lunes, 5 de diciembre de 2016

OCÉANO SORPRENDENTE: COLOR, SEXO Y ROCK & ROLL

Texto: Mónica Alonso Ruiz
Colaborador: Tomás Piqueres
Fotos: Bowiebranchia (salvo las indicadas con fuente)
nota: este texto es meramente un divertimento biológico y el objeto del mismo es simplemente aprender cosas curiosas de la biología de los opistobranquios. No pretendemos banalizar la naturaleza, simplemente nos basamos en su inestimable riqueza y capacidad de sorprendernos para aprender de forma divertida.


Hoy vamos a jugar al juego del disimulo y de la apariencia equívoca, y para ello tenemos unos moluscos gasterópodos (como los caracoles), las babosas marinas que nos van a enseñar muchos cosas de biología marina. El nombre de babosa ya nos recuerda a algún ser arrastrado y con poco glamour: nada más lejos de la realidad cuando se trata de babosas marinas. Creo que desde hoy cuando os sumerjáis en las aguas y descubráis uno de estos animales recordaréis el juego de hoy y los veréis con otros ojos.

La Madre Naturaleza nos muestra sus bellezas de una manera sorpresiva y espectacular. El buceo con escafandra autónoma nos ha permitido disfrutar de la biodiversidad marina, y también de la parte de la belleza sumergida que nos era ajena antes de que el hombre pudiera bucear. Y resulta que la belleza sumergida es quizá más impresionante que la belleza emergida, por el variadísimo catálogo de colores y formas que nos encontramos bajo el agua. Y cuando hacemos alusión al mundo del color y de las formas del mundo subacuático siempre nos acordamos de los camaleones del mar, los opistobranquios, con sus variadísimas formas y colores: es como si el mar hubiera querido sembrar sus fondos de coloridos tesoros para el disfrute de los humanos curiosos. En el mar nada es lo que parece, todos los organismos juegan a algo: mientras que algunos se muestran ostentosos, con su riqueza colorida, otros juegan al disimulo. Si no hubiera dicho que estaba hablando del mundo marino podríais pensar que estoy hablando de las celebrities, o del arte o de la televisión, donde en la actualidad nada es lo que parece.

Ya hemos escrito sobre los opistobranquios y podéis leer aquí algunas cosas sobre su biología y biodiversidad, pero ahora solo vamos a centrarnos en algunos aspectos, como su forma y coloración y su sexo. Comenzamos: una de las características de estos moluscos, y que los diferencia significativamente de los moluscos tradicionales, es la ausencia más o menos total de concha protectora, y cuando la tienen, es interna y está recubierta de tejido. Perder la concha defensora  presenta inconvenientes: en principio son más vulnerables, y sin embargo estos maravillosos seres han convertido nudismo en un arte, o lo que es lo mismo, presentan su piel desnuda pero decorada de manera artística y colorida, con el objetivo último de no ser depredados. Y este arte que tienen, les permite una segunda función, la de ser las estrellas de los fotógrafos marinos. Quizá no es una función muy biológica, pero sí curiosa y entretenida.


Y es que estas estrellas de la fotografía subacuática son muy ciertamente ambiguas: colores llamativos, sorprendentes, o bien mimetismo y camuflaje: o me exhibo o me escondo…o soy lo que soy o aparento ser otra cosa.

El camuflaje es la primera de las técnicas que utiliza un ser desnudo para no ser depredado. Hacerse invisible adoptando la forma y el color de los que te rodea es una táctica muy frecuente en la naturaleza, y se denomina coloración críptica. Los opistobranquios comen de todo, desde algas, esponjas a anémonas, corales blandos, ascidias, etc. Las especies suelen ser muy selectivas en cuanto a su alimentación e incluso pueden alimentarse solo de una sola especie. Muchos nudibranquios se alimentan de esponjas o briozoos, a veces de coloridos llamativos, y como viven literalmente encima de su alimento, pues adquieren los pigmentos del mismo, resultando un aspecto exterior muy similar, también llamativo. Algunos se alimentan de algas verdes (como Elysia viridis, que recoge los cloroplastos que incluso utiliza con funciones fotosintéticas para obtener una fuente de alimento alternativa) y así pasa a tener el mismo color verde del alga.


Elysia viridis
fuente: Jim Anderson

Otra forma radicalmente diferente de defensa es la coloración de advertencia, llamada aposemática, con colores muy llamativos, que indican al posible depredador que el animal es venenoso. Se llegó a pensar que estos colores tenían alguna función de llamar la atención con objetivo reproductivo, pero no es el caso, dado que los opistobranquios no pueden ver los colores: sus sensores situados en los rinóforos son detectores químicos o de presión y no ojos. Y en esta forma hay dos variantes, los opistobranquios que no son tóxicos y que intentan engañar a los depredadores adoptando los colores de una especie venenosa, en lo que se denomina mimetismo batesiano, y los que lo son realmente y esto ocurre cuando especies tóxicas que tienen colores diferentes evolucionan hacia el mismo color, para facilitar al depredador la identificación de la presa tóxica, en lo que se denomina mimetismo mulleriano. 

En algunos casos muchas de las presas de las que se alimentan son tóxicas, y pueden utilizar los metabolitos tóxicos de sus presas para defenderse. Es el caso de los nudibranquios que se alimentan de cnidarios (pólipos, hidrozoos, anémonas) y que al comer sus células urticantes (los cnidocitos) sin sufrir daño alguno, los transfieren a las cerata (los pelillos que tienen los aeólidos) usándolos como mecanismo propio de defensa. Otros, menos tóxicos, adquieren sustancias tóxicas de las esponjas que comen y las acumulan en el manto, y otros incluso son capaces de segregar sustancias por la presencia de glándulas tóxicas en su manto, incluso algunas especies son capaces de segregar ácido sulfúrico. La presencia de color de advertencia en estos casos está bien justificada.

Hay otro aspecto de los opistobranquios muy interesante, casi tanto como el color, y es su sexo: todos son hermafroditas simultáneos, lo que quiere decir que poseen órganos sexuales masculinos y femeninos a la vez, y la cópula suele ser recíproca, ambos individuos dan y reciben esperma. En esto también son sorprendentes, ni un sexo ni otro: los dos a la vez.

El color llamativo y la dualidad del sexo de estos animales son características que los hacen ser singulares, unas perfectas estrellas de la fotografía submarina. Y esto ¿a qué nos recuerda? Pues a otra estrella transgresora: el mítico David Bowie, que cultivó una imagen deliberadamente ambigua en lo sexual, y que nos mostraba apariencias estridentes y llamativas, dignas de cualquier nudibranquio. Disfrutemos con la comparación, sin duda curiosa por lo lejanos que son los entes comparados, y hagámoslo mediante algunos ejemplos de apariencia similar entre el camaleón Bowie y los opistobranquios, que nuestros amigos de bowiebranchia se han entretenido en recopilar. Espero que los disfrutéis, y sirva esta broma como homenaje a este gran rey creativo que nos ha dejado un legado tan rico en todos los aspectos, tanto musical como visual.

FLAVELLINA AFFINIS, EL GLAMOUR EN FORMA DE NUDIBRANQUIO


Este nudibranquio aeólido tan común en el Mediterráneo siempre me ha parecido que tenía mucho glamour, por aquello de su melena de ceratas extendidas a merced de los movimientos del agua: al verla siempre me he imaginado la boa de una vedette. Y bingo: David Bowie nos muestra un look de lo más adecuado a mi visión surrealista de la flavellina.


CHROMODORIS WILLANI, LOS COLORES PASTEL TAMBIÉN VISTEN


Es el típico nudibranquio dórido, carnívoro que se alimenta de esponjas y otros nudibranquios. Se puede encontrar en el Pacífico occidental. Difícil de distinguir de C. lochi, C. boucheti y C. dianae. Dentro de la misma especie hay variaciones de color, desde el azul oscuro al blanco casi transparente.

THECACERA PACIFICA, EL NUDIBRANQUIO DE POKEMON



Fuente: hsbnoticias.com

Este nudibranquio policérido tan curioso, recibe varios nombres comunes, incluso el de Pikachu, por el parecido con el personaje de pokemon. A mí siempre me ha parecido un conejito, por sus apéndices tan largos. Y enredando en el personaje de Pikachu resulta que me he enterado de que es un conejito y su nombre proviene de la unión de las palabras en japonés pika, que es el nombre de un lagomorfo (el orden al que pertenecen conejos y liebres) de origen en Norteamérica y Asia, los ochotónidos o de pikapika, la onomatopeya japonesa que describe las chispas eléctricas, y chuchu que es la onomatopeya japonesa para el sonido de los ratones. 

A pesar de su reciente celebridad por el parecido con el personaje de comic, y también con uno de los looks de Bowie, es un animal poco conocido.

CYERCE NIGRICANS, EL ARTE DE LA EXTRAVAGANCIA



Este opistobranquio sacoglosso del Pacífico y del Índico no es un nudibranquio. Los sacoglosso también se denominan chupadores de savia, dado que se alimentan de algas, de las que extraen su savia.
Este es tan llamativo que en la Barrera de Coral lo consideran un icono, y lo ponen en posters y folletos turísticos. Sus cerata (los apéndices corporales) son muy diferentes a los habituales, al ser planos. Produce secreciones de mal sabor para los depredadores y es capaz de librarse de sus cerata en caso de ser apresados por un depredador, y así liberarse. A este fenómeno de poder desprenderse de un miembro se le denomina autotomía.
Si no nos dijeran que es un opistobranquio diríamos que es una bailaora española, con sus llamativos y elegantes volantes.

HEXABRANCHUS SANGUINEUS, LA SANGRE ESPAÑOLA

Y aquí tenemos a la verdadera bailaora española, cuyo color rojo sangre (de ahí su sangriento apellido) y su “penacho” rizado de branquias, a la vez que su movimiento sugerente al moverse por la columna de agua, nos recuerda a lo más típico de nuestros tópicos flamencos.

Como curiosidad, decir que, además del gran tamaño del animal, es de los pocos opistobranquios que tiene una cierta capacidad natatoria, dado que el resto hacen honor a su baboso nombre y se arrastran por el sustrato. Eso sí, con menos baba que los caracoles terrestres, dado que la fricción es mucho menor en el medio acuático.

NAVANAX INERMIS, LA VORACIDAD ESCONDIDA

Este opistobranquio cefalaspideo tampoco es un nudibranquio. Este animal es un depredador voraz que se alimenta de otras babosas de mar y habita en el Océano Pacífico. Utiliza quimiorreceptores para rastrear los senderos de baba de la presa, y de posibles compañeros. Es un animal enorme, pudiendo llegar hasta los 22 cm de longitud.

PHYLLODESMIUM ACANTHORHINUM, LA ESTRIDENCIA EN FORMA DE ANIMAL

El nudibranquio elegido para asimilarlo al look de Ziggy Stardust no podía ser otro que un estridente aeólido, como este, lleno de colores eléctricos, salidos de otro planeta.

Es un nudibranquio japonés y asutraliano, de reciente descubrimiento, por lo que no tiene nombre común siquiera. Fue elegido en 2015 como una de las especies más interesantes. Se lo cataloga como un eslabón perdido entre especies de babosas marinas que se alimentan de hidroideos y las que se alimentan de coral.

CHROMODORIS RETICULATA, EL SEXO MÁS CURIOSO

fuente: Sekizawa

Quizá este nudibranquio dórido es de lo más curioso en lo que se refiere al sexo, pues tiene un pene desechable, es decir, del que se desprende cada vez que copula.

Como todos los nudibranqios, C. reticulata es hermafrodita. Cada individuo es a la vez macho y hembra. Cuando copulan, ambos individuos se colocan uno al lado del otro, siempre por el lado derecho y se penetran a la vez. Desde lejos parece que un solo apéndice los mantiene unidos, pero cuando se acerca uno más, se puede ver que hay dos penes paralelos. Cada uno llena la “vagina” del otro en unos diez minutos.

Ayami Sekizawa, de la Universidad de Osaka observó la cópula y se dio cuenta de algo extraño. Después de la misma los dos individuos se separan con los penes fuera de sus cuerpos: veinte minutos después esos apéndices genitales se separaban del cuerpo totalmente. Esto podría ser el fin ruinoso para la vida sexual de estas babosas, pero al cabo de un día están dispuestas a copular de nuevo. La explicación es que tienen un pene muy largo, de unos 3 cm y solo sacan una pequeña porción de 1 cm de largo, que es desechable.  Cuando han agotado sus 3 cm de pene, vuelven a generar uno nuevo, sin que se sepa de momento cuanto tiempo se tarda en la regeneración total.

ARMINA MAJOR, LA ELEGANCIA DEL GUERRERO

Las arminas son una familia de nudibranquios que excavan el sustrato en busca de alimento. Casi todas tienen una librea rayada, que a mí me parece de lo más elegante.

El nombre de armina viene de la legua germana antigua, donde Armin significaba guerrero. Los animales del género Armina son muy diferentes del resto, pues poseen el cuerpo aplanado, con el dorso sin apéndices, lo que parece un escudo, y los rinóforos apenas sobresalen. A ambos lados, entre el manto y el pie tiene una serie de lamelas con función respiratoria. Tienen la costumbre de esconderse muy bien, y se alimentan de cnidarios (pólipos y medusas), especialmente de plumas de mar (pennatulaceos).

DOTO GRENAMYERI, LA RAREZA MÁS ELEGANTE



Fuente: Francesco Ricciardi

Esta preciosidad es un nudibranquio dendronótido con nombre común nudibranquio dónut o rosquilla, por sus cerata circulares apilados en grupos de 3 o 4 discos. Y por su rareza no se conoce mucho más sobre él, o al menos no hemos sabido encontrar nada más que fotos.

BORNELLA ANGUILA, LA ELEGANCIA EN LA LIBREA Y EN LA NATACIÓN


Fuente: John Greenamayer

Este singular nudibranquio, que puede medir hasta 8 cm de longitud es sin duda singular, no solo por su librea llamativa, sino por la forma de nadar flexionando lateralmente su cuerpo, que recuerda a una anguila, y de ahí su nombre.

Aparte de su extraña natación, no tan frecuente en los nudibranquios (pero sí en los que describimos en este artículo), lo que más llama su atención es la expresión (si se puede llamar así) de su rostro. No sabría describir si es un tipo de dragón chino o un perrito faldero colorido. Ampliad la foto en la zona del rostro: ¡¡¡¡si parece que tenga ojos que nos miran!!!!!

Lo que sí es llamativo es la gran elaboración y profusión de los apéndices de las cerata, a la vez que su diseño de su librea, un tanto setentera ¿no os parece?


GLAUCUS ATLANTICUS, UN BICHITO MORTAL


Nos encontramos con nuestra estrella azul de las babosas marinas, que es un nudibranquio de lo más extraño, pero también llamativo, porque parece un machón de tinta en una hoja de papel.

Es uno de los pocos nudibranquios que es pelágico y flota en la superficie de las aguas. Es un animal pequeño, de máximo 4 cm de longitud, pero depreda otros organismos mucho mayores y muy venenosos, como la carabela portuguesa (Physalia physalis) y otras medusas menos tóxicas. Es capaz de alimentarse de la carabela porque presenta inmunidad ante su veneno. Se alimenta del organismo entero y parece seleccionar y almacenar las toxinas y nematocistos (los letales arpones tóxicos) para su propio uso. Como ya hemos comentado al inicio del artículo para las babosas que ingieren el veneno de otros organismos, el veneno se almacena en los extremos de las cerata. Ni que decir tiene que tocar a este animal es tremendamente peligroso.

El nombre del género, Glaucus, viene de Glauco, un personaje en la mitología griega. Hijo de Poseidón y la náyade Nais, o quizá de Nereo y Doris, Glauco era ciertamente divino; sin embargo, el mito lo muestra como un humilde pescador. Un día, después de mascar unas plantas mágicas, Glauco se metamorfoseó en un hombre sirena, con melena y barbas color verde alga y una cola enroscada como la de un pez.

Con la ayuda de un saco lleno de gas en su estómago, este animal flota por la superficie. Debido a la ubicación de esta bolsa, flota al revés: la superficie dorsal es en realidad su parte ventral. La verdadera superficie dorsal es de un color gris plateado completamente. Su coloración (azul hacia arriba y gris hacia abajo)l e sirve de camuflaje y le ayuda a defenderse de los depredadores por encima y por debajo.

Es ampliamente discutido en el ámbito científico si esta babosa se mueve por si misma o es arrastrada por la corriente. Glaucus atlanticus, como la mayoría de babosas marinas, es hermafrodita conteniendo tanto órganos sexuales masculinos como femeninos, pero al contrario de los demás nudibranquios, el apareamiento no transcurre por la parte derecha, sino por la ventral.


CHELIDONURA AMOENA, O LA ELEGANCIA EN LAS FORMAS

Este opistobranquio cefalaspideo es, como todos los del suborden, un habitante de los sustratos blandos, donde vive enterrado. Tienen concha muchas de sus especies, que posee un disco o escudo cefálico que facilita su enterramiento y por ello no suelen tener tentáculos ni otras expansiones sensoriales. Este es un depredador de gusanos, nudibranquios y otros cefalaspídeos.

Yo ya estoy flipando con la belleza de las babosas marinas, que son capaces de sorprendernos una y otra vez. No son lo que parecen y a la vez parecen lo que no son, como David Bowie. Me encanta este juego del engaño que realizan estos animales y el que tanto gustaba a Bowie. Espero que hayáis disfrutado con el juego de hoy.

Referencias:
http://opistobranquis.info/es/guia/nudibranchia/dexiarchia/euarminida/#gsc.tab=0