lunes, 23 de febrero de 2015

Explorando las profundidades en la costa balear: tiburones de profundidad

Texto: Mónica Alonso Ruiz. Este artículo se publicó en la Revista Acusub (www.acusub.net), en el número 143 

Christopher Bird es un joven científico inglés de la Universidad de Southampton, que en la actualidad está investigando la ecología de los tiburones de profundidad en el Atlántico Norte, esto es, por dónde se mueven, y qué comen, intentando entender el papel de esos tiburones en los ecosistemas de aguas profundas. Si te gustan los tiburones, sabrás que no todos ellos son costeros, o se mueven por la superficie marina: existen especies de profundidad de las cuales se tiene poco conocimiento. Chris nos va a ayudar a entender un poco más sobre ellos cuando nos habla de su investigación en el Mar Balear.

El científico Christopher Bird
sostiene en sus manos un
“tiburón negrito” (E. spinax)
durante la expedición
en el Mar Balear, a
bordo del RV Miguel Oliver.

Conocí a Chris Bird cuando en los foros tiburoneros de la web, publicó en junio de este año algunos artículos sobre una investigación en la que participaba, y que se estaba llevando a cabo en el Mar Balear, en un barco español, el RV Miguel Oliver, a cargo del Instituto Español de Oceanografía (IEO) dentro del proyecto MEDITS. Inmediatamente me puse en contacto con él, para hacer muchas preguntas sobre su investigación, y muy amablemente contestó a todas mis dudas, explicándome con detalle los elementos principales de su trabajo.

El Proyecto MEDITS

Chris cuenta que el Proyecto MEDITS es un programa de investigación internacional anual de los fondos marinos, que se realiza cada año en el Mediterráneo, y que lo lleva a cabo el Centro Oceanográfico de Baleares, que pertenece al Instituto Español de Oceanografía (IEO). Se trata de una investigación realizada con un barco de arrastre y que evalúa la abundancia y parámetros biológicos de los peces demersales (aquellos que viven cerca del fondo, ya sean bentónicos o que viven constantemente en el fondo, o bentopelágicos, que nadan por encima del fondo), crustáceos y cefalópodos entre los 50 y los 800 metros de profundidad. Chris nos explica que “aunque el protocolo dice que hay que estudiar entre los 10 y los 800 metros de profundidad, nunca se trabaja en el Mediterráneo a menor profundidad de 50 m, por la presencia de Posidonia oceánica”.

El barco de investigación RV Miguel Oliver, de bandera española (Santa Cruz de Tenerife), es un arrastrero de 2480 de tonelaje, de 70 m de eslora y 15 m de manga. 
El objetivo de esta investigación es que como la mayoría de los stocks de pesca de peces demersales y bentónicos de esta zona son explotados por la flota pesquera nacional, se trata de asesorar y monitorizar los stocks pesqueros del Mediterráneo. En otras palabras, conocer mejor los peces de las zonas profundas, para poder gestionar mejor esos recursos pesqueros.

La investigación de Chris

La causa de que Chris participara en la campaña del RV Miguel Oliver es que está realizando una investigación sobre los tiburones de profundidad por todo el Atlántico Norte. Chris nos dice que “está tratando de adquirir muestras de la mayor cantidad de zonas posibles”. En Europa, nos explica “no está permitido que se desembarque pesca de especies de tiburones capturados a profundidades superiores a 500 m. Esto es muy bueno para estas especies de profundidad, pero no tan bueno para los investigadores, que no pueden obtener muestras de los animales de estas zonas. Por lo tanto estoy trabajando con distintas instituciones en diferentes países, que investigan sobre las poblaciones de peces profundas, y uno de estos países es España. Espero poder participar también en la campaña de investigación del año que viene, pero esta vez en una zona diferente del Mediterráneo.”

Cuando le preguntamos si había participado en otras expediciones anteriormente a esta Chris nos dice que “esta es la primera vez que hago una investigación desde barco. Con anterioridad he participado en otros proyectos de investigación, que requerían mucho trabajo de campo, en Bahamas, en la Estación Biológica de Bimini, y en otros proyectos en Seychelles y Portugal.”

Especies capturadas

Tiburón negrito (E. spinax). 
Este tiburoncito de profundidad, 
del grupo de los peces perro o escualiformes, 
es relativamente frecuente en aguas del Mediterráneo, 
donde se puede encontrar hasta profundidades de 
2000 m, aunque es frecuente encontrarlo entre 200 y 500 m.
Ante la pregunta de que cuáles son las especies de tiburones que esperaba encontrar en esta investigación en el Mar Balear nos explica que “estaba inicialmente interesado en los tiburones del orden Squaliformes, en particular en la familia Squalidae (familia a la que pertenece la mielga, Squalus acanthias), y en las especies de aguas profundas. Hay varias especies de esta familia que se pueden encontrar en esta zona, pero en este crucero se pescó demasiado poco profundo para poder capturarlas. En el Mediterráneo se obtiene un pico de abundancia de tiburones y diversidad entre los 1000 y 1200 m de profundidad, aunque algunos se pueden capturar en el entorno de los 600 m. Los únicos tiburones del orden Squaliformes que capturamos en este viaje fueron ejemplares de una única especie, el tiburón negrito (Etmopterus spinax), denominado en inglés “velvet belly”, vientre de terciopelo, al presentar un color muy oscuro en su vientre. La captura de esta especie vino muy bien para la investigación, pues la hemos podido capturar también en otros lugares del Atlántico.”

Tiburón negrito (E. spinax). En la foto se 
pueden ver las espinas situadas en la parte dorsal, 
delante de las aletas dorsales.
Chris nos cuenta que “fundamentalmente capturaron tres especies, dos más que el negrito, las otras dos fueron la pintarroja (Sciliorhinus canicula, especie ya conocida por nuestros lectores por el artículo sobre Sharklab Malta) y el olayo o bocanegra (Galeus melastomus). Las especies que capturamos en este viaje fueron capturadas a bastante poca profundidad, unos 400 m.”

De acuerdo a IUCN estas tres especies están calificadas como de preocupación menor, en cuanto a su nivel de amenaza. En esta zona estas especies se capturan en relativamente grandes cantidades. Dicho esto, son especies muy capturadas por los arrastreros y aún no se conoce bien el impacto de este tipo de captura en las poblaciones de estas especies. Hay otras especies de tiburones en las que Chris está interesado para las que se tienen pocos datos para que la IUCN pueda evaluar su nivel de amenaza, y otras especies que tienen un nivel de cerca de la amenaza o vulnerable.
Tiburón negrito (E. spinax). Este tiburón pertenece  a la familia de los tiburones linterna, denominado
así  por la fotoluminscencia que emiten los fotóforos situados en su parte ventral.
IdeNtificación de las especies

Cuando preguntamos a Chris sobre si era fácil para él la identificación de las especies capturadas, nos cuenta que “para él era muy fácil, pues lleva trabajando con estas especies desde hace más de cinco años, pero que había otro investigador en el barco trabajando con elasmobranquios (tiburones y rayas) y que tenía mucha experiencia en la identificación de rayas, a pesar de la gran dificultad que presentan las rayas para su identificación. Capturamos un ejemplar de la familia Squalidae para el cual no pudimos identificar la especie. No encajaba con ninguna de las descripciones de las guías a bordo, pero probablemente fuera Squalus megalops (galludo ñato): se van a realizar estudios genéticos para identificarlo.”  

Abundancia de tiburones en las costas baleares

Tiburón negrito (E. spinax). Los ojos de 
los tiburones de profundidad suelen se grandes.
Ante la pregunta de qué nos podía decir sobre la abundancia de tiburones y rayas en las costas de Baleares Chris nos cuenta que “alrededor de las islas hay una gran abundancia de pintarrojas y olayos. Fueron las especies que dominaron la mayoría de las capturas en todas las profundidades en las que se trabajó. La mayor cantidad de individuos capturados en una pasada de arrastre fueron más de 300 ejemplares. Lo que realmente le sorprendió fue la diversidad de especies de rayas, entre ocho y diez especies diferentes.” De esta respuesta me sorprendió la cantidad tan elevada de ejemplares que se pueden capturar en una pasada de arrastre, lo cual nos da idea de lo “eficaz” que es este arte de pesca en cuanto a llevarse por delante grandes cantidades de pescado.
Pintarroja (S. canicula). Es un tiburón de fondo, ya 
conocido por nuestros lectores, pero no 
se encuentra tan en profundidad como 
el negrito, dado que la máxima
 profundidad que alcanzan es los 400 m.

El interés de Chris por los tiburones de profundidad

Una de las preguntas que más me interesaba hacer a Chris era al por qué de estudiar estos tiburones, los tiburones de profundidad, y no otros más convencionales. Y Chris respondió que “los tiburones de profundidad reciben mucha menos atención tanto en la investigación científica como en el interés del público. Mientras que un montón de gente se interesa generalmente por los tiburones blancos o por los tiburones tigre, yo estoy más interesado en los misterios de las aguas profundas, menos conocidas. Sabemos relativamente poco sobre estas poblaciones profundas, comparado con lo que sabemos de las poblaciones de especies más someras. La causa de esto es fundamentalmente por dificultades logísticas, la falta de fondos, y la falta de oportunidades para la divulgación. Los tiburones de profundidad son los tiburones más sensibles a la presión pesquera debido a su crecimiento lento, baja fecundidad y largos ciclos reproductivos. A pesar de ser tan vulnerables, los tiburones de profundidad se capturan en grandes cantidades. Debido a su biología, a las poblaciones de tiburones de profundidad  les lleva más tiempo en recuperarse de la presión pesquera, que a otras especies. Estos tiburones de profundidad son fundamentales para la salud de muchos ecosistemas marinos, pero sin entender bien su biología y ecología es muy difícil implementar políticas de gestión pesquera para poder protegerlos.”


Pintarroja (S. canicula). Es el tiburón más abundante del Cantábrico y muy frecuente en el Mediterráneo.
Olayo o bocanegra (Galeus melastomus). Se llama así por su color negro del interior de la boca.
Dos ejemplares juveniles de olayo (G. melanostomus). El olayo es casi tan abundante como la pintarroja, pero se encuentra a profundidades mayores. Su librea exterior es muy llamativa. Es una especie bentónica y se alimenta de cangrejos y peces pequeños.
Olayo o bocanegra juvenil. Podemos observar el pequeño tamaño de este ejemplar joven, que de adulto puede alcanzar 60 cm de longitud.
Olayo o bocanegra (G. melanostomus). En la foto se aprecia el color característico de su boca.
Este es el ejemplar que está pendiente de confirmación de especie. Posiblemente sea un Galludo ñato (Squalus cf. megalops).
El laboratorio de abordo

Nos hemos asomado un poco a esas aguas profundas a las que no somos capaces de acceder con nuestro equipo de buceo, y de la mano de jóvenes científicos como Chris, podemos entender un poco más qué es lo que está pasando en las grandes profundidades.







Links de interés:
http://sharkdevocean.wordpress.com/