viernes, 9 de octubre de 2020

EL TIBURÓN BLANCO DE GUADALUPE


Este artículo se publicó en la revista Acusub, en el número 209
www.acusub.net

Texto: Mónica Alonso Ruiz

El Doctor Mauricio Hoyos Padilla es posiblemente el investigador mexicano de tiburones más conocido internacionalmente. Es un gran experto en estudios de comportamiento del tiburón blanco en aguas mexicanas. El pasado 12 de abril de 2020 pudimos asistir virtualmente a su charla “El tiburón blanco en México”, incluida dentro del ciclo “Los tiburones y las áreas marinas protegidas”, programado por  Pelagios Kakunjá, organización a la que pertenece.

En dicha charla primeramente hizo una breve introducción de la biología del tiburón blanco y finalmente nos detalló los resultados de las investigaciones realizadas sobre este escualo en la Isla de Guadalupe, Área Protegida y Reserva de la Biosfera. Vamos a relatar aquí algunas de las facetas más interesantes que nos contó Mauricio durante la misma. En este primer artículo se incluye la parte de biología del tiburón y el comienzo de las investigaciones. En un segundo artículo se tratará la parte de los estudios de comportamiento realizados.

Mauricio Hoyos en Guadalupe. Fuente: Facebook

La portada del webbinar El Tiburón Blanco en México. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Superdepredador perfecto

En 1975 algunos pudimos ver la película “Tiburón”, en la que se nos presentaba un tiburón blanco sobredimensionado de 11 metros, el cual estaba obsesionado con atacar a los humanos. Desde entonces, a partir de esta película, la gente identifica al tiburón blanco como un asesino en serie de humanos. Nada más alejado de la realidad.

La película “Tiburón” de Steven Spielberg, marcó a toda una generación, alimentando el falso mito del tiburón “comehombres”. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

El tiburón blanco, Carcharodon carcharias, lleva viviendo en nuestras aguas desde hace 11 millones de años. Es uno de los depredadores más perfectos que existen en el planeta. Es un animal majestuoso, muy hidrodinámico, con morro puntiagudo, que tiene su parte inferior de color blanco. Es precisamente ese color de su vientre el que ha servido para darle su nombre común. Su parte superior es oscura y ello le sirve como camuflaje, mimetizándose con las aguas oscuras del fondo cuando se le observa desde arriba.

La silueta del tiburón blanco es inconfundible. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

El tiburón blanco está protegido en México. Fuente: Semarnat

Su gran potencia depredadora se la debe, sobre todo, a su particular mandíbula, que puede ejercer una presión de hasta 2 toneladas, con la que es capaz de arrancar la cabeza a un elefante marino. Tiene varias hileras de dientes y cuando se cae uno surge otro que está situado detrás y sustituye al anterior. Cuando tiene menos de 3 metros de longitud sus dientes son puntiagudos, porque captura peces y otros tiburones, pero cuando supera los 3 metros, los dientes de arriba pasan a ser triangulares y aserrados, porque pasan a alimentarse también de mamíferos marinos.

Los dientes del tiburón blanco son más triangulares cuando se hace adulto. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá
 
 
El tiburón blanco repone continuamente sus dientes, que se mueven hacia adelante cuando se pierde alguno. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Todo en este animal está diseñado a la perfección para la caza de sus presas. Sus arcos branquiales, al final de la cabeza, son grandes porque tiene un alto requerimiento de oxígeno. Su potente cola es homocerca, con lóbulo superior e inferior muy similares. Tiene una quilla en su base, donde se anclan todos los músculos de la misma, que le ayudan a propulsar su potente natación. Su primera aleta dorsal, la más famosa, le permite estabilizarse, y sus aletas pectorales le ayudan a maniobrar.

Partes del tiburón. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Reproducción muy desconocida

Las aletas pélvicas son  muy importantes para la identificación de machos y hembras. Los machos tienen dos apéndices en su extremo, los gonopterigios o claspers, que son sus órganos reproductivos, que utiliza para fecundar a la hembra. Al copular, el macho agarra con su mandíbula a la hembra por su aleta pectoral, la voltea y esta entra en inmovilidad tónica, se deja de mover y baja su metabolismo, lo que facilita la introducción de uno de los gonopterigios en su cloaca.  

Mauricio nos enseña una foto de un tiburón blanco con los gonopterigios abiertos. “Es la única que tenemos en la que se aprecia esta disposición. En Revilagiggedo, donde también estudiamos otros tiburones, hemos observado el cortejo de otras especies, como el sedoso, el tiburón de galápagos y el puntas blancas de arrecife. Cuando el macho trata de morder la aleta pectoral, previamente mueve los gonopterigios de forma circular, lo que explica su disposición en esa foto del tiburón blanco de Guadalupe”.

Tiburón macho con los gonopterigios abiertos. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

“En la isla hemos detectado hembras con mordidas en aletas y branquias, pero no sabemos si allí se produce cortejo y reproducción. De hecho, en realidad nadie sabe donde copulan. Por ello, llevamos siempre preparadas hasta seis cámaras en nuestra lancha, por si lo pudiésemos grabar en caso de que se produjese la cópula cuando estamos en la zona. Sería un documento inédito y de hecho, la BBC ofrece fondos para investigación durante dos años, a cambio de ese documento. Sería interesantísimo ver la cópula del tiburón blanco, aunque pensamos que sea muy parecida a la de otras especies de tiburones que sí hemos observado”.

La reproducción en el tiburón blanco. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Tras la fertilización de la hembra y finalizado el periodo de gestación, nacen las crías en un número de hasta 15, las cuales pueden tener entre 1,2 y 1,4 metros de longitud. El periodo de gestación es muy desconocido, y se cree que dura más de 12 meses.

La hembra gestante genera huevos sin fertilizar y los embriones que primero se desarrollan se alimentan de ellos, se cree que durante dos tercios de su embarazo. El embrión genera una gran panza, porque se alimenta de la mayor cantidad de huevos posible, para poder sobrevivir en el último tercio del embarazo, cuando la hembra deja de producir estos huevos. Se han capturado muy pocas hembras embarazadas, todas ellas en Japón, por lo que el estudio de la gestación de esta especie aún está muy poco avanzado.

Mauricio explica que “lo que sí se sabe es que no se produce canibalismo intrauterino entre los embriones. Tan solo se conocen dos especies en las que ello ocurre, el tigre de arena (Carcharias taurus) y el mako o marrajo de aleta corta (Isurus oxyrhinchus). Estas especies tienen dos úteros y en cada uno de ellos se desarrollan varios embriones. El que se desarrolla más rápido en cada útero mata al resto y se alimenta de ellos, teniendo como resultado final el nacimiento de dos crías bastante grandes en relación con el tamaño del animal adulto”.

Cuando nacen las crías, las hembras no las cuidan, y permanecen en unas zonas llamadas áreas de crianza, que son de aguas someras, donde hay mucho alimento y pocos depredadores. Las madres abandonan la zona tras el alumbramiento. Pasa mucho tiempo hasta que los juveniles alcanzan una talla considerable, aprenden a cazar bien y pueden salir del abrigo de esas zonas.

En el Pacífico Este estas áreas de crianza parece que se distribuyen por California, Baja California y Baja California Sur, cerca de la costa. En la Bahía Sebastián Vizcaíno se están realizando investigaciones desde hace varios años, porque allí se han encontrado individuos muy pequeños. En 2018, el equipo de Mauricio realizó una expedición donde capturaron 11 animales, reportando tamaños desde pequeños, de más o menos un año de edad, hasta juveniles de 3 m.

Supersentidos para cazar


Secuencia de aplicación de los sentidos para percibir a la presa. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

¿Cómo encuentran los tiburones su alimento? Gracias a que tienen su supersentidos. El  oído, escucha a mucha distancia frecuencias muy bajas, recibiendo la señal en dos poros endolinfáticos muy pequeños situados en la parte de arriba de la cabeza.

A continuación, una vez que se acerca a la fuente de sonido, actúa su olfato, detectando las sustancias disueltas en el agua que entra por sus narinas, situadas en el morro. Es de destacar que el cerebro del tiburón blanco posee dos lóbulos específicos para este sentido, que ocupan casi el 20 % del mismo, por lo que se cree que tiene el mejor sentido del olfato de todos los tiburones.

Inmediatamente después actúa la vista y contrariamente a lo que habitualmente se cree, estos animales ven muy bien mediante unos hermosos ojos azules, muy diferentes de los ojos negros sin vida que se describían en la película:

“¿Sabes lo más llamativo del tiburón? Sus ojos negros sin vida, como los del un muñeco. Cuando se te acerca, no parece que esté vivo…”
Y’know the thing about a shark, he’s got… lifeless eyes, black eyes, like a doll’s eyes. When he comes at ya, doesn’t seem to be livin…

El ojo del tiburón blanco es menos inanimado de los que se cree. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

La creencia de que tienen mala vista es debida a que cuando la presa está ya muy cerca ponen el ojo en blanco, dándolo la vuelta y dejando de ver, por lo que se quedan ciegos durante unos segundos. Esto lo hacen para protección del ojo frente a las heridas que les pueden provocar los dientes de los lobos de California. Muestran la esclerótica, en una imagen que les hace parecer más terroríficos.   
Para atraer a los tiburones en las operaciones de avistamiento con jaula en Guadalupe, se echa carnada y cuando el animal la ataca tan de cerca, pone el ojo en blanco. El tiburón no sabe si la carnada está viva o muerta, y por ello siempre protege su ojo. A veces el animal ha llegado a chocar con la jaula, al no verla durante unos instantes.

Al girar su ojo en el ataque contra la presa, el animal queda literalmente ciego. Hace un tiempo hubo un accidente en una de las jaulas, donde el animal quedó encajado en una de los huecos. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Como todos los peces, también tienen el sistema de la línea lateral, que detecta si un pez se mueve cerca de él, mediante un canal que tiene en los lados que permite percibir vibraciones en el agua.

Finalmente hay que destacar el sistema de la electrorrecepción, que es uno de los favoritos de Mauricio. “Si miramos a un tiburón de frente, podemos observar que tiene una serie de poros en el morro, llamados ámpulas (ampollas) de Lorenzini, el cual les ayuda para varias cosas, detectando la electricidad de sus presas, la temperatura del agua, la salinidad, y el campo magnético de la tierra. De hecho, la segunda migración más larga de un animal marino la llevó a cabo un tiburón blanco desde Sudáfrica a Australia, con 11.100 km de ida y otros tantos de vuelta: se estima que el tiburón conoce donde está el norte magnético, gracias a este sistema”.


El viaje más largo registrado en un tiburón blanco. Desde Sudáfrica hasta Australia. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá


Distribución mundial. La Isla de Guadalupe

El tiburón blanco se distribuye por todos los océanos, entre los 60º norte y los 60º sur. En el pasado se le podía ver habitualmente en California, Chile, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda y Japón, donde se han capturado hembras embarazadas, así como en el Mediterráneo.  En México, hasta antes del año 2000, teníamos muy poca información de la existencia de esta especie y solo se tenían registros de animales muertos. Además se desconocía todo sobre su comportamiento y distribución en esta zona. Se tenían registros en el Golfo de California, en las islas de Cedros y San Benito, pero a partir de entonces se sabe que el mejor lugar para ver tiburones blancos en todo el mundo es Isla Guadalupe, especialmente por la gran transparencia de sus aguas.

El tiburón blanco es muy cosmopolita, estando tan solo ausente de las zonas polares. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

La isla de Guadalupe está situada a 230 km de la Península de Baja California. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

La isla de Guadalupe se sitúa en medio del Pacífico y tiene 32 k m de largo y 11 km de ancho. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Esta isla se sitúa en el Pacífico mexicano, a 230 km al oeste de Baja California. Es bastante grande, y tiene 11 km de ancho y 32 km de largo. Desde 2005 es una Área Natural Protegida (ANP), bajo la categoría de Reserva de la Biosfera, bajo el amparo de la CONANP (Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México).

Se tienen registros de tiburones blancos en otras zonas del país, en Isla Mujeres, en Veracruz, en todo el Golfo de California y hasta en Nayarit existe un registro. En teoría se pueden mover por donde quieren, pero su presencia se debe a que se encuentren sus presas, las focas, y por eso se agregan en Guadalupe. El equipo de Mauricio tiene un proyecto de análisis de la presencia de esta especie en la isla de Cedros y en la de San Benito, más cercanas a Baja California, para tratar de analizar si se pueden avistar regularmente allí.

Registros de tiburón blanco en la zona. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Investigaciones previas sobre la población y las migraciones del tiburón blanco del Pacífico

Hace ya muchos años los científicos norteamericanos comenzaron a colocar un tipo de marcas satelitales, de tipo POP UP, que almacenan la información de la temperatura, profundidad y localización del animal. Aproximadamente a los 12 meses (u otro periodo menor) la marca se desprende y puede salir a superficie, porque tiene un pequeño flotador. Con su antena, la marca envía la señal de esos parámetros vía satélite, y se puede estimar todo lo que hizo el animal durante ese periodo en que la llevó adherida. Del resultado de esos análisis se han aprendido cosas muy interesantes respecto a las migraciones que realiza el tiburón blanco en el Pacífico.

El marcaje satelital es una de las herramientas más importantes para conocer el comportamiento migratorio de los tiburones. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

En Isla Guadalupe se colocaron también este tipo de marcas a los tiburones que llegan allí, y cuando se analizaron los resultados, se vio que estos ejemplares en su migración pueden llegar hasta Hawaii, pasando y permaneciendo cierto tiempo en un lugar intermedio en medio de la nada.

Lo curioso es que otros investigadores norteamericanos colocaron el mismo tipo de marcas en ejemplares de California, y encontraron un patrón muy similar, llegan hasta Hawaii y anteriormente a este sitio intermedio, donde pueden permanecer hasta un máximo de 140 días, y al que desde entonces se conoce como “el CAFÉ de los tiburones blancos”.

El Café de los tiburones blancos es una zona en medio del Pacífico donde los tiburones blancos, en su migración hacia Hawaii, se detienen durante periodos largos. Aún no se sabe qué hacen en esa zona. Fuente: El Gran Tiburón Blanco. Mauricio Hoyos.

En realidad aún se desconoce la razón de por qué se quedan en esa zona durante periodos tan largos. Se han planteado muchas hipótesis: que vayan ahí para alimentarse, por reproducción, etc. Lo más interesante de todo ello es que se quedan mucho tiempo en este lugar y también el hecho de que coincide tanto para el caso de tiburones etiquetados en California como para los de Guadalupe, por lo que se cree que se trata de la misma población.

La migración del tiburón blanco en el Pacífico Norte se realiza entre Hawaii y las costas de California. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Michael Doemaier hizo una investigación para National Geografic para intentar conocer mejor la razón por la cual paran tanto tiempo en el CAFÉ, localizando una hembra marcada. El problema de esta zona es que es un área enorme, del tamaño de Texas, en medio de la nada, lo que dificulta el análisis. Lo que sí se vio allí fue que los animales suben y bajan repetidamente de la superficie a 900 m de profundidad, en lo que se denomina comportamiento tipo “yo-yo”.

Pero, ¿por qué se van de California donde tiene cuatro especies de focas para alimentarse, o de Guadalupe, donde hay tres? Existe la hipótesis de que en esa zona buscan un tipo de presa específica, como pudieran ser los calamares, los cuales realizan este tipo de migraciones verticales diarias similares a las registradas para el tiburón blanco. En ese tipo de presa el animal al parecer consigue un tipo de ácidos grasos que ayudan en el desarrollo de los embriones.

Sin embargo, de momento tan solo son conjeturas sin demostrar. Recientemente el Salvador Jorgensen, del Monterey Bay Aquarium, ha realizado una expedición de la que en breve se publicarán conclusiones.

Las presas del tiburón en Guadalupe

Cuando inició sus estudios sobre este animal, Mauricio lo que quería saber era por qué los blancos pasaban gran cantidad de tiempo en aguas mexicanas de Guadalupe, y pudo comprobar que el factor  alimentación es muy importante en este hecho.

En ciertos sitios, como en las Islas Farallon, en California, se ha explicado la presencia de tiburón blanco por encontrarse allí sus presas, los elefantes marinos. Asimismo, en Guadalupe ocurre que las tres especies de focas que allí se hallan tienen mordiscos de tiburones, por lo que también es claramente un lugar de alimentación.

Las focas de la isla de Guadalupe presentan a menudo, marcas de dientes de tiburón. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

A veces los elefantes marinos presentan heridas muy grandes, de las que se recuperan si no les afecta a órganos vitales. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Los lobos marinos de California (Zalopus californianus) son muy inteligentes y hábiles, porque se aprovechan de la gran visibilidad de más de 30 metros que hay en la zona para salvarse de muchos de sus ataques. En ocasiones, viendo cómo se comportan, parece que se burlaran de los tiburones blancos: se les ha visto cómo parece que juegan a tocarles la cola. Esto no lo harían en California o en Sudáfrica donde hay mucha peor visibilidad.

Otra presa del tiburón blanco es el lobo fino de Guadalupe (Arctocephalus townsendi), del cual llama la atención de los científicos el hecho de que siempre se encuentren cadáveres decapitados. No parece que al tiburón blanco le guste el resto del cuerpo y por eso no se lo come.

Su presa preferencial es el elefante marino del norte (Mirounga angustirostris), posiblemente por su gran capa de grasa, que le proporciona mucha energía al tiburón.

Como curiosidad, nos explica Mauricio que se encontraron cicatrices circulares en elefantes marinos en la isla. También en los delfines, los peces, y hasta en el propio tiburón blanco. Realizaron un proyecto de investigación y encontraron al culpable, el tiburón sacabocados, comegalletas (cookiecutter) o cigarro (Isistius brasiliensis).

Es un animal pequeño, de 42 cm, pero con gran tamaño de sus dientes en proporción a su cuerpo. Este animalito vive en las profundidades, donde está oscuro, y es capaz de general luz. De esta forma atrae la atención de sus enormes presas y cuando se acercan, las muerde. Sin duda es el tiburón más peligroso de Isla Guadalupe.

Los cetáceos de la zona a veces presentan marcas circulares debidas al tiburón cigarro. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

El propio tiburón blanco presenta en algunos casos, mordeduras del tiburón cigarro. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá

Este es el terrorífico tiburón cigarro (Isistius brasiliensis), el tiburón más peligroso de todos. Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá


El tiburón cigarro. Fuente: El Gran tiburón blanco. Mauricio Hoyos

Toma de fotografías de los ejemplares. Fotoidentificación

Uno de los trabajos de investigación que se realizan en Guadalupe es sacar fotografías a los tiburones, lo que sirve para estudiar varias cosas:

  •    El tamaño. Se pensaba que la máxima talla de esta especie era de 6 m, lo cual estaba documentado por una hembra capturada en Cuba, pero en noviembre de 2013 se pudo ver una hembra enorme en Guadalupe, Deep blue, que actualmente se considera la más grande del mundo. Mauricio explica que utilizando un dron cuando este animal se acercó a la lancha del equipo, se pudo estimar su tamaño, del orden de 6,5 m. 
  •          El sexo. Por la presencia o ausencia de sus órganos genitales. 
  •       Fotoidentificación de individuos. Se trata de analizar la pigmentación en diferentes partes del cuerpo y si tiene alguna característica específica con el objetivo de identificar los individuos y realizar censos de población.

Del análisis de las técnicas de fotoidentificación que realiza Michael Domeier, a partir de las fotos realizadas por los turistas que participan en las actividades de observación desde jaulas, se ha obtenido un censo de 200/300 ejemplares en la isla desde 1999. El equipo de Mauricio analiza cuáles se repiten cada año, por lo que creen que tienen un censo más ajustado de 70/80 ejemplares que son habituales de la isla. “Cada año se registran nuevos ejemplares, muchos juveniles, por lo que creemos que la población está creciendo”, explica Mauricio.



Las actividades de avistamiento están reguladas en la Isla de Guadalupe y sirven para fotoidentificar a individuos. Fuente: Semarnat

En relación con las marcas distintivas de los individuos. Mauricio nos enseña un animal, que se ha registrado varios años en Guadalupe, y que tiene un tumor grande en el lateral de su cabeza.

Muchos piensan que los tiburones no tienen cáncer y este es un ejemplo de que sí lo padecen. Una de las veces que lo vimos, lo atrajimos a la embarcación y se tomó la muestra, a la que se hizo un análisis histológico. El tumor resultó ser una neoplasia, una masa anormal de tejido. Existen 22 especies de tiburones a los que se ha registrado la presencia de cáncer”.

A la hora de identificar individuos Mauricio explica también que “cada individuo identificado tiene una personalidad o modo de comportamiento diferente”. De hecho reconocen a algunos individuos por cómo se comportan: hay algunos que siempre son muy agresivos, otros que son más cautos, o más tranquilos.

Colocación de marcas para seguimiento de ejemplares

La colocación de cámaras en la aleta dorsal y marcas ultrasónicas que emiten un pulso que envía información de temperatura y profundidad es otro aspecto de los trabajos de investigación que se llevan a cabo en la isla.

Para poner la marca se utiliza una hawaiana para pesca deportiva. “Buceando nos acercamos lo suficiente y les disparamos en la base de la aleta dorsal. La señal la captamos en una embarcación con un receptor portátil y seguimos al tiburón en periodos de 24 h.”

Mediante estas técnicas se han aprendido cosas muy interesantes respecto al comportamiento de juveniles y adultos: los juveniles se quedan cerca de la costa la mayor parte del tiempo, en profundidades inferiores a 50 m. Más alejados de la costa se mueven los adultos, a 200 o 300 m. Atendiendo a esta diferencia de comportamiento podría incluso decirse que actúan como si fueran dos especies distintas.
 
Fuente: El Gran tiburón blanco. Mauricio Hoyos

Guadalupe es una isla muy alejada, de naturaleza volcánica, por lo que muy cerca de la costa se pueden  encontrar grandes profundidades. La hipótesis de Mauricio para explicar lo anterior es que los tiburones adultos  se sitúan en aguas profundas enfrente de las colonias de elefantes marinos, aprovechándose de la buena visibilidad para acecharlos cuando se sumergen y capturarlos.


Sin duda esta primera parte de la charla nos ha servido a muchos de nosotros para admirar mucho más a este maravilloso animal. Seguramente alguno tenga incluso ganas de ir a verlo en persona, a las aguas de Guadalupe, uno de los mejores lugares del mundo para observar a este imponente animal en su medio.

No os perdáis la segunda parte de este artículo en la que describiremos en primer lugar cómo contrastaron la teoría de Mauricio sobre el comportamiento de los ejemplares adultos que cazan elefantes marinos, así como el resto de los estudios que ha realizado su equipo sobre el comportamiento de esta especie en aguas de Guadalupe.

El vídeo de la charla:


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