus dientes por su costumbre de morder el borde de la piscina donde vivía. También sufría del colapso de la aleta dorsal, tan típico en los machos cautivos.

En 1994 se fundó la Free Willy Keiko Foundation (Fundación para liberar a Keiko-Willy), participada por la Warner Bros, productora de sus películas, por sus entrenadores, el millonario Craig McCaw y la organización Earth Island Institute. Tras la presión mediática Reino Aventura cedió y donó la orca a la fundación. En un primer paso se la trasladó al Oregon Coast Aquarium, donde se construyó una piscina inmensa de agua salada equipada con rocas. Por primera vez desde que fue capturado el animal pudo nadar en agua salada. Sus lesiones cutáneas mejoraron mucho y aumentó mucho de peso, puesto que cuando llegó tenía mucho retraso en su desarrollo. Al cabo de un año comenzaron su alimentación a base de peces vivos. En 1998 se la transportó a aguas de Islandia, donde se habilitó un recinto dentro de una bahía donde se continuó con su adiestramiento para la libertad.









Fotografías del traslado de Keiko desde el acuario donde estuvo cautiva al acuario de Oregon
Fuente: Wikipedia

El proceso fue accidentado debido a la mala salud del animal y se retrasó su puesta en libertad, que finalmente tuvo lugar en julio de 2002, tras 23 años de cautiverio, a pesar de las dudas que se plantearon sobre su capacidad de vivir en libertad. Al haberse capturado siendo muy pequeño no había aprendido a comunicarse con otras orcas y aún estaba por debajo del peso normal de un macho de su edad. Del lugar donde se la liberó Keiko se trasladó junto a otros grupos de orcas, a las que seguía en la distancia pero sin mezclarse con ellas, a las costas de Noruega, donde se quedó en una zona costera en la que interactuaba continuamente con los humanos. Para evitar esa situación de constante interacción, se la trasladó a la Bahía de Taknes en Noruega, una zona poco poblada, en un régimen de semilibertad. En 2003, algo más de un año después de su liberación, murió de una neumonía.



Keiko en las costas de Noruega, donde aprovechaba toda oportunidad para interactuar con humanos.
Fuente: Wikipedia.

Sin duda este pobre animal no estaba preparado para la vida libre y las secuelas del cautiverio, que habían mermado su salud y desarrollo, acabaron con su vida. Su controvertida liberación ha servido por un lado a los delfinarios para justificar su tesis de que es imposible reintegrar animales cautivos a la vida en libertad, y por otro a conservacionistas y biólogos para reflexionar sobre que es preciso establecer muy bien las condiciones de los animales candidatos a la libertad, puesto que muchos de ellos nunca podrán ser libres del todo. Tan solo aquellos que aún sean jóvenes y hayan permanecido poco tiempo en cautividad serán capaces de volver a la libertad. El resto tan solo pueden aspirar a un retiro en zonas confinadas fuera ya de la esclavitud de la vida del delfinario.

Morgan

En junio de 2010, en el mar de Walden, en Holanda, se encontró una cría hembra de orca desorientada, de unos 18 a 24 meses de edad, a la que se llamó Morgan. Mostraba un penoso estado, con claros signos de desnutrición. Se trasladó al centro de recuperación de mamíferos marinos de Harderwijk. En muy poco tiempo el animal presentó esperanzadores signos de recuperación y se comenzó a pensar en devolverla al mar. Se investigó la procedencia de la orca, dado que en la zona donde se la encontraron no es habitual ver este tipo de animales. Sin conclusiones claras sobre su procedencia, se consultó a expertos de todo el mundo y se decidió que este animal no puedía volver al mar.

El centro donde se recuperaba no tenía instalaciones adecuadas para un animal tan grande y se propuso buscarle un nuevo hogar. Las autoridades holandesas deciden que debe ser trasladada al Loro Parque, en Tenerife, uno de los dos delfinarios con orcas en Europa. Se emite un permiso CITES de traslado puesto que esta especie tiene una prohibición de comercio y traslado internacional bajo este convenio. Activistas internacionales recurren a los tribunales holandeses, con la bióloga Ingrid Visser a la cabeza. El juez decide que Morgan sea trasladada a Tenerife en noviembre de 2011.




Las instalaciones del centro de recuperación de animales marinos de Harderwijk no eran adecuadas para alojar a un animal de este tamaño. Captura de pantalla de vídeo de Youtube

El proceso judicial de interminables recursos continúa aún y en enero de 2018 habrá otra vista del caso, basada en que el permiso CITES de traslado se otorgó exclusivamente para que el animal se utilizara exclusivamente para investigación científica y ello no se ha cumplido puesto que en Tenerife se integró en un grupo de orcas que se utilizan para uso comercial y de espectáculo.

Morgan se encontró en Tenerife uno de los grupos de orcas más problemáticos de todos los cautivos, habiéndose producido graves accidentes con sus entrenadores por la actitud agresiva de estos animales. En 2009 el macho Keto atacó a su entrenador Alexis Martínez, provocando su muerte. Este comportamiento contrasta enormemente con su actitud natural en libertad, donde nunca ha habido accidentes de orcas con humanos.

Morgan llegó a Tenerife siendo un animal inmaduro y enseguida se pudo observar que además era sorda, lo que le impide comunicarse con el resto, y se apunta que quizá este hecho fue el causante de su separación y pérdida de su grupo familiar. Las orcas de Tenerife, todas nacidas en cautividad y por tanto sin conductas sociales aprendidas de otros animales en libertad, son agresivas con su nuevo compañero. Morgan pasa el 75% de su tiempo en la piscina médica. Cuando no está allí es acosada diariamente por uno de los machos del grupo, Keto, a pesar de la corta edad de Morgan. En todo este tiempo el equipo de Ingrid Visser y la Free Morgan Foundation lleva denunciando el mal estado de este animal, el cual ha comenzado a tener comportamientos violentos en contra de una cría de orca del grupo llamada Adan. La Free Morgan Foundation propone un proceso de reintroducción de Morgan a sus aguas natales, mediante un santuario donde pueda vivir en semilibertad. A los miembros de la Free Morgan Foundation se les ha vedado el acceso al parque tinerfeño.


Esquema de los daños que presenta la orca Morgan presentados en las denuncias de Free Morgan Foundation

El pasado 8 de noviembre, SeaWorld, el dueño de las orcas de Loro Parque, que desde hace tiempo ha decidido suspender los programas de cría en cautividad como consecuencia de la presión mediática en contra, decide que se desvincula de las orcas de Tenerife. Al parecer el parque tinerfeño pretende mantener su programa de cría en cautividad, evidenciando un grave desacuerdo en la gestión de sus 6 orcas.

Menos de un mes después de que SeaWorld tomara su decisión se ha conocido que la orca Morgan está embarazada. La joven orca tiene 11 años de edad, y está aparentemente en el inicio de su madurez sexual. Definitivamente, e independientemente de lo que decida el juez sobre ella, la pesadilla para este animal continúa.

Existen aproximadamente unas 60 orcas cautivas en todo el mundo, de las cuales muchas de ellas han nacido en cautividad y es imposible devolverlas al océano. El resto se merecen una vida mejor que la que reciben en sus delfinarios.  Quizá algunas de ellas aún sean recuperables para santuarios marinos, pero lo que claramente no se puede mantener es la política de reproducción en cautividad, ni tampoco la de adquisición de nuevos ejemplares desde el océano. En determinados países se está optando por legislar en contra de la reproducción de cetáceos cautivos con la idea de ir reduciendo el número de ellos. En otros países, por el contrario, se está realizando una política expansiva de los delfinarios, con la presencia creciente de orcas.

QUEREMOS VER ORCAS LIBRES EN EL OCÉANO, QUE ES DONDE DEBEN ESTAR


Si tenéis interés en el tema, podeís ver este vídeo:

Y este:

Y este:







Referencias:
https://www.youtube.com/watch?v=NF-kuvD8AGI

1 comentario:

  1. The whale watching in cabo is one of the top reasons to go here. The seeing a whale in action is always memorable and spectacular, whether it’s a humpback whale breaching, or smaller whales breaching and rolling in the water.

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