martes, 8 de octubre de 2013

ISLAS FEROE: MASACRE DE CETÁCEOS EN EUROPA.





 
 
Islas Feroe, territorio autónomo de Dinamarca, un lugar civilizado donde aún subsiste una costumbre cruel y despiadada que tradicionalmente se celebra desde hace siglos: el la matanza de calderones y delfines.
(Advertencia: este artículo y sus imágenes pueden herir la sensibilidad de algunas personas)
El Origen
Las Islas Feroe son un archipiélago formado por 18 islas, situadas entre Islandia y Noruega, y desde 1948 conforman un territorio autónomo de Dinamarca. Sus 50.000 habitantes tienen una gran autonomía y competencias en cuestiones políticas internas y no forman parte de la Unión Europea, con la que tienen acuerdos comerciales bilaterales. Los recursos naturales de estas islas son pobres y su economía depende fundamentalmente de la pesca y de su industria derivada. Sin embargo la sociedad feroesa tiene un estado de bienestar y un nivel de desarrollo muy elevado.
La caza de delfines y ballenas piloto (calderones) en estas islas es de tipo cultural e histórico y se lleva practicando desde el siglo XVI.

 

Es una actividad regulada por las autoridades locales, pero no por la Comisión Ballenera Internacional, dado que existen muchos desacuerdos sobre la autoridad jurídica de la Comisión para regular la caza de pequeños cetáceos. La caza, denominada Grindadráp o Grind se organiza por la comunidad y cualquiera puede participar. Se muestra un gran interés en que los niños se sientan involucrados en esta actividad desde muy pequeños, en un “intento macabro” de que la tradición se mantenga.


Los hechos
Los calderones (Globicephala sp.), animales de costumbres arraigadas, pasan en su migración anual por las cercanías de las Islas Feroe, especialmente en verano. Cuando se produce un avistamiento, se hace un llamamiento a la población y todos acuden en grupo para comenzar la caza.
El Grind consiste en que las embarcaciones feroesas rodean a los calderones y delfines, y las acercan a las calas de la costa (hay 17 bahías o calas que están oficialmente reconocidas para realizar esta práctica), donde las atrapan con cuerdas y cortan sus arterias con ganchos, convirtiendo el mar en un baño de sangre. Según las fuentes oficiales “al calderón se le hace un corte profundo en el cuello para cortar las arterias, con lo que queda paralizado y pierde la conciencia rápidamente”. Sin embargo, visionando los vídeos y fotos de la web se puede observar que los hechos no son tan asépticos y que el sufrimiento de los animales es evidente.


Debemos recordar que los calderones y delfines tienen grupos familiares numerosos con fuertes vínculos entre todos los ejemplares y que la conciencia de grupo no les permite separarse del grupo y escapar. Es por ello que estos cetáceos, tan sensibles a los problemas de contaminación acústica les lleva en numerosas ocasiones a varamientos masivos en los que todos los ejemplares del grupo actúan de manera conjunta.
Las cifras
Los feroeses estiman oficialmente que se capturan unos mil ejemplares al año, una cifra que ellos califican de “sostenible”, pero las estimaciones no oficiales hablan de 1500 a 3000 calderones al año.
Estas cifras, tanto las oficiales como las extraoficiales están muy lejos de ser “sostenibles”, pues estos pacíficos animales viven una media de 50 años y las hembras alcanzan la madurez sexual a partir de los 7 años, teniendo un periodo de gestación muy largo (15 meses). Por lo tanto estas matanzas, sumadas a otras que ocurren en otros lugares del mundo como Japón, llevan a preocupar por la conservación de la especie.


Manteniendo las cifras oficiales, y sabiendo que la población feroesa es de unos 50.000 habitantes resulta que cada año se mata un calderón por cada 50 ciudadanos feroeses. ¿No es esto excesivo? ¿Es necesario?
En la página de facebook de Sea Shepherd España se publicaron algunas cifras para este año:
Después de los primeros 6 meses del año sin matar a ningún cetáceo… los últimos 23 días los feroeses han masacrado a 1106 pequeños cetáceos:
 
  • 125 calderones el 21 de julio en Viðvík
  • 267 calderones el 30 de julio en Fuglafjørður
  • 107 calderones el 8 de agosto en Sandavágur
  • 21 calderones el 11 de agosto en Leynar
  • 136 calderones el 13 de agosto en Húsavík
  • 450 delfines de flanco blanco masacrados también el 13 de agosto en Hvalba
En Hvalva siempre han capturado delfines, más pequeños que los calderones. En abril de 2010 se cazaron allí delfines de flanco blanco y de Risso. También en Hvalva ese año se cazaron dos zifios, que se reportaron como varados (los zifios no son pequeños cetáceos y por tanto sí que tiene competencias la Comisión Ballenera Internacional).
En Klaskvik, en junio de 1978 se masacraron 31 orcas.
Las leyes locales permiten matar delfines de flanco blanco, mulares y marsopas comunes, pero es ilegal matar delfines de Risso y orcas. En esos casos se defendieron diciendo que los habían confundido con calderones.


Como podemos ver, el bienestar animal es una farsa en las Islas Feroe y los asesinos cometen errores regularmente, sin consecuencias para ellos.
La nueva regulación feroesa
El Ministro de Pesca feroés anunció que en mayo de 2015 todos los que participen en el Grind deberán asistir a un curso de leyes y prodedimientos correctos. Omito conscientemente la definición de “procedimiento correcto”.
Así tendrán licencia permanente para matar.
Algunos grupos conservacionistas han elogiado esta medidas como si ya fueran el principio del final de la Grind. Sinceramente creo que regular esta actividad es simplemente justificar su existencia.


Los motivos
En el sitio web de las islas Feroe se dice que “la matanza de estos cetáceos es una tradición muy antigua que se remonta a hace siglos y está ligada a la subsistencia para conseguir comida (alimento esencial en su dieta), piel para realizar cuerdas, grasa para sacar aceite como combustible, estómagos como flotadores”.
Esta justificación actualmente no se sostiene puesto que la economía de las islas se apoya en la pesca, la cría del salmón y de la trucha e industria relacionada, por el alto nivel de vida de la población y por las subvenciones que este territorio recibe de Dinamarca.


Además, y esto es muy preocupante actualmente, los calderones, como otros depredadores del mar, tienen en su carne altos contenidos de mercurio tóxico, por lo que desde hace unos años se desaconsejó su consumo. El gobierno feroés sacó un comunicado diciendo que sólo se debe consumir una o dos comidas al mes que contengan carne de ballena piloto o calderón, y que las mujeres embarazadas o en proceso de estarlo no deben consumirla.


Como resultado de los problemas de salud que el consumo de esta carne produce, ahora gran parte de ella es arrojada al mar.
Vemos que todos los argumentos para justificar esta matanza se han agotado ya.
La polémica internacional
Esta actividad ha sido deliberadamente alejada de los medios de comunicación europeos por Dinamarca, pero la conciencia de los ciudadanos ha llevado a que algunas organizaciones como Sea Sheperd lleven organizando desde los años 80 campañas disuasorias con envío de buques a la zona. Se ha sacado a la luz y cada año nos llegan imágenes horribles de esta bárbara actividad. Por fin este horror llega al público internacional que empieza a presionar para que se detenga esta barbarie. Sin embargo los feroeses (aunque ya empieza a haber voces feroesas en contra) dicen que es un asunto interno y que no nos debe importar al resto de la humanidad.


Y yo me pregunto ¿quién es el dueño del mar y de las especies que en él habitan? ¿Son los calderones y delfines masacrados patrimonio de estos isleños del Atlántico Norte, o bien las autoridades internacionales tienen algo que decir?
No quiero ser sensacionalista al compartir este vídeo, en el que se puede ver el proceso y cómo los cadáveres de estos animales se almacenan en el fondo del mar: http://www.youtube.com/watch?v=mrbH6e3g0Zs
Los calderones no están clasificados según la Lista Roja de la IUCN (Organización Internacional para la Conservación de la Naturaleza) como especies en peligro de extinción, especialmente por la ausencia de datos para elaborar estimaciones sobre su población. Lo que sí está claro es que todos los cetáceos están en permanente declive, especialmente por el incremento del tráfico marítimo y la contaminación acústica de los mares, que tanto les afectan.


Las denuncias internacionales
En vista de que las autoridades danesas han hecho caso omiso a las peticiones ciudadanas, Sea Shepherd denunció ante la Comisión Europea a Dinamarca. Se acusa a este país de infringir tres convenios que firmó en su momento, y mediante los cuales prometió hacer todo lo posible para proteger a los calderones (Convenios de Berna y Bonn y ASCOBANS). A denuncia tenía como objetivo obligar a Dinamarca a cumplirlos.
Sea Shepherd, con el envío de barcos a la zona, en algunas ocasiones ha tenido que enfrentarse a buques de la armada danesa que intentaban evitar su presencia allí. Desgraciadamente la falta de presupuesto impide a esta organización poder estar allí este año.


El problema para que la Unión Europea pueda actuar es que según Stavros Dimas, Comisario Europeo de Medioambiente, “la Unión Europea prohíbe la caza de todas las especies de cetáceos (ballenas, delfines y marsopas) según la normativa 92/43/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1992, sobre la Conservación de los Hábitats naturales y seminaturales de la fauna, acorde con el Convenio de Berna, que prohíbe vender o intercambiar cetáceos o su comercialización. Esta legislación europea no es de aplicación a los calderones capturados en las Islas Feroe, dado que estas islas no forman parte de la Unión Europea.”
Entonces, ¿qué se puede hacer?
Si de manera oficial no se puede hacer nada, ¿qué hacemos? Pues animar a las instituciones internacionales para modificar sus normativas. Por ejemplo, animar a la Comisión Ballenera Internacional (http://iwc.int/home) para que incluya dentro de sus competencias a los pequeños cetáceos, para poder establecer convenios internacionales que impidan estos horribles actos.
También se puede trabajar a nivel local e internacional en la concienciación ciudadana, hay que conseguir que la población mundial considere estos actos como barbaridades que deberían prohibirse.
Los buceadores en particular, ya que tenemos más oportunidades que el resto para observar las maravillas de los mares, tenemos que ser más conscientes que el resto y ayudar en las tareas de divulgación y concienciación.


Especialmente los ciudadanos españoles tenemos la gran suerte de poder hacer excursiones de avistamiento de estos cetáceos en su medio natural, tanto en Canarias (leed mi artículo sobre el buceo en Tenerife en el número anterior de la revista, en el que narro un encuentro con estos animales), como en el Estrecho. Recuerdo las caras de mis padres una vez que les llevé a ver los calderones de las aguas de Tenerife. Ellos recuerdan ese día como uno de los más bonitos de su vida. Y es que ¿quién puede pensar en hacer daño a un animal como éste?
Dado que la economía de las Islas Feroe depende en gran parte de las exportaciones de pescado, si te disgusta la Grind, no compres sus productos.
Además, puedes contactar con la embajada danesa más próxima y hazle saber que te opones a esta barbarie:
Embajada de Dinamarca en España
Calle Serrano 26, 7º piso
28001 Madrid
Resto de embajadas en el mundo:
                
En este enlace tenéis todas las peticiones que se pueden firmar en contra de la Grind:
Video del Capitán Watson (Sea Shepherd) sobre la Grind:
Aprende algunas cosas sobre los calderones en este link:
 
Este artículo se publicó en la revista Acusub en agosto de 2013
 
 

 

EL FINNING YA ES TOTALMENTE ILEGAL EN EUROPA.


A partir del 6 de julio de 2013 entra en vigor el nuevo Reglamento de la UE (http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:L:2013:181:0001:0003:ES:PDF) sobre el finning (la práctica de cercenar las aletas y desechar por la borda el resto del animal). De esta manera todos los tiburones que se capturen en aguas europeas o por barcos europeos deberán ser desembarcados con las aletas adheridas de manera natural. Esta nueva normativa, más estricta que la anterior, pone fin a las lagunas que había en la legislación anterior, en vigor desde hace una década.


La iniciativa de esta nueva legislación surgió a propuesta de algunos europarlamentarios atendiendo al clamor europeo de los ciudadanos, que no podían permanecer impasibles viendo como la anterior legislación permitían el abuso de ciertos buques europeos (fundamentalmente españoles y portugueses) que seguían realizando prácticas de finning.

Tal y como afirma Xabier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana en Europa, “la prohibición del finning en la UE por fin es real, se puede aplicar y tiene implicaciones mundiales”…”La UE captura más tiburones que ningún país del mundo”.

Numerosos grupos y sectores conservacionistas europeos consideran que erradicar el finning es un aspecto muy importante para mejorar la gestión pesquera de los tiburones en la UE. Desde numerosas páginas de Facebook (https://www.facebook.com/FinningFreeZoneSpain?ref=hl#!/FinningFreeZoneSpain, https://www.facebook.com/#!/sharksmissionfrance?hc_location=stream) y a través de estos grupos, como Shark Angels y Oceana, hemos estado haciendo labores de presión sobre los eurodiputados españoles y portugueses, durante el año pasado, para que apoyaran la modificación del reglamento anterior.

Las prioridades futuras para estos grupos son la protección de las especies amenazadas y la gestión racional de las especies comerciales (tintorera, marrajo, cazón…), que se base en análisis científicos, incluyendo límites de capturas, cierres espaciales y temporales, así como planes de gestión a largo plazo de las pesquerías. Actualmente, pocas especies disponen de esas medidas, a pesar de que casi un tercio de las especies de tiburón evaluadas por la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) se consideran amenazadas.

A continuación os presentamos una serie de datos importantes que pueden ilustrar la situación de los tiburones y el finning:
  • El finning, o la práctica de cercenar las aletas de tiburón y descartar el cuerpo al mar, surge por la diferencia de precio entre las aletas (de gran valor) y la carne del tiburón.
  • El finning lleva técnicamente prohibido en la UE desde 2003, pero una exención permitía a los Estados Miembros emitir permisos especiales para que los buques cortaran las aletas a bordo, siempre que conservaran y desembarcaran el tronco (no siempre en el mismo puerto en el que se desembarcaban las aletas), y que las aletas desembarcadas no excedieran el 5% del peso de los tiburones capturados. Estos permisos especiales daban pie para que se produjeran abusos e incumplimientos generalizados.
  • Más de 15 países de todo el mundo también aplican con éxito políticas de “aletas adheridas”.
  • La mayoría de los Estados Miembros de la UE tenían un planteamiento de “aletas adheridas”, ya que nunca habían concedido permisos especiales a sus buques. Tan solo España y Portugal habían proporcionado estos permisos.
  • La UE captura tiburones en el Mediterráneo y en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Es la mayor potencia mundial en pesca del tiburón, con el 17% de las capturas declaradas en 2009, y el mayor exportados de aletas a Hong Kong y a China.
  • El 28% de las especies de tiburón del mundo, evaluadas por la IUCN, se consideran amenazadas de extinción.

Como vemos, la Unión Europea ha relanzado los medios para recuperar el buen camino en la conservación de los tiburones.

Si tú eres un defensor de los tiburones, aprende y difunde el conocimiento sobre los tiburones.

Fuente: Oceana.

RESULTADOS DE LA REUNIÓN DE CITES EN MARZO: VICTORIA PARA LOS TIBURONES


Estamos contentos. En las redes sociales se estaba pidiendo apoyo para animar a las autoridades de los países adheridos a CITES votaran a favor de la inclusión de cinco especies de tiburones y de las rayas en el Apéndice II de CITES, para poder restringir su comercio y así dotarles de protección. Pues bien, a pesar de la tenaz resistencia de China y de Japón, se ha conseguido en marzo que las votaciones tuvieran resultado positivo. Los foros de tiburones en Facebook arden de alegría y celebraciones. Gracias a todos se ha conseguido.
 

Cinco especies de tiburones (tres especies de martillos, el jaquetón oceánico y el cailón o marrajo sardinero), objeto de gran comercio, así como las mantas y una especie de pez sierra se incluyeron en las listas de los apéndices de CITES, tras las conclusiones de la reunión llevada a cabo en Bangkok, Tailandia, del 3 al 16 de marzo. Los delegados de 177 países consideraron 70 propuestas, que afectaban a más de 300 especies animales, no solo tiburones.

“Estamos orgullosos de los buceadores” publica Project Aware en su web  (http://www.projectaware.org/update/we-did-it-celebrating-historic-decisions-sharks-and-rays).

Ania Budziak, Directora Asociada de Ciencia y Política del Project Aware indica que “(…) este es un logro significativo e histórico para todas las especies marinas en general, especialmente las mantas, que eran por primera vez propuestas (…). Los tiburones martillo, situados entre los más amenazados y habitualmente más capturados en pesca ilegal, por el valor alto de sus aletas, recibieron una sorprendente mayoría a favor”.

Desde 2010, cuando ocho especies de tiburones fueron rechazadas para incluirse en las listas de CITES, la comunidad de buceadores se unió a los defensores de los tiburones, por todo el mundo, y han hecho numerosas campañas. Muchos españoles también lo hicieron, mediante las recogidas de firmas, las cuales incluimos en el número anterior de la revista.

Ahora lo próximo, en el largo camino en la protección de estas especies de tiburones y mantas, es trabajar para establecer las obligaciones que la inclusión en las listas impone, especialmente en el control aduanero del comercio internacional. ¿Serán China y Japón, contrarias a la inclusión, capaces de establecer los controles para regular su comercio?.

Según publica Oceana, los países tienen 18 meses para establecer procesos de seguimiento y cumplimiento, y para asegurar que pueden identificar las especies incluidas en las listas. La experiencia en casos como este para otros animales nos dice que esto no es siempre efectivo. (http://oceana.org/es/eu/blog/2013/03/finalmente-cites-regulara-el-comercio-de-tiburones-y-mantas-amenazados).

En cualquier caso estamos contentos, una decisión que en 2010 fue imposible de tomar, y con las fuertes maniobras oscuras de Japón en cuanto a obligar a votaciones secretas y a coacciones a países poco desarrollados para votar en contra, no ha podido vencer la fuerte presión mundia.

LA CONVENCION CITES




La reunión número 16 de CITES (Convención del Mercado Internacional de Especies Amenazadas) tuvo lugar desde 3 al 14 de marzo en Bangkok, Tailandia. En ella se propusieron cinco especies de tiburones y las mantas para que se incluyan en el Apéndice II de la convención. Durante la reunión los representantes de los 177 países miembros decidieron incluirlas en dicho apéndice.

 

CITES es una convención de países que tiene como objeto preservar la conservación de las especies amenazadas mediante el control de su comercio. Controlar, limitar o prohibir el comercio de partes o ejemplares de especies amenazadas es la política más eficaz para protegerlas. La inclusión de una especie amenazada en uno de los apéndices de CITES permite una limitación más o menos fuerte en el comercio de la misma, o lo que es lo mismo, establece un nivel de protección más o menos estricto sobre ella.

El acuerdo CITES fue firmado en Washington el 3 de marzo de 1973, por 21 países, entrando en vigor en 1975. En la actualidad 177 países se han adherido al mismo, con lo que casi todos los países del mundo forman parte de la convención. La adhesión de España al convenio CITES se efectuó en 1986.
 

El convenio CITES establece una red mundial de controles del comercio internacional de especies amenazadas y de sus productos derivados, exigiendo la utilización de permisos especiales cuando se permite el comercio de la especie considerada. La protección se extiende a animales y plantas, vivos o muertos, sus partes, derivados o productos que los contengan (pieles, marfiles, caparazones, instrumentos musicales, semillas, etc.). El objetivo es asegurar que el comercio internacional de animales y plantas sea sostenible y no ponga en peligro su supervivencia. Ello supone prohibir el comercio de las especies en peligro de extinción (o de sus productos derivados) y regular el comercio de las especies amenazadas o en peligro de estarlo.
 

La inclusión de especies como el elefante o el rinoceronte en CITES ha supuesto en la práctica un verdadero instrumento de protección para esas especies amenazadas.

Las especies incluidas en CITES  están recogidas en tres apéndices:

·         Apéndice I, que incluye especies de animales y plantas sobre las que pesa un mayor peligro de extinción. El comercio de estas especies está prohibido salvo para investigación científica.

·         Apéndice II, que incluye especies que podrían llegar a estar en peligro de extinción si no se controla el comercio de las mismas. Dicho comercio está permitido cumpliendo requisitos muy estrictos.

·         Apéndice III, que incluye especies sujetas a reglamentación dentro del territorio de un país adherido.

Una serie de países miembros de CITES propusieron a las tres especies de tiburones martillo (Sphyrna mokarran, S. lewini y S. zygaena), el cailón (Lamna nasus), el tiburón puntas blancas oceánico (Carcharhinus longimanus) y las mantas (Manta sp.) para que sean incluidas en el Apéndice II, es decir, para que se regulara estrictamente el comercio internacional de las mismas.

Ya estaban incluidos en el apéndice II, el tiburón blanco (Carcharodon carcharias), el tiburón ballena (Rhincodon tipus) y el tiburón peregrino (Cetorhinus maximus).

Como podemos ver son muy pocas las especies de tiburones incluidas en CITES, y las que lo están, tan solo en el apéndice II, cuando lo ideal sería que lo estuvieran en el apéndice I. Vemos pues, que el nivel de protección internacional sobre los tiburones, cuyo porcentaje de especies amenazadas es de aproximadamente un 30 %, es muy bajo.

CABALLITOS DE MAR: UN TESORO MUY PRECIADO PARA EL BUCEADOR Y PARA EL FOTÓGRAFO





Por alguna extraña razón, casi siempre que le preguntas a alguien, buceador o no, sobre cuál es el animal que le gustaría ver en el mar, responden que un caballito de mar. Son animales simpáticos y entrañables, difíciles de ver en la inmersión y que dan una satisfacción enorme cuando se tiene la posibilidad de tener uno delante. ¿Será la imagen de indefensión que presentan, o la rareza de sus formas lo que nos hace apreciarlos tanto?.

Y, ¿por qué se llaman así?. Pues porque su cabeza presenta cierto parecido con la cabeza de los caballos. Y esto es muy peculiar, puesto que tener la cabeza formando un ángulo recto con el resto del cuerpo es una rareza: ningún pez la tiene de esta manera.

Los caballitos de mar (o hipocampos) pertenecen a la familia de los signátidos, a la que también pertenecen los peces pipa. La palabra griega signátido significa “mandíbulas unidas”. Ello es porque estos peces no pueden abrir su boca: la tienen fusionada y en forma de tubo.

 


Este caballito de mar lo fotografiamos en Águilas, Murcia, en mayo de 2012, durante una limpieza de fondos. Se trata de una de las dos especies que se encuentran en el Mediterráneo: Hippocampus guttulatus.


Los caballitos de mar son depredadores de pequeños invertebrados. Poseen un sistema visual con ojos que tienen movilidad independiente entre sí, les ayudan a reconocer sus presas, pequeños crustáceos que forman parte del zooplancton. Cuando la presa se pone a su alcance es aspirada a través de su hocico óseo por medio de un rápido movimiento de su cabeza. Tragan enteras a sus presas al no disponer de dientes, y se ven obligados a consumir grandes cantidades de comida, ya que prácticamente carecen de estómago.

El cuerpo de los caballitos de mar está comprimido lateralmente y está recubierto por una armadura de placas o anillos óseos: se trata de un exoesqueleto, y son los únicos peces que lo tienen. No tienen escamas y tienen la piel estirada sobre las placas óseas. Esta armadura les protege aunque tienen pocos depredadores.

 


Este Hippocampus hippocampus fue fotografiado en Mazarrón, Murcia, en julio de 2012. Se aprecia en la fotografía el gran mimetismo que presenta con su entorno.

 

No son buenos nadadores: se mueven muy poco y se desplazan muy pocas distancias. Para moverse se colocan en posición erecta y se impulsan con su aleta dorsal, las aletas pectorales cerca de las branquias sirven para la estabilización y la dirección. Algunos expertos calculan que un caballito tardaría dos días y medio en recorrer 1 km.

Con su cola prensil se aferran a cualquier elemento del fondo marino. Son capaces de aferrarse a plantas marinas y algas, envolviendo sus colas alrededor de los tallos, lo que les ayuda a evitar ser arrastrados por fuertes corrientes.

 


Haciendo “muck diving” en Dumaguete, Filipinas, encontramos este precioso ejemplar macho. Véase que hay otro ejemplar en segundo plano. El animal está en una zona arenosa junto a unas rocas, a poca profundidad, junto a la playa. Probablemente sea un caballito de mar de hocico de cebra Hippocampus barbouri.

 

Han existido desde hace 40 millones de años. Existen entre 40 y 50 especies de caballitos de mar en todo el mundo y la mayoría se encuentran en aguas poco profundas y cálidas. En la inmersión es difícil verlos, por su escasez y por su mimetismo. Las zonas propicias para verlos son los fondos arenosos o fangosos, y es frecuente encontrarlos en zonas de fondeos con neumáticos y entre rollos de cuerdas. Viven entre las algas, manglares y corales. En las costas de España se pueden encontrar al menos dos especies: Hippocampus hippocampus y también Hippocampus guttulatus, de mayor tamaño que el primero.

 


Este ejemplar hembra de Hippocampus kuda reposa en el fondo arenoso de los fondos de Dumaguete, Filipinas.
 

Presentan diferentes formas, colores y tamaños, y se mimetizan con el entorno, variando algunos de ellos su coloración para pasar desapercibidos. Un ejemplo muy claro es el caballito de mar pigmeo Hippocampus bargibanti, que se encuentra en la zona del indopacífico. Este animal vive entre las ramas de las gorgonias y se mimetiza con ellas. Son muy difíciles de ver y para poder apreciarlos, generalmente hay que recurrir al guía experimentado que conoce perfectamente la gorgonia en la que viven uno o más ejemplares, y es capaz de encontrarlos y mostrarlos al asombrado buceador. Es una experiencia fascinante cuando consigues verlos, y al ser tan pequeño, es muy difícil de fotografiar para el fotógrafo amateur.

 


En la foto puede verse la estrategia de mimetismo de este ejemplar de Hippocampus histrix, el cual presenta unas manchas características sobre las que se adhieren invertebrados marinos y algas. En Puerto Galera, Filipinas. Se puede apreciar la forma característica de la boca de estos animales, en forma de tubo.
 

Durante mis viajes de buceo he tenido la suerte de poder ver varios caballitos de mar. La primera vez que vi un caballito de mar fue en La Azohía, Murcia, hace ya algunos años. Posteriormente los he visto en Canarias, en zonas de amarre de barcos, y ya de manera más extensa en mis viajes a Filipinas. En Dumaguete (Isla de Negros, Filipinas) se podían ver hasta 4 ejemplares distintos en cada inmersión, cuando practicábamos el “muck diving” o buceo en el fango o en fondos arenosos. En Puerto Galera (Isla de Mindoro, Filipinas) se pudieron ver hasta siete ejemplares en alguna inmersión. Os podéis imaginar la inmensa felicidad que tiene uno cuando sale del agua. Los caballitos de mar pigmeos los he podido ver en en el Parque Nacional de Bunaken (Sulawesi, Indonesia), y también en Puerto Galera (Filipinas). La temporada pasada tuve mucha suerte y pude ver dos ejemplares en el Mediterráneo, el primero en Águilas, Murcia, durante una inmersión de limpieza, y el segundo en Mazarrón, Murcia.  

Las especies de caballitos de mar más pequeñas tienen aproximadamente 1,5 centímetros de alto, y las más grandes pueden tener hasta 35 cm.

 

Este es una caballito de mar común del Indopacífico, Hippocampus taniopterus. Reposa sobre el fondo arenoso de los fondos de Puerto Galera, Filipinas.


Como curiosidad, hay que destacar que el macho quien se ocupa del desarrollo de los huevos. La hembra usa su ovopositor para insertar los huevos maduros dentro de la bolsa incubadora del macho, donde son fertilizados. Esta bolsa, denominada marsupium, la cual permite diferenciar visualmente los sexos, se transforma, facilitando nutrientes a los embriones. Tanto la entrada de los huevos en el saco como su incubación ocurren en un proceso extraordinariamente rápido (apenas 6 segundos). Esta estrategia es una manera más de asegurar que los huevos proceden exclusivamente de una sola hembra, con lo que se asegura la monogamia genética para ese lote de huevos. Las especies suelen ser monógamas, mostrando extremada fidelidad hacia su pareja.

 


Este colorido caballito es un macho, posiblemente preñado, se denomina caballito de mar espinoso Hippocampus histrix. En Puerto Galera, Filipinas.

 
 
 
Los embriones engordan en el marsupium y, en general, en unas tres semanas estarán preparados para afrontar por sí mismos la aventura de su vida. Pasado el plazo de incubación, el macho deja salir las crías del interior de su bolsa, a veces durante varias horas, contrayendo su cuerpo para hacer presión en forma de espasmo. Las crías son réplicas en miniatura de sus padres, y miden entre unos siete a once milímetros de largo. Son totalmente independientes y no vuelven a la bolsa después del nacimiento. El macho llega a tener cada vez entre 200 y 300 crías, dependiendo del número de apareamientos realizados con la hembra. En este link podéis ver el nacimiento de caballitos de mar en un acuario: http://www.youtube.com/watch?v=d1J2js0Kkwc
El cortejo del macho y de la hembra es estéticamente maravilloso: los dos animales entrelazan sus colas, se colocan uno frente al otro y nadan juntos simultáneamente, en una danza nupcial. En este link podéis verlo: http://www.youtube.com/watch?v=fbW1jCZtb2g
 

La foto presenta una hembra de caballito de mar espinoso Hippocampus histrix. Bajo el abdomen se puede ver el ovopositor de la hembra, que sirve para colocar los huevos en el marsupium del macho. En Puerto Galera, Filipinas.
Existen algunos depredadores naturales para los caballitos de mar, siempre dependiendo de la ubicación.  Este grupo incluye a la raya, los pingüinos y los cangrejos. Sin embargo, el clima es un gran problema para ellos y mata más adultos que cualquier depredador. A menudo mueren por agotamiento cuando tratan de moverse durante largos períodos de tiempo en aguas turbulentas, pues por lo general los caballitos de mar viven en áreas de movimientos suaves, pero en ocasiones las condiciones del clima pueden alterar el estado de las aguas rápidamente.
 

Este caballito de mar espinoso, Hippocampus histrix, está en posición típicamente natatoria, erguido e impulsándose con su aleta dorsal, estabilizándose con sus aletas pectorales. En Puerto Galera, Filipinas.
Por otra parte, la extensión de grandes redes de pesca de arrastre en las zonas donde vive el caballito de mar (poca profundidad) es actualmente la causa por la que anualmente mueren miles de ellos.
¿Cuál es el promedio de vida de un caballito de mar? No está muy claro: se cree que viven desde aproximadamente un año para las especies más pequeñas, y una media de tres a cinco años para las especies más grandes.
Actualmente sus especies están incluidas en las listas en peligro de extinción y su comercio se halla regulado por Cites. Es muy triste para el buceador comprometido con el medio marino saber que se capturan toneladas de caballitos de mar para obtener polvos, de cualidades discutibles, para la medicina asiática. Alrededor de 20 millones de caballitos de mar al año se utilizan para este fin.
 

El caballito de mar pigmeo, Hippocampus bargibanti, se mimetiza con la gorgonia en la que vive y su cuerpo presenta una especie de verrugas que imitan la textura de la gorgonia. De muy pequeño tamaño. En Puerto Galera, Filipinas.
 
Hay un gran comercio de caballitos, y se estima que mil millones de ejemplares se venden cada año, en muchos casos para la acuariofilia y como recuerdo. Se cree que menos de 1000 ejemplares de los capturados llegan a vivir más de seis semanas. Se adaptan mal a los acuarios, y mueren de estrés y enfermedades.
En cualquier caso este animal no deja indiferente a nadie, sea o no sea buceador.

Este artículo fue publicado en la Revista Acusub en mayo de 2013.