jueves, 20 de junio de 2019

La migración del puntas negras

Texto: Mónica Alonso Ruiz
Este artículo se publicó en la Revista Acusub num 193 http://acusub.com/?p=3401 

Cada invierno las costas del sureste de Florida viven uno de los fenómenos más espectaculares de la naturaleza, miles de tiburones de puntas negras (Carcharhinus limbatus) se concentran en las aguas someras de la costa. El espectáculo visto desde el cielo es impresionante: miles de sombras negras móviles destacan en las aguas cristalinas que cubren los fondos arenosos. Actualmente, con la posibilidad de captar estas imágenes mediante drones, los noticiarios de la zona no dudan en mostrar al mundo más y más imágenes de este espectáculo.

Desde hace varios años estas concentraciones estacionales son objeto de investigación por parte de los científicos y se cree que forman parte de la migración anual de esta especie a lo largo de la costa Este de Estados Unidos. Estos tiburones pasan el invierno en Florida y vuelven hacia el norte en marzo. En mayo y junio se les puede ver en las costas de Carolina del Norte, y no se les suele ver mucho más al norte. Se sabe que los tiburones pasan el verano en estas zonas, fundamentalmente por los estudios de etiquetado de ejemplares, aunque allí aparentemente no se concentran tanto en la costa como en Florida.



La migración del tiburón puntas negras (Carcharhinus limbatus) a lo largo de la costa este de Estados Unidos

El fenómeno no es solo llamativo por la presencia de tantísimos ejemplares de puntas negras, sino porque este hecho atrae a otros tiburones más grandes, que eventualmente los cazan, como son el martillo gigante (Sphyrna mokarran), el tigre (Galeocerdo cuvier), o incluso el tiburón blanco (Carcharodon carcharias). Históricamente parece que fue fuente de accidentes con los bañistas, aunque a pesar de la cantidad de tiburones, los incidentes con humanos han sido muy poco frecuentes en comparación con el número de animales presentes en las aguas. Como Florida es una zona de playas concurridas, éstas se suelen cerrar al baño para evitar problemas, lo que causa mucha expectación mediática.
Un tiburón martillo, Sphyrna mokarran, trata de cazar a “los puntas negras”

La especie

El tiburón de puntas negras (Carcharhinus limbatus), también llamado tiburón macuira, es un tiburón mediano, que puede llegar a los 2,70 m, de color gris con unas manchas negras en las puntas de todas sus aletas. Es una especie que se encuentra frecuentemente en las costas templadas de todo el mundo, y se caracteriza por vivir en zonas de poca profundidad, por lo que es muy conocido por las comunidades locales costeras, no siendo considerado como peligroso para los humanos. No hay que confundirlo con Carcharhinus melanopterus, que es otra especie de tiburones también llamados de puntas negras de arrecife, presente en los arrecifes de coral del Índico y Pacífico, mucho más conocido por los buceadores.



Fuente: Catálogo Digital de Especies de elasmobranquios asociadas a las pesquerías del Archipiélago de San Andrés
Rango de distribución de Carcharhinus limbatus


Esta ficha nos permite distinguir el tiburón puntas negras o macuira (Carcharhinus limbatus) del tiburón puntas negras de arrecifa (Carcharhinus melanopterus)

La migración a Florida

Tanta abundancia estacional en Florida ha llamado desde antiguo la atención de los aficionados a la pesca deportiva y durante la época en que están en la zona se convocan concursos de pesca en la modalidad de captura y suelta. Es precisamente la abundancia de capturas en la zona en esta época la que evidenció una acumulación importante de tiburones, la cual es mucho más evidente cuando se han empezado a tener medios aéreos para la toma de imágenes.

Se han realizado estudios de fotoconteo a partir de las fotografías aéreas y los resultados muestran grandes agregaciones de miles de individuos. Tal concentración en Florida tiene varios factores que la explican. Se cree que la causa determinante por la cual se acercan tanto a la costa es la batimetría del fondo. En esta zona la plataforma somera se estrecha mucho, y al estar esta especie asociada a fondos poco profundos, los individuos se concentran en una banda muy estrecha cerca de la costa. Más al norte, hacia Carolina del Norte, la plataforma marina se ensancha mucho y permite a los individuos estar distribuidos en una banda más ancha del océano, lo que explica que haya concentraciones menos densas.

Batimetría en la zona de concentración de tiburones puntas negras. La plataforma somera se estrecha muchísimo. Fuente: Quantification of massive seasonal aggregations of blacktip sharks (Carcharhinus limbatus) in Southeast Florida (Kajiura, Tellman)

Además de la batimetría, son también las condiciones hidrológicas las que favorecen la circulación tan cercana a la costa, dado que parece que esta especie aprovecha esta zona somera especialmente cuando se desplazan de norte a sur, para separarse de la fuerte corriente del Golfo, que fluye de sur a norte un poco más mar a dentro, con velocidades de hasta 2,5 m/s.

La corriente del golfo pasa junto a Florida justo por fuera de la plataforma somera, de sur a norte. Los tiburones aprovechan la plataforma somera para compensar la corriente cuando circulan de norte a sur. Cuando lo hacen en sentido contrario simplemente aprovechan la corriente.

Aunque los científicos no han observado conductas de caza por parte de “los puntas negras”, se cree que se alimentan en la zona, donde abundan grandes bancos de peces. La presencia, a su vez de tiburones más grandes, depredadores de esta especie, hace que traten de acercarse al máximo a la costa para protegerse.


Las grandes aglomeraciones de tiburones son apreciables a simple vista desde el cielo. fuente: Fau Elasmolab

Una vez explicado el por qué de tanta concentración en Florida, los científicos han establecido que forma parte de una migración que comprende parte de la costa este de Estados Unidos y estudian las causas de la misma. Hace años, cuando no se etiquetaban los tiburones, no se conocía casi nada de su distribución y movimientos migratorios, pero actualmente se ha avanzado mucho en este campo y se han podido establecer patrones migratorios en determinadas especies.

Migraciones de tiburones en el Atlántico Noroccidental

En relación con los hábitos migratorios de los tiburones, algunos científicos distinguen tres grupos de tiburones, los locales, los pelágicos costeros, y los altamente pelágicos. Los tiburones locales no migran y se mueven en una misma zona. Ejemplos de especies locales son los tiburones nodriza o los bentónicos, como el tiburón ángel.

Los tiburones pelágicos costeros migran a lo largo de aguas someras de la costa, en recorridos de hasta 1.500 km o más. Es el caso de “los puntas negras” o “los tigre”. Finalmente, en el grupo de los tiburones altamente pelágicos podemos encontrar las tintoreras o los marrajos, así como el tiburón blanco, capaces de recorrer miles de kilómetros.

¿Cuáles son las principales razones por las cuales los tiburones migran? La primera razón es la reproducción. Muchas especies migran anualmente hacia sus zonas de apareamiento y reproducción, que suelen estar en zonas protegidas y costeras, con el objetivo de que las crías puedan sobrevivir a los depredadores.

Otra razón es la disponibilidad de comida. Muchos peces son migratorios, y también lo son sus depredadores, como los tiburones. A menudo la migración de los peces presa se debe a la mayor o menor cantidad de plancton presente en las aguas, que a su vez depende de la temperatura del agua.
En el caso que nos ocupa, los tiburones puntas negras migran por causa de la temperatura del agua. Con el cambio de estación los tiburones van hacia donde las aguas tienen una temperatura más favorable para su desarrollo vital. En este caso “los puntas negras” migran para poder estar en las cálidas aguas de Florida en invierno. Son tiburones de sangre fría y su temperatura corporal es la misma que la del entorno en el que viven. Otros tiburones, como la familia de los lámnidos, donde se encuentran el blanco o el marrajo, tienen una tasa metabólica mayor, lo que les permite generar calor y poder estar en aguas mucho más frías que la temperatura de su cuerpo.

¿Cómo se las arreglan para seguir una ruta determinada? Esta es una cuestión muy estudiada por los biólogos: ¿cómo saben en qué dirección migrar, cómo saben que hay más presas en determinadas aguas y cómo localizan las zonas de mejor temperatura para su desarrollo? Es muy interesante el estudio de la migración animal, cómo algunos son capaces de navegar grandes distancias en medio del océano sin tener referencias geográficas para orientarse. Uno de los patrones más sencillos y habituales es seguir la costa, incluso ayudándose por el sol o responder al campo magnético de la tierra. Los tiburones migran fundamentalmente utilizando la electrorrecepción, dado que tienen en su morro un sistema extremadamente sensible formado por receptores bioeléctricos, que responden al campo magnético del planeta y las corrientes marinas. Son las ampollas de Lorenzini, que consisten en unos poros rellenos de una sustancia gelatinosa, que detectan campos electromagnéticos, y son capaces de funcionar como una brújula que les permite orientarse respecto al eje norte sur, que es el de mayor campo magnético. La línea lateral, presente en todos los peces, constituida por unos canales llenos de fluido, es muy sensible a cambios de presión, vibración, movimientos y sonido, y les permite navegar en grupos de individuos muy juntos, que reaccionan a los mínimos cambios que realizan el resto de integrantes del grupo.

Las ampollas de lorenzini forman una red de poros electro receptores conectados a terminaciones nerviosas. El sistema de línea lateral está constituido por unos órganos sensoriales situados a lo largo del animal que detectan variaciones de presión y vibraciones en el agua. Fuente: Pepermint Narwal

El Atlántico Norte es una de las zonas oceánicas más estudiadas en cuanto a migraciones de tiburones. Los científicos nos dan algunas pistas de migraciones de otras especies. El marrajo (Isurus oxyrinchus) prefiere aguas entre 17 y 22 ºC y se encuentra desde junio a octubre entre Carolina del Norte y Massachusetts, en la zona norte de Estados Unidos, donde las aguas son mucho más frías que en el sur. Esta zona se cree que es el área de alimentación para los juveniles. Sin embargo, en noviembre y diciembre se desplazan mucho más al sur, hasta el Mar de los Sargazos y el Golfo de México.



La migración del marrajo en el Atlántico Occidental

Los tiburones nodriza (Ginglymostoma cirratum) siempre se ha creído que no eran migratorios, porque son animales bentónicos que se encuentran en aguas con temperaturas entre 20 y 30 ºC. Los biólogos se encontraron con un misterio cuando localizaron ejemplares en Nueva Inglaterra donde las aguas tienen temperaturas por debajo de 20 ºC, mucho más al norte de las zonas habituales. Nadie sabe la razón de encontrar estas especies en determinadas épocas del año en aguas tan frías, donde se les ve en una actitud parecida a la hibernación, alimentándose muy poco, una vez cada dos semanas.

La presencia tan al norte del tiburón nodriza en la costa este de Estados Unidos llama la atención de los científicos.

El tiburón “sandbar” (Carcharhinus plumbeus) tiene una migración mucho más estudiada. En el verano se sitúan más al norte, a la altura de Massachusetts, mientras que en el invierno se les puede ver en el Golfo de México. En primavera los sexos se separan cuando las hembras van a dar a luz en las aguas someras de Cape Cod, mientras que los machos se van a aguas más profundas. Se cree que la presencia de tiburones toro y la de los propios machos que pueden comerse a las crías, obliga a las hembras a desplazarse a aguas poco profundas.



La migración del “sandbar”, Carcharhinus plumbeus, en el Atlántico Norte Occidental

Los estudios de Kajiura

La migración de “los puntas negras” ha sido estudiada por el Doctor Stephen Kajiura, de la Florida Atlantic University. Es la migración más llamativa, por la enorme cantidad de ejemplares que se desplazan. Lleva más de ocho años observándola utilizando aviones, drones y dispositivos acústicos. El año pasado pudieron observar un descenso brusco en el número de ejemplares desplazados a Florida. Tan brusco fue que tan solo contaron un tercio de los ejemplares que se desplazan en un año medio, lo cual era alarmante. Parece que este año el número de ejemplares es el habitual.

Las labores de búsqueda de los tiburones en su migración comienzan con el rastreo con una avioneta en la que tienen instaladas una serie de cámaras. Fundamentalmente esta primera labor, volando a 400 pies (unos 120 m de altura), sirve para localizar los grandes grupos de tiburones.

 
El Doctor Kajiura pilotando la avioneta de rastreo. Fuente: Blue World
Cámaras instaladas en la avioneta de rastreo. Fuente: Fau Elasmolab
Imágenes de los tiburones en la costa, desde la avioneta. Fuente: Blue World

Más tarde, se acercan a las playas más cercanas a la zona donde se han avistado a los tiburones, para desplegar el dron, el cual vuela mucho más bajo que el avión y las imágenes que obtiene son mejores para realizar el conteo de los tiburones.

El dron que se despliega para realizar el conteo. Fuente: Fau Elasmolab

Las imágenes de vídeo de los tiburones desde el dron, son más cercanas y permiten el conteo de los tiburones. Fuente Blue World.
A continuación, las imágenes se trasladan al laboratorio en la Florida Atlantic University (FAU). El objetivo es realizar un conteo de los tiburones que migran. En el laboratorio, los estudiantes se dedican a ir fotograma a fotograma contando el número de animales, para hacer una estimación de los que se encuentran en cada grupo.


También se realizan campañas de captura y marcado de animales. Se disponen líneas de palangre para capturar a los tiburones. Una vez capturados, se toman medidas del animal, se le coloca un transmisor del tamaño de un spaguetti, le retiran el anzuelo y lo devuelven al mar.


El equipo de Kajiura se desplaza para una campaña de marcado de los tiburones. Fuente: Fau Elasmolab


Una vez capturados los tiburones mediante líneas de anzuelos, se les mide y se les marca. Fuente: Fau Elasmolab


Mapa con las señales de los tiburones etiquetados, recibiendo la señal vía satélite. Fuente: Fau Elasmolab

Con su estudio, Kajiura ha descubierto más cosas que afectan a esta población. Al parecer no todos los ejemplares de puntas negras encontrados en Florida migran, algunos de ellos son locales y se quedan en la zona durante todo el año. Se trata de hembras que no se reproducen ese año (no lo hacen todos los años) y ejemplares de una subpoblación que tiene una tolerancia térmica mayor.

Estado de conservación y ataques

En los artículos en los que describe sus estudios, Kajiura explica que la conducta fácilmente previsible de migración de “los puntas negras” los hace más vulnerables a su explotación comercial pesquera. Por ello en Florida tan solo se permite la pesca de un tiburón por persona y día, o dos tiburones por barco y día. Así se protege a esta población en una franja cercana a la costa, de 3 millas náuticas. Fuera de esa franja se pueden pescar muchos más ejemplares por barco y día. Kajiura también explica que dado lo espectacular de esta migración, se puede utilizar su tirón mediático para informar al público del impacto de la sobrepesca, de la acidificación de los océanos y el calentamiento global en estos ecosistemas locales, para poder promocionar la conservación de esos depredadores marinos.

El tiburón puntas negras es objeto de pesca comercial en Estados Unidos, y es la segunda especie de tiburón capturada en la zona, tras la del ”sandbar”. Su captura constituye el 9% de las capturas de tiburón en la costa sureste de Estados Unidos. Se les captura mediante redes de fondo y arrastreros. La carne se usa para alimento de otros peces en acuicultura y también para el consumo humano en el mercado local. Las aletas se venden en el mercado asiático y su piel se también se usa.

El ISAF, registro de ataques de tiburones, indica que desde que hay registros, “los puntas negras” son responsables de 29 ataques no provocados en humanos en todo el mundo, en Florida, en el resto de la costa este de Estados Unidos, el Caribe y Sudáfrica. Tan solo uno de esos ataques fue mortal.

La IUCN cataloga esta especie como casi amenazada, siendo muy desconocidas sus poblaciones en todo el mundo.


En este vídeo puedes ver un documental que un programa norteamericano realizó sobre Kajiura:



Referencias:
http://oceanofk.org/tag/Tagmigrate/bhowmigrate.html