miércoles, 3 de abril de 2019

La vida errante del plancton




Este artículo se publicó parcialmente en la revista Escápate, en su número 28 
http://www.cluboceanides.org/escapate.html
También se publicó completo en la revista Espacio Profundo 
http://www.espacioprofundo.com.mx/revistadigital/171/10/
Texto: Mónica Alonso Ruiz

Seguramente todos hemos oído hablar del plancton como una sopa de seres microscópicos que viven en el mar, y de la que se alimentan algunos animales marinos filtradores, como las ballenas, las mantas o el tiburón ballena. Pero, ¿sabías que esta sopa es como la poción mágica y es la mayor fuente de vida del planeta?

Aproximadamente hace tres mil quinientos millones de años aparecieron en el océano los primeros seres microscópicos unicelulares capaces de utilizar la luz del sol y el agua y fijar el carbono en su cuerpo mediante la fotosíntesis. Fue la primera explosión de vida que derivó en los primeros seres marinos, que posteriormente evolucionaron y colonizaron tierra firme. Mientras tanto, los organismos que constituyen el plancton o la sopa de la vida, siguieron viviendo en el océano constituyendo la base de la cadena alimenticia oceánica.

En realidad el término plancton es algo muy complejo, pues incluye a un extenso grupo de organismos tanto de agua marina como de agua dulce, que son, en general muy pequeños y que son arrastrados por las mareas y corrientes. Algunos son visibles a simple vista y otros requieren de un microscopio para ser vistos.

La palabra plancton proviene del griego planktós, que significa errante y por ello cualquier ser viviente que es arrastrado por las corrientes marinas se clasifica como plancton, incluyendo algas microscópicas, krill o larvas de pescado. Algunos organismos planctónicos permanecen a la deriva durante toda su vida, pero otros, como los moluscos o los peces, son solo planctónicos durante la fase inicial de sus vidas en forma de embriones o larvas. En estos últimos, su reproducción se produce de manera externa, expulsando al agua los gametos de ambos sexos, que se combinan formando huevos en una enorme cantidad. Estos huevos tienen pocas probabilidades de sobrevivir, dado que la mayoría constituyen el alimento para otros organismos del plancton, pero algunos sobreviven y se convierten en larvas. Cuando adquieren un cierto tamaño se asientan en el fondo o nadan libres en función de la especie.

Las cadenas alimentarias de los organismos que viven en el plancton son complejas. Fuente: Vistaalmar.es
El hecho de que sean organismos que se desplazan a merced de las corrientes no significa que no tengan movimiento propio. De hecho, si observamos al microscopio una porción de agua marina con plancton podremos observar numerosos seres marinos diminutos que se mueven de un lado para otro. Las medusas son sin duda los animales más llamativos y grandes del plancton y también son capaces de un cierto desplazamiento. Con el movimiento de su umbrela, pueden realizar desplazamientos cortos, pero los recorridos más largos los realizan por efecto de las corrientes marinas y del viento. Por ello en determinadas épocas viven lejos del litoral y en otra se acercan más a la costa.

Fitoplancton y zooplancton

Existen muchas formas de clasificar las criaturas que componen el plancton. La más habitual es clasificarlo en fitoplancton y zooplancton.

El fitoplancton está compuesto fundamentalmente por microalgas, que obtienen energía del sol mediante la fotosíntesis y absorben dióxido de carbono y producen oxígeno, renovando de manera constante el aire que respiramos. Se calcula que el 50 % del oxígeno que respiramos proviene del fitoplancton. Además, es el primer eslabón en la cadena alimenticia de los sistemas acuáticos. Está compuesto, además de microalgas, por otros organismos, como diatomeas, clorofitas, cianobacterias y dinoflagelados. Algunas de las algas pueden no ser tan pequeñas, como es el caso de los sargazos, que pueden vivir libres en el océano, sin sujeción al fondo, y que también forman parte del fitoplancton.


Las algas microscópicas son las componentes del fitoplancton. Foto: Cristina Eisman 

El zooplancton o plancton animal está constituido por seres que se alimentan de materia orgánica ya elaborada, y suponen el siguiente escalón en la cadena alimentaria, por encima del fitoplancton. Un ejemplo de zooplancton son las medusas y los ctenóforos, pero también las larvas y los parásitos.

El plancton vegetal está, en general, siempre cerca de la superficie, dado que requiere de luz solar para realizar la fotosíntesis. A veces forman enormes masas que pueden verse a simple vista, dado que la clorofila que poseen es un pigmento verde.


Existen multitud de organismos animales que componen el zooplancton. Foto: Cristina Eisman

Sin embargo el zooplancton puede realizar migraciones verticales diarias en la columna de agua, lo que constituye la mayor migración del mundo animal. Algunas especies de copépodos, un tipo de crustáceos de pocos milímetros de tamaño, que viven entre los 200 y 400 metros de profundidad, durante la caída del sol suben a la superficie para alimentarse de las microalgas planctónicas. Una vez que se alimentan vuelven a los fondos oceánicos y el proceso se repite cada día. La ventaja de vivir a tanta profundidad es que la falta de luz los hace invisibles a los depredadores, aumentando su tasa de supervivencia.

Otras clasificaciones

A veces se utiliza el tamaño como criterio de clasificación, y según este podemos encontrar macroplancton, microplancton y nanoplancton. El macroplancton se puede capturar con una red gruesa y a simple vista uno es capaz de distinguir los diversos individuos que lo componen. En general son organismos de tamaño superior a 1 mm y no suele estar formado por fitoplacton (salvo en el caso de algas flotantes).

El microplancton, al que también se le llama plancton de red, está compuesto por organismos de entre 0.05 y 1 mm, y suele ser una mezcla de fitoplancton y zooplancton. El valor más bajo de su tamaño se fijó con el criterio de la apertura más pequeña de una red muy fina. El nanoplancton es capaz de atravesar cualquier red, por fina que sea y su máximo tamaño es de 0.05 mm. Suele estar formado por organismos del fitoplancton.

Además, existen dos tipos de plancton más pequeños, el bacterioplancton y el virioplancton, compuestos, respectivamente de bacterias y virus, que flotan en el océano a la deriva.

Las redes se utilizan para capturar algunas categorías de plancton. Fuente: Vistaalmar.es

El krill

La composición del plancton es diversa en cada punto del océano, dado que varía en función de la época del año, de la distancia a la costa, de las corrientes, de la hora del día y de la temperatura del agua. A veces, en determinados lugares se concentra una gran cantidad de zooplancton, en lo que se conoce coloquialmente como krill. Esta comunidad tiene envergadura suficiente para permitir  la alimentación de animales enormes como las ballenas o el tiburón ballena.
 Anatomía del krill. Esquema: Uwe Kiis

En realidad el krill propiamente dicho es un grupo de determinados crustáceos (los eufasiáceos), que se encuentra en todos los océanos del mundo y no comprende todo el zooplancton. Se le considera una parte importante en la cadena trófica, pues se alimenta de fitoplancton y por su tamaño es el alimento de especies mucho más grandes. Es llamativo el krill antártico (Euphasia superba), que constituye una enorme proporción de la biomasa del planeta.

Mareas verdes y rojas

Es cierto que es necesario tener una buena población de plancton para asegurar el sustento de los ecosistemas marinos, pero cuando las concentraciones de plancton aumentan súbitamente el ecosistema tiene un problema.

En ocasiones, cuando proliferan mucho las algas verdes del microplancton, se pueden producir mareas verdes. Esto ocurre cuando en el agua del mar hay demasiados nutrientes, debido a vertidos de nitratos procedentes de la actividad humana, especialmente la agricultura. En este caso se produce lo que se denomina eutrofización, el crecimiento desmesurado de algas. Con ello la cadena trófica se altera, crecen también los organismos del zooplancton, que consumen mucho oxígeno; se produce una notable caída del oxígeno disuelto y finalmente toda la vida marina muere.

esquema eutrofización
Esquema explicativo del fenómeno de la eutrofización. Un fenómeno de eutrofización ha sido el causante de la degradación del Mar Menor (Murcia). Fuente: Greenteach.es

Los mares cerrados son muy propicios para que se produzcan fenómenos de eutrofización. En las imágenes de satélite se aprecia este fenómeno. Fuente: i-ambiente.es

A veces se producen mareas rojas, cuando proliferan de manera natural, por cambios en salinidad o temperatura, determinados organismos tóxicos o nocivos, que constituyen aproximadamente el 2% sobre las 5000 especies del fitoplancton. Es el caso de los dinoflagelados del género Alexandrium y Karenia. En este caso estos organismos suelen tener color marrón o rojizo, aunque pueden no tener color, y por ello reciben el nombre de mareas rojas. Muchos de estos organismos son especialmente nocivos para los bivalvos, y pueden incluso serlo para los humanos, provocando graves consecuencias sanitarias, por lo que este tipo de mareas son especialmente preocupantes cuando se dan en zonas de cultivos marinos.

 
En octubre de 2018 en las playas de Florida se detectó una marea roja que obligó a prohibir el baño. Fuente: Miami Herald

La crisis del sargazo en México: la marea marrón

Es muy posible que algunos hayáis visitado las playas de la Península de Yucatán en estos últimos años. Habréis podido observar una capa de alga sargazo que cubría toda la superficie de la costa y que se acumulaba en las playas. Es la llamada marea marrón que tantas molestias están generando a los millones de turistas que visitan la zona.

El sargazo pelágico es una macroalga marina parda del género Sargassum que se ha desplazado desde el Mar de los Sargazos, situado en el medio del Atlántico, entre las costas de Brasil y África occidental, hasta las costas mexicanas. Esta alga forma enormes extensiones vegetales enmarañadas que flotan a la deriva porque tiene unas pequeñas vejigas llenas de aire que le permite flotar. Estas especies evolucionaron a partir de las que crecían adheridas a las rocas, para hacerse pelágicas. 


El alga sargazo forma parte del plancton. Tiene unas vejigas que le permiten flotar libremente en la superficie. Fuente: News.culturacolectiva.com
Este “mar flotante” es un ecosistema que acoge a muchas especies, como el pez dorado, el pez volador, crustáceos y tortugas marinas, y les da cobijo en medio del Océano Atlántico. Que se haya desplazado es un desastre ecológico muy grande. Las aguas cristalinas y las arenas blancas del Caribe son resultado de los bajos niveles de nutrientes de la zona. El sargazo invasor genera cien veces más nutrientes de los que requieren estos ecosistemas, por lo que bacterias y otros microorganismos crecen descontroladamente y afectan a las especies nativas, además de enturbiar las aguas. Los científicos están preocupados porque los efectos pueden ser ya permanentes.

De hecho el sargazo ya está afectando gravemente al medioambiente local. Al flotar en las aguas cristalinas donde se encuentran pastos marinos y arrecifes coralinos, bloquea el paso de la luz e impide la fotosíntesis de las especies locales. Esto es muy grave en el caso de los arrecifes de coral, los cuales pueden perder sus zooxantelas, o algas que viven en simbiosis con ellos, y producir la muerte del organismo (blanqueamiento del coral). Además, científicos mexicanos estiman que las altas concentraciones de amonio y sulfuro de hidrógeno resultado de la descomposición del alga, junto con condiciones de poco oxígeno o eutróficas, están matando a las especies nativas.

Los grandes esfuerzos del Gobierno y las autoridades locales y entidades públicas y privadas han reducido mucho el impacto de esta invasión, mediante programas de retirada masiva.



El sargazo invade periódicamente las playas caribeñas mexicanas. Foto: Mónica Alonso


Cuando el plancton escasea el planeta tiene problemas

La distribución del plancton no es uniforme en el planeta, y es en las zonas más frías, por su abundancia, donde las aguas son más productivas. El indicador de la presencia en el agua de fitoplancton, sin el cual no puede existir zooplancton, es la clorofila, compuesto necesario para que se pueda realizar la fotosíntesis. Por eso si observamos el mapa de clorofila de los océanos, que es equivalente a observar el mapa del fitoplancton y por tanto de todo el plancton, podemos ver que las zonas más verdes están en los polos. Esta es la razón por la que los animales planctónicos, como las ballenas, migran hacia los polos para alimentarse y vuelven a las zonas templadas para reproducirse.

Mapa de distribución de clorofila del planeta. Fuente: Globalpossibilities.org

No solo los blooms de algas, el exceso de plancton en algunas zonas del océano, provocan consecuencias negativas. También se producen problemas cuando el plancton escasea. Se sabe que durante los últimos 50 años se está produciendo un descenso a nivel global del fitoplancton de los océanos y se estima que la tasa de reducción es de 1% al año.

Para conocer la importancia planetaria que tienen estos diminutos organismos marinos, y poder valorar las consecuencias de su reducción es preciso entender bien los procesos en los que intervienen.  

El fitoplancton produce aerosoles que generan nubes, las cuales reducen la insolación que recibe el océano. Nuestro planeta no es totalmente azul visto desde el espacio, es un planeta lleno de nubes protectoras, y en realidad los cielos sobre los océanos suelen estar limpios de nubes tan solo un 10 % del tiempo. Si tenemos en cuenta que el océano cubre el 72 % de la superficie del planeta, la reducción en la tasa de plancton del océano significa que se producen menos nubes en una parte muy importante del mismo, y por lo tanto se contribuye al calentamiento global. 


Las nubes producidas por el plancton reflejan aproximadamente el 25 % de la energía del sol. Fuente: Russ George


Las nubes cubren nuestros océanos, y forman parte de nuestro paraguas protector contra la radiación solar que calienta sus aguas. Foto: Russ George


Sin embargo, el fitoplancton no solamente es vital para mantener la temperatura del planeta, otro beneficio que nos proporciona es la absorción de CO2 y la generación de oxígeno, como si fuera un enorme bosque marino. Por ello los científicos están muy preocupados por este descenso de plancton a nivel global. 

Bioluminiscencia nocturna  
                  
Posiblemente muchos buceadores hayan podido observar en inmersiones nocturnas que el plancton produce su propia luz. Ello es debido a organismos diminutos que generan bioluminiscencia, como es el caso de la chispa de mar o Noctiluca scintillians, que a veces se concentra de manera importante en determinadas zonas, generando un verdadero espectáculo luminiscente. En el caso de esta especie, tóxica, su presencia constituye una verdadera marea roja. Otras especies que producen mareas rojas con bioluminiscencia son Ceratium falcatiforme y Lingulodinium polyedra. Estas dos últimas son las responsables de las últimas mareas rojas de San Diego en California.

Julio Verne ya habló de este fenómeno en Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino, y lo llamó “balsa de agua que brilla en la oscuridad”. 

ver video BBC

En México es posible visitar algunas playas en las que se produce este fenómeno, en algunas épocas, cuando sube la temperatura del agua. El lugar más conocido para verlo es la Isla de Holbox, en el Caribe. También es posible verlo en la playa de Xpicob en Campeche, Bucerías en Nayarit, la isla Espíritu Santo en Baja California Sur y las lagunas de Chacahua y Manialtepec en Oaxaca.


Foto: Doug Perrin


Bioluminiscencia de una marea roja en San Diego. Foto: Erik Jpesen/UC San Diego

Fuente: Semarnat
Alimento humano

Aunque ya se investigó el plancton como alimento humano desde los años cuarenta, cuando se planteó como alimento para los tripulantes de los submarinos de la II Guerra Mundial, recientemente se ha empezado a utilizar fitoplancton en la cocina. Se trata de una selección de microorganismos marinos aptos para el consumo humano, denominada ALPHA3 CMPES. Se le ha llegado a llamar “la leche materna de nuestra madre tierra” (yo lo hubiera llamado la leche materna del océano), dado que por sí mismo provee de todo lo necesario para vivir, debido a que su composición nutricional es muy completa.

Existen granjas marinas donde se produce este alimento, a base de unas 200 especies de diatomeas, que proporciona 400 veces más energía que ningún otro vegetal conocido y con alto poder antioxidante. Algunos chefs lo están incorporando ya a sus recetas, aprovechando el alto poder nutritivo y su excelente sabor a mar. En el mercado se puede encontrar como liofilizado en polvo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario