jueves, 21 de abril de 2016

FEEDING DE TIBURONES: LA CONTROVERSIA

Texto Mónica Alonso Ruiz
Este artículo se publicó en la Revista AcuSub en el número 156

Los encuentros con tiburones son raros y excepcionales. El feeding de tiburones es una actividad que consiste en alimentarlos para atraerlos y poder bucear con ellos. Tanto si solo se les atrae, como si realmente se les alimenta, en presencia de buceadores, esta actividad es controvertida, por las posibles consecuencias de modificación de la conducta de un animal salvaje en presencia de humanos.

El feeding, o alimentación de tiburones para atraerlos, siempre ha sido una cuestión controvertida. Por un lado están los operadores de buceo que comercializan estas prácticas, y que realmente las necesitan para asegurar los encuentros con tiburones, y los fotógrafos y adictos a la adrenalina, y por otro lado están los ciudadanos concienciados por la conservación de los tiburones, las víctimas de ataques de tiburón, los pescadores submarinos, etc. Es difícil asegurar cuáles de ellos tienen razón, aunque personalmente nos inclinemos por un buceo lo menos perturbador posible. Pero para tener más elementos de juicio empecemos por saber las técnicas de feeding y por analizar que dicen los detractores y defensores del mismo.

Técnicas de atracción de tiburones

Como animales salvajes que son, alimentar a los tiburones es peligroso y no debe hacerse más que por profesionales adiestrados en estas actividades. No es posible eliminar cierto riesgo de ser herido gravemente o incluso de morir en el intento. Sabiendo esto, vamos a intentar presentar las distintas técnicas que se utilizan para atraer a los tiburones, tanto para el buceo con ellos, como para su estudio, fotografiado, etc.

El tipo de feeding utilizado debe adaptarse a la especie de tiburón, y a las condiciones y experiencia del que lo practica. No es lo mismo un tiburón blanco, superdepredador de potente cuerpo, que una pintarroja, para la cual ni siquiera se plantea alimentarla, dado que los encuentros con ellas son casuales y puesto que se alimenta de pequeños organismos, pues no es tan sencillo….ni tampoco es que haya mucha demanda de buceo con estos pequeños animalitos. Otro caso el del tiburón ballena, que se alimenta de plancton. En Oslob, en la isla de Cebú, los pescadores han conseguido modificar la conducta de estos animales, a base de alimentarles de grandes masa de plancton. Así han conseguido un gran negocio pues innumerables visitantes se sumergen cada día para nadar con grupos de varios ejemplares juveniles, que han dejado de migrar para quedarse donde está el alimento fácil.


Hablemos pues de alimentación de tiburones superdepredadores y pelágicos.

La técnica del “chumming”, consiste en atraer a los tiburones sin alimentarlos. Se hace una mezcla de sangre y pequeños desechos de pescado y se echa por la borda. Esta mezcla excita el sentido del olfato de los tiburones, lo que les atrae hacia la fuente del olor, pero una ver explorada la zona sin recibir recompensa el animal continúa su ruta.

Otra técnica es sumergir una caja de plástico agujereada en la que se introducen fragmentos de pescado. El movimiento de la caja en el agua permite la salida del aroma de pescado que atrae a los escualos. Una ventaja de este sistema frente al “chumming” es que se establece un foco claro del olor y los tiburones suelen centrar su atención en la caja, y no se centran tanto en los buceadores situados en las cercanías.





Una forma de atraer a los tiburones hacia un barco es tirar un sedal con un pescado atado. Con esto se consigue que los tiburones sigan al barco hasta que se coman el cebo, o mejor, hasta que el cebo es retirado del agua justo antes de que sea alcanzado. Esto lo usan los fotógrafos para hacer tomas de superficie del animal o bien sumergiendo una cámara conseguir tomas muy cercanas del animal en movimiento. Con esta técnica se ha conseguido medir la velocidad de los tiburones.

Otra forma de cebo es el uso de un gran bloque de pescado congelado que es introducido en el agua una vez que los buceadores están situados en el fondo en posición para visionar los tiburones. De esta manera se evita el riesgo de la coexistencia del cebo con los buceadores cuando éstos están descendiendo al fondo. El inconveniente de esta forma de cebo es que se alimenta de verdad a los animales, y la visibilidad se ve disminuida cuando el cebo se extiende por la zona según se va descongelando.
Hay infinitas formas de alimentar a mano a los tiburones, pero siempre son peligrosas. Generalmente el buceador que practica el feeding lleva una cota de malla para evitar mordiscos. Algunos ponen el cebo al final de un bastón para alejarlo de su mano, pero las fotografías obtenidas del tiburón alimentándose son poco realistas, al aparecer el bastón en las fotos.


Se han observado actividades de feeding, en las que cada fotógrafo lleva su cebo y atrae al animal por su cuenta. Esto no deja de ser muy peligroso cuando se trata de determinadas especies.

Detractores del feeding

La teoría más defendida es que la alimentación de los tiburones en presencia de buceadores y/o nadadores en snorkel, durante un periodo de tiempo conduce a que los tiburones comienzan a asociar la presencia humana con la comida. Efectivamente, el sonido de los motores de los barcos o del chapoteo de los humanos sirve como la campana que llama a los tiburones a la comida. Ante este estímulo, cuando no son capaces de encontrar su premio en forma de comida, especialmente en casos de poca visibilidad, o en las playas donde los bañistas chapotean, pues se pueden producir los accidentes por ataque.

En general no está permitido alimentar a los grandes depredadores en libertad,  a los osos, a los cocodrilos, o a los leones, dado que podrían ocurrir accidentes con humanos. Entonces, ¿por qué permitir alimentar a los tiburones?

Incluso si esta teoría no es cierta, y no está probado que los depredadores acaben asociando al hombre con la comida, las buenas prácticas conservacionistas de interacción con animales salvajes se basan en la mínima perturbación de los animales en su medio.

Defensores del feeding

No hay ninguna prueba de que el pequeño número de tiburones en el mundo que hayan sido alimentados para su atracción, sean los responsables de alguno de los escasos ataques que han ocurrido.

En general los ataques son producidos por especies que no participan en este tipo de prácticas.

La observación aérea de las playas abarrotadas de Florida ha conseguido fotografiar tiburones en las aguas someras, junto a los bañistas. Podría parecer que cualquiera de esos tiburones pudieran atacar, estimulados por los movimientos y chapoteos de los bañistas. Junto a estas playas hay muelles de pesca donde los pescadores aficionados introducen sus cebos en el agua constantemente. Esto incluye sangre y trozos de pescado, que se mezclan en el agua de los bañistas, en una zona de agua batida y baja visibilidad, y sin embargo esto no supone una llamada para los tiburones de la zona.
Los defensores del feeding indican también que durante las actividades de feeding cada animal recibe muy poca comida. Por lo tanto es difícil de creer que estos animales confíen en los humanos como fuente de aprovisionamiento de alimento.

Por otro lado parece que nunca se ha oído que un espectador de una sesión de feeding haya tenido algún percance (o no se ha difundido). Los buceadores que acuden a este tipo de inmersiones generalmente son ignorados por los buceadores, lo cual pudiera demostrar que los tiburones son capaces de distinguir entre los humanos y la comida.

Sin embargo la persona que alimenta directamente a los tiburones, suele recibir algún que otro bocado, al meterse en la vorágine de los tiburones luchando por el cebo. Por ello suelen llevar cota de malla e incluso casco. El mismo riesgo corren los pescadores submarinos, debido a los sonidos de baja frecuencia que emiten los peces moribundos que portan.

La comparación de los tiburones con otros depredadores terrestres, como leones o los cocodrilos no es muy buena, dado que existe una diferencia, los carnívoros terrestres comparten el medio con los humanos y, queramos o no podríamos estar en su dieta si se diera el caso. Sin embargo  muchos tiburones comen peces pero no se alimentan de mamíferos. Acercarse a un cocodrilo es peligroso siempre pues son capaces de devorar humanos si la ocasión se presenta. Sin embargo, por ejemplo es difícil que un tiburón de arrecife se acerque puesto que no estamos en su menú.

Otros tipos de grandes tiburones, como los grandes blancos, sí se alimentan de mamíferos, y por ello en las zonas donde coexisten dichos tiburones y los hombres no se realizan estas actividades y generalmente están prohibidas. Se realiza buceo con jaula y atracción con cebo o mediante “chumming”.

Ética medioambiental del feeding

Se suele decir que las inmersiones con feeding de tiburones tienen el fin principal de educar a los buceadores y con ello proteger a los tiburones por la concienciación de los que practican la actividad. No nos engañemos, por supuesto que siempre hay un fin educativo, pero se trata en definitiva de un negocio.

Pero por otro lado ¿es un negocio a criticar? Muchos profesionales del feeding son ex pescadores que han llegado a la conclusión de que da más dinero un tiburón vivo que muerto. Y en muchos casos las empresas de feeding simultanean la actividad con educación y acciones conservacionistas.

Además está el otro tema de la modificación de la conducta de los tiburones que se ceban. Por supuesto que se modifica su conducta, pero en teoría no demasiado: los tiburones que se ceban en este tipo de actividades aparecen muy rápido a la llamada del cebo, pero según los operadores de este tipo de actividades, el resto del tiempo mantienen una conducta normal.

Un segundo efecto de modificación de conducta es que cuando un barco de palangre extiende su línea en una zona de cebo de tiburones éstos caen con más facilidad en los anzuelos, pudiendo quedar devastada totalmente una población entera de tiburones en una sola tirada del palangre.

¿Y tú qué crees?

Si tras leer estas líneas todavía no te has posicionado de un lado o de otro, tienes que considerar un hecho mucho más importante: los océanos se han venido esquilmando sin piedad y numerosas especies están catalogadas según la IUCN (Organización internacional para la Conservación de los Océanos) como amenazadas de extinción. En este caso si una actividad como la descrita sirve para defender y conservar a los tiburones, pues podría pensarse que los inconvenientes son pocos.

Por otro lado si se prohibiera el feeding o el cebo de tiburones, no tendríamos muchas imágenes de tiburones de las que utilizamos para actividades educativas.
Los expertos e investigadores de tiburones explican que la actividad de cebo de tiburones es criticable o no en función de cómo se plantea el buceo con cebo. En general se posicionan en contra del feeding sin control, por el riesgo que representa. Sin embargo se muestran favorables a disponer una caja de carnada con agujeros que permite la dispersión de la esencia del pescado para atraer a los escualos. Además se muestran en contra de que los buceadores toquen a los tiburones, por los daños que pueden provocar a la piel de los escualos. Se muestran a favor de separar las zonas de bañistas de las zonas donde se atrae con cebo a los tiburones. Además consideran que el buceo con tiburones tiene cierto propósito educativo, dado que la posibilidad de bucear con tiburones de manera organizada sirve para incrementar el interés de los humanos por estas especies, y eliminar ciertos mitos que se han creado fundamentalmente a partir del cine. Además se recomienda contratar estas actividades con operadores que proporcionen charlas antes y después de la inmersión, tanto para mejorar la seguridad de la actividad (dando indicaciones de cuál es la mejor conducta), como para concienciar a los buceadores de la necesidad de conservar las especies de tiburones.


Pues ya tenéis tema para pensar: ¿interactuamos y protegemos?, o bien no interactuamos, limitando las actividades de cebo de tiburones, y protegemos igualmente. Pues no parece haber una respuesta fácil, vistos los argumentos de un lado y de otro.