miércoles, 19 de abril de 2023

La Iniciativa Ciudadana Europea “Stop Finning – Stop the Trade” se presenta en el Parlamento Europeo

 

Texto: Mónica Alonso Ruiz

El pasado 27 de marzo en el Parlamento Europeo (Comité de Pesca) se celebró una Audiencia Pública en la que se debatieron los detalles de la Iniciativa Ciudadana Europea “Stop Finning – Stop the Trade”, que pide a la Comisión Europea medidas legales para acabar con el comercio de aletas de tiburones y rayas en Europa (incluyendo la importación, exportación y tránsito de aletas sueltas no adheridas al cuerpo del animal).

La Iniciativa había sido oficialmente presentada a la Comisión Europea en enero, tras la consecución de 1,1 millones de firmas de apoyo de los ciudadanos europeos y este acto forma parte del proceso de su tramitación en las instituciones europeas.

Por parte de la Iniciativa tomaron la palabra Nils Kluger (portavoz), Alex Cornellisen (Sea Shepherd), Sylvia Earle, Stefanie Brendl (Shark Allies) y Bradley Soule (Consultor de pesca).




Al inicio de la presentación, tuvimos el honor de escuchar a Sylvia Earle, un referente en el mundo de la investigación, de la conservación del océano y Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2018. Dijo unas palabras que introdujeron a los asistentes al mundo de los tiburones. Estos asombrosos animales son vitales en la conservación de los ecosistemas de los océanos y Sylvia ha sido testigo, a lo largo de su larga vida estudiando el océano, del descenso de sus poblaciones. Las instituciones europeas tienen ahora una oportunidad para actuar en favor de ellos.

Los ponentes de la Iniciativa hicieron hincapié en que el finning está prohibido en la UE y que desde 2013 es obligatorio desembarcar los tiburones con las aletas adheridas al cuerpo. Se resaltó que una vez desembarcados los ejemplares de las especies cuya pesca está permitida, las aletas se pueden desprender del cuerpo y se inicia así el comercio de aletas de tiburón con destino a Asia, que se utilizan en la preparación de sopa.

Se destacó que en todo el mundo los tiburones se capturan fundamentalmente por sus aletas, lo que provoca una delicada situación de conservación por sobrepesca de sus especies. Esa es una de las razones por la que se pretende acabar con el comercio de aletas en Europa en su camino a Asia, especialmente cuando el comercio de aletas sueltas legales da pie a su mezcla con aletas ilegales.

Se presentaron algunas conclusiones de los últimos informes sobre las aletas de tiburón que llegan a Hong Kong, Singapur y Taiwan, destacando que una gran parte de ellas proviene de Europa, y que se han detectado discrepancias entre los volúmenes declarados de exportaciones desde la UE y los de las importaciones en destino, lo que da indicios de que existe una parte de ese comercio desconocida o no controlada. Se subrayó lo complicado que es actualmente realizar un control aduanero sobre las aletas sueltas, por la dificultad de identificación de su procedencia.

También se explicó que la Iniciativa se integra perfectamente en los objetivos de cumplimiento del Convenio CITES, que recientemente aumentó la protección de más de 60 especies de tiburones, añadiendo restricciones a su comercio.  Además, se ayudaría a la consecución de los objetivos incluidos en el European Green Deal (Pacto Verde Europeo) de recuperar la biodiversidad.

El representante de Europêche, órgano de representación de los pescadores de la Unión Europea, explicó que la captura de tiburones de forma sostenible es posible, y que es una fuente de recursos de alimentación de la población mundial, remarcando que el finning está totalmente prohibido en Europa y en muchos lugares del mundo, y que en Europa existen sistemas de identificación y de trazabilidad de los productos de tiburón comerciados.

Además, defendió que la UE captura tiburones mediante su flota palangrera de superficie, fundamentalmente tintorera, especie que, según Europêche, goza de buena salud. Destacó que no se capturan tiburones solo por sus aletas sino por la venta de su carne y que con las medidas que propone la Iniciativa se estaría prohibiendo en Europa una actividad legal y sostenible, con serias consecuencias sobre la industria pesquera europea, cuya actividad se desplazaría hacia Asia, donde los controles son mucho menores.

Tomaron también la palabra eurodiputados de los comités organizadores y otros eurodiputados asistentes. Todos ellos alabaron el logro de los organizadores de la iniciativa de conseguir el apoyo de más de un millón de ciudadanos europeos.

Algunos de ellos se alinearon claramente con las proposiciones de la Iniciativa, indicando que el escenario idílico descrito por Euopêche es difícilmente creíble, y otros, fundamentalmente españoles, defendieron que la flota europea cumple escrupulosamente la legislación europea para combatir el finning. Algunos indicaron que la prohibición del comercio de aletas sueltas de todas las especies de tiburón, estén o no amenazadas, podría penalizar a los pescadores europeos, que podrían quedar en desventaja frente a flotas de otros países donde no se apliquen estas medidas.

Los ponentes de la iniciativa puntualizaron que en ningún caso se trata de penalizar al sector pesquero europeo, sino que se proponen medidas complementarias a la regulación existente (la europea y CITES). Europa debería liderar el camino de mejorar la conservación de los tiburones, siguiendo el ejemplo de Canadá, Reino Unido y Estados Unidos, donde ya se aplican estas medidas.

Peter Schmidt, presidente del Área de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Comité Económico y Social Europeo (EESC) hizo un emotivo alegato en favor de que Europa lidere la toma de medidas de conservación de los tiburones, mencionando su experiencia como buceador durante cuarenta años, durante los cuales ha sido testigo del evidente descenso de las poblaciones de tiburones.

Una vez que miembros de la Comisión Europea y de los comités del Parlamento felicitaron a los portavoces de la Iniciativa por la consecución de un gran apoyo ciudadano y por su presentación de manera muy consistente y sólida, se dio fin al acto de Audiencia. El próximo 11 de julio la Comisión Europea deberá resolver sobre los pasos a seguir en la tramitación.

El debate fue animado y ordenado. A partir de lo que pudimos ver y escuchar, constatamos que la Iniciativa despierta una cantidad importante de reacciones de apoyo favorables y que las tesis en su contra no deberían ser un verdadero obstáculo para seguir adelante con la tramitación.

Tenemos grandes esperanzas de que la Comisión Europea proponga al Parlamento Europeo la modificación de la legislación europea y que finalmente se ponga fin al comercio de aletas de tiburón en Europa. Crucemos los dedos.

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