jueves, 26 de diciembre de 2013

VARAMIENTO DE 22 CALDERONES EN GALICIA.



Llevamos varios post hablando de calderones, esa especie maravillosa de delfín que podemos observar en nuestras costas. Ahora desgraciadamente están de actualidad pues el pasado día 7 de octubre vararon en una playa gallega 22 ejemplares.


El varamiento.
El 7 de octubre toda la prensa se hizo eco del varamiento de 22 calderones en la playa de Porto de Bares, en Mañón (La Coruña). Se trata del segundo varamiento masivo de estos animales en las costas gallegas, y probablemente el mayor de España. El varamiento anterior tuvo lugar en 1998 en las costas gallegas, en O Barqueiro, donde aparecieron 14 ejemplares y la mayoría murieron.
En este caso seis de los 22 ejemplares murieron nada más encallar y colaboradores del CEMMA (Coordinadora de Estudo dos Mamíferos Mariños), así como voluntarios de Protección Civil y voluntarios particulares lucharon durante más de un día para salvar a los animales varados que no habían muerto en un principio. Fue una jornada heroica de lucha para devolver a estos animales tan pesados al mar, para protegerlos del sol y de la deshidratación.

Se estaban realizando las necropsias en la propia playa, para poder determinar la causa de la muerte de estos animales, mientras más de 60 voluntarios conseguían llevar a la mayoría de los ejemplares vivos al mar, unos 14 ejemplares, pues el resto no superó la prueba del varamiento y acabaron muriendo pese a los esfuerzos de todos los voluntarios.

Al día siguiente aparecieron en O Vicedo (Lugo) otros siete calderones, presumiblemente pertenecientes al grupo de los 14 que se consiguieron devolver al mar. Tan solo uno de ellos permanecía con vida.
Otros siete vararon en la playa de O Barqueiro ese mismo día por la tarde. Al final parece que se pudieran haber salvado 4 ejemplares, de los que se sabe que tres de ellos son hembras jóvenes.

El problema de un animal varado cuando está sano es que su piel es muy sensible a los efectos del sol y se producen problemas de deshidratación. Además, por el peso de su propio cuerpo, se produce el aplastamiento de sus pulmones. Por eso es tan difícil devolver un animal varado al mar, aún estando sano.
Las posibles causas.
Las causas de los varamientos masivos de mamíferos marinos son bastante desconocidas. Es cierto que algunas especies gregarias, como el calderón, son especialmente sensibles a este fenómeno.
Las hipótesis que se barajan en cualquier varamiento son las siguientes:
  • El líder de la manada pudiera estar enfermo y si se acercara a la costa para morir, es posible que toda la manada le acabara siguiendo.
  • A veces se acercan a la costa demasiado, por la búsqueda de comida.
  • Otras veces cualquier alteración del campo magnético de la Tierra pudiera afectar a su sentido de la orientación.
  • Lo más habitual es que su sentido de la ecolocalización pudiera verse afectado por una infección de oídos o del cerebro, o por contaminación acústica o por los sónares militares.
En general todas estas hipótesis pueden ser perfectamente válidas y no siempre ocurre el varamiento por un único motivo, pero el problema es que es muy difícil comprobar ninguna de las hipótesis barajadas.

 
Las pruebas de sónares en el Golfo de Vizcaya.
En este caso ha salido a la luz el hecho de que se estuvieren realizando pruebas de un nuevo sonar en el Golfo de Vizcaya.
Al parecer, el programa franco-italiano de fragatas FREMM lleva 9 meses de pruebas de cualificación de sus sistemas de detección submarina, unos nuevos sistemas de sónares franceses, los cuales en sus especificaciones se indica que son inocuos para los mamíferos marinos.
Sin embargo estas pruebas parece que finalizaron en julio. Es imposible saber si estos dos hechos están relacionados.
La mortalidad de los calderones de nuestras costas.
Casualmente el fin de semana anterior al varamiento en costas gallegas tuvo lugar en Tarifa el VI Congreso de la Sociedad Española de Cetáceos (SEC), que reunió a los principales expertos en cetáceos de nuestro país.
Uno de los resultados de este congreso es el “alarmante” descenso de la población de calderón común en el Estrecho de Gibraltar, con una tasa de mortalidad del 25 % entre 2007 y 2011. Parece ser que un brote de morbilivirus, similar al sarampión, pudiera ser la causa de la muerte de esta población de cetáceos del Estrecho.

 
Nunca sabremos por qué vararon estos 22 calderones en Galicia, y nos apena mucho esta situación. Mientras tanto, los calderones de nuestras costas no dejan de ser noticia.

 Este artículo se publicó en la Revista Acusub en Noviembre de 2013