viernes, 4 de marzo de 2022

ELEMENTOS A CONSIDERAR PARA NO PROHIBIR EL COMERCIO DE ALETAS DE TIBURÓN EN ESTADOS UNIDOS

 

ELEMENTOS A CONSIDERAR PARA NO PROHIBIR EL COMERCIO DE ALETAS DE TIBURÓN EN ESTADOS UNIDOS

Este artículo se publicó en la revista Acusub 227 https://acusub.com/?p=3748

Texto: Mónica Alonso Ruiz

En el artículo anterior explicábamos que los científicos americanos recibieron la nueva medida propuesta en el proyecto de ley para prohibir el comercio de aletas de tiburón en Estados Unidos, con dos posturas muy diferentes:

  • Plantear establecer la prohibición federal del comercio de aletas de tiburón en Estados Unidos: “El proyecto de ley de prohibición mejorará la aplicación de las prohibiciones estatales al comercio de aletas de tiburón promulgadas en 13 estados y reforzará el papel de Estados Unidos como líder en la conservación de tiburones”.

  • En lugar de nuevas prohibiciones, es preferible realizar controles comerciales más estrictos que los existentes para los productos de tiburón importados: “Esta ley socavará la pesca sostenible de tiburones, tendrá poco efecto en la conservación global de tiburones y potencialmente desviará la atención sobre otras causas de la disminución de su población mundial, como la destrucción de hábitats, la contaminación y la pesca accidental.”

Fuente: Elaboración propia

También analizábamos la primera postura, favorable a la prohibición.

En este segundo artículo analizaremos esta segunda postura, que se traduce por un lado en un paquete de medidas para la gestión sostenible de pesquerías, la reducción de la captura incidental o no objetivo, y por otro lado en un conjunto de prohibiciones sobre determinadas especies.

Amenazas para los tiburones: sobrepesca, finning, cambio climático etc. Fuente: https://jadebyrne.com/

Fuente: Elaboración propia

En relación con esta segunda postura anti prohibición, en los párrafos siguientes analizamos partes del artículo “Shark conservation and management policy: a review and primer for non-specialists” (2016) redactado por Shiffman y Hammerslag, del que se transcriben y comentan algunos párrafos.

Hablemos con propiedad. Qué y qué no es finning o aleteo.

Es cierto que existen muchas ideas mal entendidas y mal expresadas entre los conservacionistas de tiburones. Según este artículo, este desconocimiento hace que los conservacionistas se aferren a las leyes de prohibición, que, según ellos, no resuelven el problema y distraen las verdaderas políticas de conservación de tiburones.

Esta es la principal crítica que recibimos los conservacionistas de tiburones. Para evitarla, lo mejor es informarnos bien sobre las posturas posibles en la conservación de tiburones y utilizar bien los términos, de acuerdo con la ciencia.

Por todo esto, con este artículo tratan de aclararnos algunas cosas a la vez que intentan darnos argumentos para poder tener una opinión bien informada que nos permita tener una postura clara el respecto.

Conservacionismo con ciencia parece que es lo más adecuado. Estamos de acuerdo. Empecemos por el finning.

Muchas aletas de tiburón se obtienen mediante el "finning” o “aleteo". En él, los pescadores capturan tiburones, cortan las aletas de los animales, a menudo todavía vivos, y arrojan los cadáveres por la borda.

Aletas de tiburón cortadas. Fuente Oceana LX

Erróneamente el término aleteo (o finning) se usa comúnmente como sinónimo de pesca de tiburones de cualquier tipo, para cortar las aletas en tierra o para el comercio internacional de aletas de tiburón. Sin embargo, el término aleteo solo se refiere a cortar las aletas y desechar el cuerpo en el mar. No es aleteo cortar las aletas de tiburones una vez desembarcados legalmente, es decir, con sus aletas adheridas al cuerpo, y cuando se trata de especies no prohibidas.

Fuente: Elaboración propia

Los “anti ley de prohibición del comercio de aletas” pretenden convencernos de que esta ley no es tan positiva como parece para la conservación de los tiburones, porque se desaprovechan políticas de gestión sostenibles de pesquerías que han tenido éxito en Estados Unidos, y porque no se aplican medidas para abordar la otra parte del problema: la gran mortalidad de especies de tiburones, por la pesca accidental o no objetivo, por la contaminación, etc.

Medidas antifinning a lo largo de la Historia.

Además, para completar lo anterior, describen la historia de las medidas antifinning, que detallaremos en otro artículo.

Aunque está prohibido en muchas naciones desarrolladas, el aleteo o finning todavía se practica tanto legalmente en países donde aún no está prohibido, como ilegalmente en países donde lo está. La identidad de la especie de la que provienen las aletas (así como la edad, el sexo y el estado reproductivo) no se determina fácilmente a partir de las aletas una vez cortadas.

Por eso, para evitar que se siga practicando, se han establecido en los últimos años dos tipos de medidas:

  • Primera medida: “Proporciones de aletas a cuerpos”. Se permitía a los pescadores cortar las aletas en el mar si el peso total de las desembarcadas no excedía de una cierta proporción (típicamente el 5%) del peso total de los cuerpos de los tiburones desembarcados al mismo tiempo.

  • Segunda medida: "Aletas adheridas naturalmente". Estas hacen ilegal el corte de las aletas en el mar, incluso si se retiene el cuerpo y se desembarca, lo que permite identificar mejor las tasas de captura de especies específicas.

Sin embargo, la crítica que se hace es que estas regulaciones limitan cómo se mata un tiburón (sin aleteo), mediante la venta posterior de sus aletas, no cuántos se matan. Por lo tanto, estas medidas podrían no dar la respuesta a la reducción de poblaciones de tiburón en el mundo, aunque sirvan para evitar prácticas deleznables como el finning. Proponen seguir otro camino, el que describimos a continuación.

¿Existen las pesquerías del tiburón que usan gestión sostenible?

Una vez analizados algunos aspectos que todo conservacionista debe conocer, y las medidas “antifinning” aplicadas, se pasa a contemplar las medidas a tomar para avanzar en la conservación de los tiburones y limitar sus capturas.

Primeramente, se detallan los avances actuales que han tenido lugar en las políticas de gestión de pesquerías de tiburones, desarrolladas a partir de la experiencia de sus autores en las investigaciones que han realizado en ellas.

Aunque algunas de estas pesquerías son ejemplos ampliamente aplicables a todo el mundo, la mayoría se sitúan en los Estados Unidos, Australia y Canadá (tres países con pesquerías de tiburones altamente reguladas y una gran cantidad de investigación científica asociada).

Los stocks de pesca de los tiburones en Estados Unidos son muy desconocidos. De acuerdo con el gobierno de EEUU, existen 64 pesquerías de tiburones en ese país. Del 62.5 % de ellos se desconoce cómo están, . Fuente OCEANA 2018

Incluso en el artículo se indica que hay que tener en cuenta que las naciones en desarrollo pueden no tener tantos recursos (y, por lo tanto, las políticas que funcionan en esos países desarrollados, pueden no ser tan eficaces en ellas).

Lo que ocurre es que hay pocos ejemplos del mundo real, y la mayoría son de tiburones pequeños. Se trata de tiburones de rápido crecimiento, que son explotados en países desarrollados, que tienen una importante infraestructura de gestión pesquera.

Los ejemplos de pesquerías sostenibles de tiburones dirigidas a tiburones de mayor tamaño y de crecimiento más lento son relativamente pocos, o actualmente están situados en países en desarrollo sin una infraestructura de gestión pesquera significativa.

El artículo matiza que también debe tenerse en cuenta que, si bien estas políticas se centran principalmente en la pesca comercial, la pesca recreativa también puede representar una amenaza significativa para algunas especies de tiburones y algunas de las políticas utilizadas para la pesca comercial funcionarían para regularlas. Esto es importante en un país donde la pesca recreativa no es despreciable, y se organizan muchos torneos de pesca específicos de tiburones.

Un pescador deportivo de tiburones posa junto a su presa. Fuente: formulapesca.com

Medidas a aplicar para que una explotación de pesca de tiburones sea sostenible.

A continuación, analizan y proponen las herramientas de gestión a aplicar para que una explotación de pesca de tiburones sea sostenible.

Emisión de permisos gubernamentales para pescar o vender tiburones capturados.

En 2011, en Estados Unidos se emitieron 217 permisos para "capturas dirigidas a tiburones" y 262 para "capturas incidentales de tiburones" para la pesquería de tiburones del Atlántico. Estas cifras dan una idea de la escala de las pesquerías de tiburones en Estados Unidos.

Algunas pesquerías son de "entrada limitada", es decir, no todos los que desean participar en la pesquería reciben un permiso del gobierno. Esta medida puede permitir a los gestores monitorizar y controlar mejor la pesquería.

Cuotas y limitaciones de número de capturas totales.

La sobrecapacidad de las flotas pesqueras es un problema al que se enfrentan las pesquerías mundiales en general, y limitar simplemente el número de buques pesqueros que participan en una pesquería no necesariamente limita la captura total, sino que además necesita la inclusión de cuotas (cantidad máxima a capturar, generalmente en peso, no en número de tiburones a explotar en un año). Esto es porque la nueva tecnología y la eficiencia de las artes de pesca y de los barcos son cada vez mayores.

Limitación en el número ejemplares capturado en cada viaje: se regula el número total de ejemplares a capturar, muchas veces procedentes de varias especies. Esto es en definitiva que varias especies de tiburones son gestionadas conjuntamente en una sola limitación o medida.

Además, a veces se establecen límites de tamaño mínimo, diseñados para restringir la explotación antes de que los ejemplares alcancen la madurez reproductiva, o límites de tamaño máximo diseñados para proteger a las hembras reproductoras más grandes.

Un problema potencial que se puede encontrar en este tipo de medidas es que las cuotas o límites pueden conducir a un descarte de las capturas menos valiosas porque los controles se producen en el desembarque. Es decir, se sobrepesca por encima de la cuota o se incumple las limitaciones, y se selecciona lo que desembarca para cumplir, que es lo más valioso.

Vedas y limitaciones temporales. Medidas de gestión especifica de poblaciones en determinadas pesquerías

Las vedas o cierres temporales consisten en áreas geográficas específicas cerradas a la pesca durante intervalos específicos de tiempo. Tienen el objetivo de proteger temporalmente ciertas especies durante períodos vulnerables. (ejemplos: áreas de cría, rutas migratorias o congregaciones para alimentación y apareamiento).

Una desventaja de esta medida es que puede aumentar la presión de pesca sobre otras especies o individuos de la misma especie fuera de la zona o del periodo del cierre por veda. Esto es porque paralizar la pesca en algunas áreas no suele restringir el esfuerzo pesquero total.

Medidas para reducir la pesca incidental.

La pesca incidental de tiburones constituye un alto porcentaje de las capturas de tiburones que están llevando a la extinción a muchas de las especies, no solo las de tiburones. Las medidas que presentan a continuación se centran en eliminar las capturas de tiburones no objetivo. Ello puede desencadenar en mejoras no solo de ciertas especies de tiburones capturados, sino también a su cantidad.

  • Prohibición de las redes de enmalle costeras. En California se prohibieron en 1994, y aumentaron los tamaños de las poblaciones de especies de tiburones locales, que habían sufrido una alta mortalidad por captura incidental de redes de enmalle.

  • Alterar el material de los palangres, fundamentalmente el uso de líneas de materiales menos fuertes, que se puedan romper frente a la acción de determinados animales. Esto puede permitir que los tiburones muerdan y escapen si son capturados.

  • Diseños de anzuelos intencionalmente débiles. Un tiburón enganchado puede liberarse. No deben usarse los de acero inoxidable.

  • El uso de anzuelos circulares en lugar de anzuelos en forma de J. No se clavan en el estómago, sino en la boca, por lo que el animal puede ser devuelto al mar. Ello puede reducir la mortalidad por captura incidental, porque la forma del anzuelo circular reduce la posibilidad de que cause lesiones internas si se ingiere.


Anzuelos circulares (derecha) frente anzuelos en j (izquierda). Fuente: HORIZON INTERNATIONAL SOLUTIONS SITE https://www.solutions-site.org/node/546


  • Cambiar el tipo de cebo usado. Puede resultar en diferencias en las especies atraídas por el anzuelo.

  • La adición de "rejillas de escape" a las redes de arrastre. Ello resultó en la liberación del 88% de la mielga capturada como incidental.

  • Colocar materiales electromagnéticos en los anzuelos de palangre. Ello redujo la captura incidental del jaquetón de Milberto juvenil (Carcharhinus plumbeus) en dos terceras partes.

  • Otras modificaciones de las artes (por ejemplo, profundidad de pesca, tamaño de la red).

La investigación sobre tecnología para reducir la captura incidental aún se encuentra en una fase inicial y muchas modificaciones de las artes suelen ser voluntarias, con lo que evitar la pesca accidental también lo es.

Especies prohibidas o con limitaciones. Planes de gestión nacionales de tiburones.

Algunas especies de tiburones no se pueden capturar o existen cuotas o limitaciones sobre ellas. La propuesta de los autores del artículo consiste en llevar a sus últimas consecuencias las prohibiciones o limitaciones existentes aplicables a algunas especies muy afectadas por los problemas de conservación.

Las prohibiciones o limitaciones se suelen realizar por países, grupos de países u organismos de gestión de pesca. Nos encontramos varios casos:

  • dentro de un país o grupo de países determinado (la UE, por ejemplo),

  • para cualquier pescador procedente de ese país o grupo de países (por ejemplo, siguiendo con el ejemplo europeo, algunas prohibiciones aplican a todos los pesqueros europeos, faenen o no en aguas europeas),

  • por un organismo de gestión de pesca de una zona (por ejemplo, el ICCAT en el Atlántico Norte).

Es de destacar que no todas las especies catalogadas como amenazadas por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) están protegidas por los países o por los organismos de gestión de pesca. En muchos casos no hay regulación alguna para ellas: se pueden pescar impunemente por falta de regulación. Y eso que establecer una protección para especies particularmente amenazadas se ha considerado desde hace mucho tiempo como parte de la ordenación pesquera sostenible.

La postura anti prohibición del comercio defiende que aplicar las prohibiciones de ciertas especies puede reducir o prohibir la explotación de las amenazadas y, al mismo tiempo, permitir la explotación sostenible de especies coexistentes que tengan poblaciones más saludables.

Las especies con prohibiciones de captura más o menos generalizadas en el mundo son, el gran blanco (Carcharodon carcharias), el tiburón ballena (Rhincodon typus), el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus) y varias especies de peces sierra.

La IUCN es el organismo internacional que decide, tras un estudio científico de la evolución de las poblaciones en los últimos años, qué especies deben estar protegidas.

Un ejemplo: en las aguas del Atlántico de EEUU tan solo 19 especies amenazadas están protegidas, muchas menos de las que están catalogadas por la IUCN.

Las especies amenazadas pueden protegerse internacionalmente (solo para países que suscriban los convenios del Derecho Internacional, que con la herramienta legislativa del mismo) y no solo para países concretos, mediante las herramientas que existen:

  • La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES),

    • el Apéndice I de la que significa una prohibición general del comercio internacional,

    • el Apéndice II, que requiere que el comercio sea monitorizado y regulado.

  • La Convención sobre Especies Migratorias (CMS), menos potente y vinculante que CITES,

    • el Apéndice I que obliga a las partes a proteger estrictamente las especies

    • el Apéndice II obliga a cierto nivel de cooperación internacional en la gestión de esa especie. Actualmente no han dado lugar a ningún acuerdo internacional vinculante para proteger a los tiburones migratorios.

Logo del convenio CITES y de la Convención de Especies Migratorias

Las desventajas que tienen estas prohibiciones colectivas, que deben utilizar tratados, son:

  • Que no alivian las capturas accidentales de especies prohibidas.

  • Muchos tratados internacionales, como CITES, CMS y algunas gestoras de recursos pesqueros, son voluntarios.

  • Las negociaciones de los tratados internacionales a menudo incorporan objetivos políticos más que biológicos o de conservación. Ello da lugar a planes de conservación más débiles de lo que sería necesario.

Por eso es preciso, según este artículo, que los países establezcan planes de gestión específicos de tiburones, que regulen las capturas, y establezcan las prohibiciones o limitaciones sobre las especies protegidas.

En 1999, el Comité de Pesca de la FAO de las Naciones Unidas adoptó el Plan de Acción Internacional para los Tiburones (IPOA), que sugiere el contenido de los Planes de acción nacionales para los tiburones (NPOA).

Portada de uno de los informes de la FAO en los cuales se pasa revista a la implementación de los NPOA en el mundo en 2012.

Los NPOA debían esforzarse por lograr diez objetivos generales relacionados con la pesca sostenible e incluir información básica sobre las poblaciones de tiburones, las pesquerías y las capacidades de gestión de una nación.

Se recomendó que para 2001, todas las naciones pesqueras de tiburones deberían crear borradores de NPOA, pero a partir de 2011, solo trece de las veinte principales naciones pesqueras de tiburones (y solo catorce naciones en total) habían completado sus borradores.

Reservas marinas y santuarios de tiburones

El artículo habla de las ventajas e inconvenientes de las reservas marinas o áreas marinas protegidas, y de los santuarios de tiburones, que serán objeto de otro artículo, y que pueden ser medidas a aplicar en muchos casos, para ayudar a la conservación mundial de tiburones.

Crítica a los límites o prohibiciones a aplicar a todos los tiburones.

Finalmente, el artículo trata de hacer una crítica a la ley de prohibición del comercio de aletas de tiburón.

Los autores del artículo indican que efectivamente se ha detectado que muchas pesquerías históricas de tiburones colapsaron en décadas. Aún no se han recuperado, a pesar de décadas de gestión de conservación. Por ello son necesarias más medidas.

Entre las más radicales están las políticas de gestión más recientes, que prohíben por completo algún tipo de explotación para promover poblaciones de tiburones saludables sin un enfoque específico de especie. Estas se han denominado “políticas de conservación basadas en límites”, y están ganando mucho apoyo internacionalmente.

En este apartado tratan de explicarnos la más generalizada de las medidas anteriores, la prohibición del comercio de aletas, que tanto critican. Ésta prohibición hace que sea ilegal comprar, vender, poseer o intercambiar aletas de tiburón independientemente de la especie, el país de origen o si provienen del aleteo.

Tiene como ventaja que es relativamente fácil de hacer cumplir en comparación con otros tipos de restricciones; si se vende una aleta de tiburón, es ilegal y, por lo tanto, no es necesario determinar cómo y dónde se capturó o si el tiburón es una especie prohibida.

Esta política también atrae altos niveles de participación pública (las peticiones “on line” creadas para obtener legislación para estas políticas obtienen habitualmente miles de firmas) y la cobertura mediática resultante puede aumentar la conciencia pública sobre la conservación de los tiburones en general.

Sin embargo, a pesar de que se pide que se aumente la regulación para que se apliquen dichas prohibiciones, no evitan que los tiburones sean capturados, sacrificados y vendidos mientras no se vendan las aletas.

Los estados de EE.UU. y Canadá han promulgado prohibiciones del comercio de aletas en este sentido. Sin embargo, critican que no son los mayores consumidores o proveedores mundiales de sopa de aleta de tiburón, y son zonas donde las pesquerías de tiburón tienen una larga tradición de gestión sostenible.

Ello plantea dudas sobre si estas medidas reducen significativamente o no la oferta o la demanda mundial. Además, eliminan del mercado las aletas obtenidas de pesquerías de tiburones bien gestionadas. Esto puede dar como resultado que las aletas de las pesquerías gestionadas de forma menos sostenible satisfagan la demanda.

Una crítica a esta prohibición es que muchas veces no se sabe lo que se pide que se prohíba, esto es porque a menudo se usan de manera incorrecta y de manera intercambiable los términos "prohibiciones de comercio de aletas" y "prohibiciones de aleteo o finning". También se utiliza incorrectamente como sinónimos de prohibiciones de matar tiburones.

Además, puede hacer creer que la sopa de aleta de tiburón es incompatible con la historia y costumbres locales y se acaba asociando su consumo con el estigma social. Sin embargo, esto también puede percibirse como una discriminación basada en la cultura, lo que puede aumentar la resistencia al cambio, promoviendo su consumo local (e internacional también) por causas culturales.

Para todos los que apoyamos las medidas anticomercio de aletas, es preciso tomar nota y reflexionar sobre estas críticas, para ser conscientes de ellas y paliar sus efectos, en caso necesario.

Conclusiones. Prioridades para la gestión y conservación de tiburones.

En el mundo conservacionista proclive a la ley de prohibición de comercio de aletas ha sentado muy mal este artículo. Se les acusa de hacer política con los artículos científicos, y de ir en contra de los conservacionistas, llamándoles desinformados y con falta de conocimiento científico.

Se entiende poco que los científicos de tiburones sean atacados tan duramente por algunos científicos de tiburones.

Esta situación hace creer que la conservación de tiburones hubiera ido derivando hacia posturas radicales y sin fundamento científico, lo cual no es cierto totalmente. Algunos conservacionistas, la mayoría, tratamos de incluir en nuestros equipos a científicos, que apoyan la conservación, y nosotros mismos tratamos de informarnos al máximo, de estudiar y aprender en aquellas parcelas en las que nuestra formación académica no incidió.

Parece que la gestión sostenible de las pesquerías de tiburones es la solución para los antileyes de prohibición del comercio de aletas. Pero esta solo es posible en algunos países en los que la legislación, los recursos de gestión y los controles son avanzados. No es, por tanto, posible en el resto del mundo.

Por ello será preciso tomar otras medidas más radicales, en vista del decrecimiento brutal de las poblaciones de tiburones en el océano.

El mundo es imperfecto y posiblemente las medidas de prohibición del comercio de aletas no se apliquen en todos los países. Al menos, sí deberán ser aplicadas en los más desarrollados o más concienciados por el medio ambiente, y eso aliviará en parte la situación. Sin embargo, la pesca del tiburón, nos guste o no, seguirá practicándose en muchos lugares del mundo, sea objetivo o captura accidental. Por lo tanto, es preciso cambiar algunas conductas de esa pesca.

Por eso, lo que, a mi juicio, realmente consiguen los autores de este artículo, es convencernos de que además de imponer las prohibiciones del comercio de aletas que se pretenden para todos los países donde sean posibles, es necesario adicionalmente un enfoque sostenible de las actividades pesqueras y la aplicación de muchas medidas que proponen.

Referencias:

https://zslpublications.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/acv.12265

https://pdfs.xray-mag.com/mags/X-Ray107_protected.pdf



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