domingo, 7 de junio de 2015

CURSO DE BIOLOGÍA Y CLÍNICA DE ELASMOBRANQUIOS DEL CRAM. PARTE II

Introducción

El 29 y 30 de marzo se celebró en el Prat del Llobregat, el curso de Biología, Clínica y Conservación de Elasmobranquios.

Este es el segundo post que escribo, relatando mi experiencia en el curso. Puedes leer el primer post en :
http://protejamoslasmaravillasdelmar.blogspot.com.es/2015/05/curso-de-biologia-y-clinca-de.html



Casos clínicos en tiburones y rayas

Por: Tania Monreal-Pawlowsky, Área de Clínica y Rescate del CRAM

Tania fue el alma de todo el curso, organizando y participando en todas las charlas con un tono jovial y divertido, no exento de rigor, aportando en todas sus intervenciones.


Nos habló de un tema para mí desconocido hasta la fecha, el tratamiento veterinario de tiburones y rayas, explicando algunas de las experiencias de intervenciones en las que ella ha participado directamente como veterinaria.

Nos explicó cómo se captura un tiburón en un acuario para realizarle una intervención, principalmente mediante redes transparentes, con el objetivo de minimizar el estrés que se le produce al animal. Actualmente, afortunadamente se plantea el hecho de intervenir a los animales de acuario cuando éstos presentan algún tipo de dolencia, frente a la actitud pasiva del pasado, cuando no se realizaba ningún tipo de intervención veterinaria a estos animales. Afortunadamente, en la actualidad se están realizando una serie de intervenciones de todo tipo, incluso quirúrgicas,  a elasmobranquios, lo que está permitiendo avanzar en el estudio a nivel veterinario de los mismos, es decir, conocer mejor sus dolencias y enfermedades, y conocer mejor su biología, especialmente en lo que se refiere a saber los parámetros normales de una analítica de un tiburón o raya. Por su multiplicidad de especies es muy complicado hacer una analítica a un tiburón y saber cuáles son los parámetros normales. Por ello, actualmente en los acuarios se realizan una serie de analíticas periódicas que permitirán en el futuro saber cundo un parámetro está alterado en un animal enfermo.

Esto es fundamental a la hora de saber cómo “funcionan” las anestesias, los antibióticos y otros medicamentos en estos animales. Actualmente se sigue el método de prueba y error, no sabiendo nunca cual es la dosis de tal o cual medicamento o anestesia dar a estos animales. Especialmente complicado es el tema de la anestesia, dado que la incertidumbre en la duración y el efecto que se produce en el animal obliga a estar muy al tanto mientras se realiza cualquier cirugía.

La anestesia se suele aplicar mediante una manguera, que por un lado permite la circulación de agua por las branquias del animal, y que no se ahogue, y por otro, permite la administración de sustancias como la anestesia. Localmente incluso se pude administrar la anestesia aplicándola directamente en las branquias, mediante el vertido directo.

Otro problema al anestesiar a un animal como este es la estimación del peso, dado que por su esqueleto cartilaginoso, el peso de los tiburones es inferior al de por ejemplo un cetáceo, que tiene huesos.

Otro factor a tener en cuenta a la hora de anestesiar a un elasmobranquio es que la anestesia sea reversible, es decir, que cuando se deja de circular el agua con el anestésico por sus branquias, el animal se recupera, sin necesidad de administrarle otro fármaco.

Explicó que la decisión de realizar una cirugía a un tiburón o una raya en general suele ser como último recurso, cuando el resto de opciones de tratamiento se han agotado.

Las cirugías se realizan en camillas especiales semisumergidas, que permiten tener la parte a tratar al aire.
Veterinarios  de Nausicaa Ocean centre en
una cirugía a un tiburón
Octubre 2008
Un problema que se encuentra en las cirugías es la dureza de la piel de los elasmobranquios, la cual obliga a recurrir a determinados trucos para permitir la sutura.

Ante la pregunta de que si la cicatrización de los tiburones es excepcionalmente buena, dentro del reino animal, Tania responde que en realidad todos los peces regeneran sus tejidos muy rápidamente, y que ello es necesario para poder sobrevivir en un mudo donde el débil es devorado por otros peces. Lo excepcional del tiburón es la dureza de su piel, pero no exactamente las buenas condiciones de cicatrización, que son comunes a otros peces.

Hubo una animada charla entre los asistentes, comentándose distintos aspectos de la intervención de Tania, y se le preguntó si el uso de la inmovilidad tónica que hacen los científicos a estos animales para poder manejarlos provocaba algún efecto secundario al animal. Tania responde que se desconoce el efecto que esta práctica produce, que es un mecanismo de defensa ante una amenaza, que no es exclusiva de los tiburones, pues las aves también se quedan inmóviles ante amenaza grave, y que a los científicos les sirve para manejar al animal evitando el riesgo de ser mordidos, durante su etiquetado y manipulación. También explicó que la inmovilidad tónica no puede sustituir nunca a la anestesia.

Luego hubo diferentes opiniones de los asistentes al uso "comercial" de la inmovilidad tónica por parte de algunos operadores de buceo con estos animales, discutiéndose si era una práctica ética o no.
Finalmente Tania nos explicó que las intervenciones quirúrgicas de tiburones en acuarios son extremadamente raras, y que a los científicos les aportan mucha información, dado que no existen apenas datos sobre cada una de las especies, ni de sus enfermedades ni de cómo tienen efecto los medicamentos suministrados.

Nos describió también el caso de una intervención de un tumor en un águila marina que habían realizado recientemente, cuya extirpación fue un gran éxito y el animal aún sobrevive. Muy importante el dato del cáncer en los elasmobranquios, pues aún hay quien cree que los tiburones no experimentan cáncer, y por ello, durante muchos años se han estado utilizando derivados de tiburones como falsos remedios contra el cáncer para prevenirlo.
Tania también nos explicó todo lo necesario para realizar necropsias a los elasmobranquios, previo a la actividad de realización de una necropsia que realizaríamos dentro del curso. Nos explicó que una necropsia de un animal muerto solo es válida si se realiza antes de que hayan pasado 4 horas desde la muerte del animal.

Artículos relacionados que aparecen en prensa sobre cirugías a tiburones:

http://www.theaustralian.com.au/news/world/live-shark-surgery-a-world-first/story-e6frg6so-1111117844807

http://www.nausicaa.co.uk/surgery-on-a-sandbar-shark.html

http://www.rightthisminute.com/video/shark-dentists-perform-underwater-surgery


http://www.tampabay.com/news/humaninterest/shark-surgery-a-success-at-florida-aquarium/1076052


Nos insistió en lo importante que es realizar la necropsia a cualquier animal muerto, para poder obtener la máxima información sobre el mismo y disminuir la falta de conocimiento que existe sobre estos animales y sus enfermedades y causas de su muerte.
Daniel Huber y Karen Moreno
Universidad de Nueva Gales del Sur
Foto: Daniel Huber, Universidad de Tampa

Vídeos de necropsias de tiburones:

https://www.youtube.com/watch?v=i3qnzeUgMhE

https://www.youtube.com/watch?v=6FH1NezEZs0&feature=youtu.be

https://www.youtube.com/watch?v=2Q9BgLHGslA&app=desktop

También nos explicó que el hígado es el órgano más llamativo en los tiburones, por su gran tamaño, pues parece cirrótico. Explicó que dado que sirve como reserva de energía para el animal, cuando éste lleva mucho tiempo sin comer, su hígado se reduce enormemente, y ello se muestra muy claramente en la necropsia.

Foto de una de las necropsias que se hicieron en la
parte práctica del curso.
Se puede apreciar el hígado, órganos gris de la parte superior,
y el digestivo acabado en la válvula espiral, en la parte central.

Nos enseñó la técnica de toma de muestra de cada uno de los órganos, cómo se hace para no estropear la muestra, cortando a distancia de la zona donde apretamos con las pinzas, y destacó la importancia de la observación al microscopio y el envío al patólogo de las muestras.

Finalmente nos enseñó a reconocer el estómago, el bazo, el intestino con su válvula espiral, el corazón y el cerebro, cuestiones que luego practicaríamos en la consiguiente clase de necropsia incluida en el curso, de la que tendréis un post específico próximamente.

Para mí, el enfoque veterinario del curso fue toda una sorpresa, por la cantidad de aspectos que desconocía, y el campo de estudio que hay abierto en este aspecto en elasmobranquios.

jueves, 4 de junio de 2015

El extraño tiburón que anda y sobrevive fuera del agua

Escrito por: Mónica Alonso Ruiz


El tiburón que anda Hemiscylium ocellatum
Foto: BBC one

El mes pasado la BBC emitió los tres episodios de una serie dedicada a tiburones, que desafortunadamente no se puede ver en España aún. Inmediatamente en las redes sociales van apareciendo pequeños clips de vídeo de algunas partes de estos documentales. Recientemente he podido ver este vídeo:


En él se observa a un curioso tiburón,  Hemiscylium ocellatum, que en español se llama pintarroja colilarga ocelada. Este tiburoncito, que se encuentra en aguas australianas, en inglés se llama Epaulette Shark (tiburón de charretera, debido a la gran mancha negra detrás de cada aleta pectoral, que supuestamente recuerda a las charreteras de los uniformes militares).

Hemiscyllium ocellatum
CC Citron

Vive en aguas someras tropicales de Australia y Nueva Guinea, y posiblemente en algunos lugares más, pues es una especie muy poco estudiada. Es un tiburón pequeño, de no más de 1 metro de longitud, con cuerpo esbelto, cabeza corta y aletas anchas en forma de paleta. El pedúnculo caudal, el arranque de la cola, ocupa la mitad de la longitud del animal. Los ejemplares adultos son de color marrón pálido, con manchas oscuras.
Distribución espacial
CC Chris Huh

Son de hábitos nocturnos y frecuentan aguas someras de arrecifes de coral y charcas intermareales. Este tiburón ha evolucionado para poder subsistir en inusuales condiciones de baja oxigenación, cuando el animal queda aislado en las charcas intermareales. El mecanismo consiste en incrementar el riego sanguíneo a su cerebro y de forma selectiva desactiva funciones neuronales no esenciales. Es capaz de sobrevivir en completa anoxia (ausencia de oxígeno) durante una hora sin efectos secundarios, y a una temperatura mucho más elevada que otros animales capaces de sobrevivir en condiciones de anoxia. Impresionante, ¿no?


Las hendiduras branquiales del “epaulette”
Captura de pantalla del vídeo BBC one

En laboratorio han podido comprobar que en condiciones de hipoxia las pulsaciones y la tasa de ventilación bajan radicalmente. La presión sanguínea se reduce a la mitad dado que los vasos sanguíneos se dilatan para poder proporcionar más sangre al cerebro y al corazón. Baja mucho el metabolismo de algunas zonas de su cerebro, como por ejemplo manteniendo funcional el núcleo sensorial, pero desactivando el núcleo motor. Esto le permite proporcionar suficiente energía para evitar la muerte neuronal, mientras se mantiene alerta a su entorno.





Totalmente fuera del agua
Capturas de pantalla del vídeo BBC one

Pero este animal no deja de sorprendernos, pues le hemos visto en varios vídeos “caminando” sobre sus aletas, que han adaptado su forma hacia una pala ancha, que se convierten en unas pseudopatas:


Más que nadar, este tiburoncito, camina por el sustrato en el que vive. Tan solo nada de forma convencional frente a una amenaza, cuando la velocidad prima sobre el sigilo.

Caminando en las charcas intermareales
Captura de pantalla del vídeo BBC one

Esta especie se alimenta de un amplio rango de invertebrados bentónicos y peces óseos. Son ovíparos, y sus hembras depositan pares de cápsulas de huevos cada 14 días desde agosto a diciembre.
La boca del “epaulette”
Captura de pantalla del vídeo BBC one

Comiéndose un cangrejo
Captura de pantalla del vídeo BBC one

Son muy populares entre los acuaristas, por su pequeño tamaño y por la singularidad de su natación “caminante”. Poco interés comercial.

La IUCN los tiene catalogados como de baja preocupación, en relación al estado de sus poblaciones.

En el clip de vídeo de la BBC nos explican, traducido literalmente:


“La Gran Barrera de Coral es un lugar duro para sobrevivir, incluso para un tiburón. Las mareas extremas y las altas temperaturas dejan el arrecife lleno de charcas de marea entre las rocas, durante la mera baja. Los tiburones más grandes se ven forzados a irse hacia aguas más profundas, dejando al “tiburón epaulette” solo, libre para explotar las riquezas del arrecife, sin que le molesten. Contrariamente a como hacen otros tiburones, este tiburón tiene la sorprendente habilidad de “caminar”. Utiliza sus aletas como si fuera un prototipo de patas para arrastrarse sobre el arrecife expuesto al agua, entre las charcas intermareales donde viven sus presas. Pero ningún tiburón puede sobrevivir fuera del agua. Sin embargo, esto no es un problema para el “tiburón epaulette”, porque puede sobrevivir 60 veces más sin oxígeno que los humanos. Para ello el pequeño tiburoncito ralentiza su secuencia respiratoria y sus pulsaciones, y minimiza la energía enviada al cerebro. Estos cambios fisiológicos tan increíbles permiten al tiburón tener más tiempo para cazar en el arrecife antes de la subida de la marea y antes de que vuelvan los tiburones más grandes. Este tiburón es realmente el maestro del ecosistema intermareal.”

lunes, 25 de mayo de 2015

LOS SIGNÁTIDOS: PECES PIPA Y CABALLITOS DE MAR

Este artículo se publicó por Mónica Alonso Ruiz en la Revista Escápate Num 14
https://issuu.com/oceanides/docs/escapate-14-2015?e=0



Hoy vamos a hablar de peces extraños y a la vez muy atractivos. Si le preguntamos a un niño de corta edad cuando ve un caballito de mar ¿es un pez?, probablemente nos diga que no, que es un caballito. Y es que estos peces tienen personalidad propia, tanta que nos apasionan y son el sueño de todo buceador: absolutamente todos nos emocionamos y nos encanta verlos en las inmersiones.
Este caballito de mar lo fotografiamos en Águilas, Murcia, en mayo de 2012, durante una limpieza de fondos. Se trata de una de las dos especies que se encuentran en el Mediterráneo: Hippocampus guttulatus.
Los signátidos son una familia de peces que incluyen los caballitos de mar, los peces pipa, y los dragones de agua. El origen griego de la palabra signátido se refiere a que tienen las mandíbulas unidas, es decir, que ese hocico alargado es, que me perdonen los biólogos, una especie de tubo a través del cual el animal succiona a sus presas. Y es que estos preciosos animalitos se alimentan de plancton y de pequeños organismos. Se mantienen inmóviles junto a sus presas, y en un instante dado se activan y van absorbiéndolos. Tragan enteras a sus presas, al no disponer de dientes, y se ven obligados a consumir grandes cantidades de comida, ya que prácticamente carecen de estómago.

Dejando un lado a los barrocos dragones marinos, de más difícil encuentro por parte de los buceadores, vamos a hablar tan solo de los caballitos de mar y de los peces pipa. La característica común, aparte de la mandíbula fusionada es que tienen un exoesqueleto formado por placas o anillos óseos, siendo los únicos peces que lo tienen. No tienen escamas y tienen la piel estirada sobre las placas óseas. Esta armadura les protege físicamente de los depredadores, aunque en realidad tienen pocos, lo cual no quiere decir que no sean muy sensibles a múltiples amenazas.
Este Hippocampus hippocampus fue fotografiado en Mazarrón, Murcia, en julio de 2012. Se aprecia en la fotografía el gran mimetismo que presenta con su entorno.
El caballito de mar destaca en el universo de los peces por su apariencia particular y su belleza. Su rostro se parece a los caballos terrestres y de ahí deriva su nombre. Los hipocampos, del griego hippo = caballo y campe = lagarto, son muy conocidos desde la antigüedad. Se creía que las cenizas de este animal servían para curar enfermedades, y en ciertas circunstancias servían como veneno. Desde tiempos remotos el hombre ha fomentado muchas historias alrededor de estas extrañas criaturas y su familia. Así las historias de enormes caballitos de mar cabalgando sobre las olas dieron lugar a las leyendas de dragones; los primeros polinesios y los indios americanos pensaron que los europeos a lomos de caballos eran dioses que dieron a los caballitos patas para poder caminar sobre la tierra. En la mitología se les asociaba con sirenas, unicornios y serpientes marinas, incluso Neptuno y otras divinidades marinas a menudo aparecen representadas dirigiendo cuadrigas de bípedos con cola de pescado.
Haciendo “muck diving” en Dumaguete, Filipinas, encontramos este precioso ejemplar macho. Véase que hay otro ejemplar en segundo plano. El animal está en una zona arenosa junto a unas rocas, a poca profundidad, junto a la playa. Probablemente sea un caballito de mar de hocico de cebra Hippocampus barbouri.
Lo más extraño de la forma los caballitos es que tienen la cabeza en ángulo recto con el cuerpo, con mucha similitud a la forma de la cabeza del caballo. Tienen el cuerpo comprimido lateralmente y una cola prensil que se puede enroscar en torno a cualquier elemento del fondo, que les permite no ser arrastrado por las corrientes. Los peces pipa, por el contrario, tienen la cabeza en prolongación de su cuerpo y la cola también es recta, presentando una aleta caudal redondeada. A estos peces les faltan las aletas caudal (la cola), aunque a los pipa no, y la ventral. Las pectorales y la dorsal son muy tenues y tienen forma de abanico. La dorsal impulsa al animal, que en el caso del caballito se mueve con el cuerpo vertical, está situada a su espalda y la agitan unas tres veces y media por segundo. Las pectorales impulsan los movimientos verticales. Son pobres nadadores: se mueven muy poco y se desplazan distancias muy pequeñas. Viven cerca del fondo o de las paredes marinas y generalmente son territoriales. Por eso cuando en una zona de buceo se descubre un caballito de mar, habitualmente se le puede volver a visitar innumerables veces en la misma temporada.
Este ejemplar hembra de Hippocampus kuda reposa en el fondo arenoso de los fondos de Dumaguete, Filipinas.
Los ojos de los caballitos y de los peces pipa también son curiosos, pues tienen movilidad independiente, lo que les ayuda a reconocer con mayor facilidad sus presas mientras permanecen inmóviles, del mismo modo al que lo hacen los camaleones, que también tienen una estrategia de caza basada en la inmovilidad. Por su gran mimetismo y capacidad de simular el color y la textura de su entorno, son difíciles de ver. Estos animales han vivido desde hace 40 millones de años y moran las aguas poco profundas y cálidas. Las zonas más propicias para verlos son los fondos arenosos o fangosos, y es frecuente encontrarlos en las zonas de fondeos con neumáticos entre rollos de cuerdas. También viven entre algas, manglares y corales.

En las costas españolas se pueden encontrar al menos dos especies de caballitos: Hippocampus hippocampus y también Hippocampus guttulatus, de mayor tamaño que el primero. En cuanto a los peces pipa, aunque no lo creamos en el Mediterráneo tenemos un representante muy desconocido para el buceador, el pez pipa mula, Sygnathus thyple, que habita en las praderas de Posidonia oceánica, y se mimetiza tanto con las hojas de esta planta, que es muy difícil reconocerlo.

El caballito de mar pigmeo, Hippocampus bargibanti, se 
mimetiza con la gorgonia en la que vive y su cuerpo 
presenta una especie de verrugas que imitan 
la textura de la gorgonia. De muy pequeño tamaño. 
En Puerto Galera, Filipinas.
Tanto los caballitos como los pipa presentan diferentes formas, colores y tamaños, y se mimetizan con el entorno, variando algunos de ellos su coloración para pasar desapercibidos. Un ejemplo muy claro es el caballito de mar pigmeo, Hippocampus bargibanti, que se encuentra en la zona del indopacífico. Este animal vive entre las ramas de las gorgonias y se mimetiza con ellas. Son muy difíciles de ver y para poder apreciarlos, generalmente hay que recurrir al guía experimentado que conoce perfectamente la gorgonia en la que viven uno o más ejemplares, y es capaz de encontrarlos y mostrarlos al asombrado buceador. Es una experiencia fascinante cuando consigues verlos, y al ser tan pequeño, es muy difícil de fotografiar para el fotógrafo amateur.

En la foto puede verse la estrategia de mimetismo de este ejemplar 
de Hippocampus histrix, el cual presenta unas manchas características 
sobre las que se adhieren invertebrados marinos y algas. 
En Puerto Galera, Filipinas. Se puede apreciar la forma característica 
de la boca de estos animales, en forma de tubo.
Como curiosidad, hay que destacar la estrategia reproductiva, en la que el macho es quien se ocupa del desarrollo de los huevos. La hembra usa su ovopositor para insertar los huevos maduros dentro de la bolsa incubadora del macho, donde son fertilizados. Esta bolsa, denominada marsupium, la cual permite diferenciar visualmente los sexos, se transforma, facilitando nutrientes a los embriones. Tanto la entrada de los huevos en el saco como su incubación ocurren en un proceso extraordinariamente rápido (apenas 6 segundos). Esta estrategia es una manera más de asegurar que los huevos proceden exclusivamente de una sola hembra, con lo que se asegura la monogamia genética para ese lote de huevos. Las especies de caballitos suelen ser monógamas, mostrando extremada fidelidad hacia su pareja.

Los embriones engordan en el marsupium y, en general, en unas tres semanas estarán preparados para afrontar por sí mismos la aventura de su vida. Pasado el plazo de incubación, el macho deja salir las crías del interior de su bolsa, a veces durante varias horas, contrayendo su cuerpo para hacer presión en forma de espasmo. Las crías son réplicas en miniatura de sus padres, y miden entre unos siete a once milímetros de largo. Son totalmente independientes y no vuelven a la bolsa después del nacimiento. El macho llega a tener cada vez entre 200 y 300 crías, dependiendo del número de apareamientos realizados con la hembra. El cortejo del macho y de la hembra es estéticamente maravilloso: los dos animales entrelazan sus colas, se colocan uno frente al otro y nadan juntos simultáneamente, en una danza nupcial.  
Este es una caballito de mar común del Indopacífico, Hippocampus taniopterus. Reposa sobre el fondo arenoso de los fondos de Puerto Galera, Filipinas.
Últimos estudios sobre la reproducción de la mula o pez pipa europeo, Syngnathus typhle, indican que el macho puede decidir sobre el éxito del desarrollo de sus crías. No siempre termina en éxito todos los “embarazos”, desapareciendo o bien todos los embriones o algunos de ellos. Además se ha comprobado que una vez que un “embarazo” ha sido llevado a cabo con éxito, el siguiente tiene menores probabilidades de éxito debido al esfuerzo realizado por el macho en el primero. Hasta el momento no se sabía qué ocurría con estos embriones desaparecidos, aunque se sospechaba de la existencia de canibalismo entre hermanos. Sin embargo las últimas investigaciones han aclarado este misterio. En la naturaleza el número de machos es superior al de las hembras, siendo éstas por lo tanto las que eligen pareja en el momento de la reproducción. Sin embargo el macho puede abortar los embriones de las hembras que consideran menos atractivas, generalmente de menor tamaño, economizando los recursos para futuras oportunidades reproductivas con hembras más atractivas, de mayor tamaño.
El pipa mula, Sygnathus typhle . Licencia CC. Roberto Pillon

Primer plano de un pipa mula, Sygnathus typhledonde se puede apreciar la característica forma de su boca, 
común para todos los signátidos. Licencia CC. Gilles San Martin
Estos peces pipa fantasma robustos (Solenostomus cyanopterus
se camuflan con el entorno pareciéndose a hojas. Dumaguete. Filipinas
Los peces pipa pueden tener formas muy curiosas en las zonas tropicales, como es el caso de los peces pipa fantasma, que suelen verse en parejas, muy camuflados. Son muy frágiles, y debemos resistir la tentación de tocarlos. De los pipas, los fantasma son más convencionales en cuanto al cuidado de los huevos, puesto que lo realizan las hembras. Hay pocos estudios al respecto y se ha sugerido que todos los peces pipa fantasma nacen machos, y algunos de ellos pasan a ser hembras, de mayor tamaño.

Un pez pipa fantasma ornado (Solenostomus paradoxus) camuflado entre látigos de coral. 
Dumaguete. Filipinas
Hembra de pipa fantasma ornado. Dumaguete. Filipinas
Existen algunos depredadores naturales para los caballitos de mar y peces pipa, siempre dependiendo de la ubicación. Este grupo incluye a la raya, los pingüinos y los cangrejos. Sin embargo, el clima es un gran problema para ellos y mata más adultos que cualquier depredador. A menudo mueren por agotamiento cuando tratan de moverse durante largos períodos de tiempo en aguas turbulentas, pues por lo general los caballitos de mar viven en áreas de movimientos suaves, pero en ocasiones las condiciones del clima pueden alterar el estado de las aguas rápidamente. Por otra parte, la extensión de grandes redes de pesca de arrastre en las zonas donde vive el caballito de mar (poca profundidad) es actualmente la causa por la que anualmente mueren miles de ellos.

Este colorido caballito es un macho, posiblemente 
preñado, se denomina caballito de mar espinoso 
Hippocampus histrix. En Puerto Galera, Filipinas.
Actualmente sus especies, especialmente las de los caballitos de mar, están incluidas en las listas en peligro de extinción y su comercio se halla regulado por Cites. Es muy triste para el buceador comprometido con el medio marino saber que se capturan toneladas de caballitos de mar para obtener polvos, de cualidades discutibles, para la medicina asiática. Alrededor de 20 millones de caballitos de mar al año se utilizan para este fin. Hay un gran comercio de caballitos, y se estima que mil millones de ejemplares se venden cada año, en muchos casos para la acuariofilia y como recuerdo. Se cree que menos de 1000 ejemplares de los capturados llegan a vivir más de seis semanas. Se adaptan mal a los acuarios, y mueren de estrés y enfermedades. 

miércoles, 13 de mayo de 2015

CURSO DE BIOLOGIA Y CLÍNCA DE ELASMOBRANQUIOS DEL CRAM. PARTE I

Texto: Mónica Alonso Ruiz

Introducción.

Hace muchos años que conozco, al menos de oídas, de la actividad del CRAM, especialmente en lo referido al rescate de tortugas y cetáceos varados. Posiblemente la primera vez que supe de ellos fue cuando preparaba en ZOEA, un documento sobre tortugas marinas, hace ya más de diez años.

Precisamente ahora, ha sido a través de ZOEA, como me he enterado de este curso, que tuvo lugar en las instalaciones del CRAM en El Prat de Llobregat, en Barcelona, los pasados 28 y 29 de marzo.

Al curso asistí bien acompañada por Grace López, socia y voluntaria de la Alianza Tiburones Canarias, la asociación para la cual dedico casi todos mis esfuerzos en la defensa de los tiburones.

Así que allí estábamos, Grace y yo, llegando por la Carretera de la Playa, a las instalaciones del CRAM. Tras esperar unos minutos en la puerta de entrada al recinto, finalmente alguien abre al verja y entramos.

Caminamos unos metros y encontramos dos edificios, y delante de uno de ellos una figura de un tiburón: buenas sensaciones. Tras unos minutos nos avisan desde un edificio cercano que podemos pasar, es la zona de aulas del CRAM.


Aunque la cara visible y la persona que condujo el curso fue Tania Monreal, en el mismo participaron en la organización las siguientes personas:

  • Gemma, sin la cual no hubiera habido curso
  • Josep, el que lo sabe todo de la clínica
  • Elsa y Oriol, que organizaron todo lo relativo a ordenadores, comidas, diplomas y logística
  • y por supuesto el Sr. José Luis Pal, presidente del Cram

Tania Monreal nos da la bienvenida en nombre del CRAM y nos explica en qué va a consistir esta primera edición del curso, y comenzamos. La sala de conferencias está bastante llena: somos una veintena de alumnos: un éxito de asistencia.

A continuación voy a comentar algunos de los principales conceptos que se manejaron en las diferentes charlas y actividades, al menos los que más me llamaron la atención, algunos por ser nuevos para mí, o porque aunque ya conocidos, fueron comentados en un contexto novedoso. No se trata de hacer un resumen de cada charla, sino de destacar aquellos aspectos curiosos o novedosos.

Los ponentes fueron los siguientes:

  • Patrici Bultó, conservador del L'Aquàrium de Barcelona, que nos habló de la taxonomía de los tiburones y rayas y aspectos generales
  • Claudio Barria, Investigador especialista en Tiburones y Rayas del Instituto de Ciencies del Mar (CSIC) en Investigador Asociado al Grupo de Estudio de Elasmobranquios, Elasmolab (Chile), que nos habló sobre la anatomía y fisiología de los tiburones, de la ecología y distribución, y de tiburones en peligro.
  • Mónica Valls. Veterinaria de L'Oceanogràfic de Valencia. Área de Biología. Parques Reunidos Valencia. Ciudad de las Artes y las Ciencias, que nos habló de la clínica y manejo de elasmobranquios.
  • Tania Monreal-Pawlowsky, Área de Clínica y Rescate de la Fundación Cram, que nos habló de algunos casos clínicos de elasmobranquios y nos dio el taller de disección de tiburones.
Comenzamos en este primer post por la primera charla, que abarcaba una gran parte de conceptos generales de los elasmobranquios, casi todos muy conocidos para mí, pero hubo muchas curiosidades que me sorprendieron.
Tania y Patrici antes de comenzar el curso

Taxonomía y biología de los elasmobranquios.

Por: Patrici Bultó, Conservador de L’Aquàrium de Barcelona.

La primera charla la lleva a cabo Patrici Bultó, del Acuario de Barcelona, y comienza por lo más básico, explicar lo que es un elasmobranquio (branquias al aire, tiburones y rayas), los condrictios (los peces de esqueleto cartilaginoso, que incluyen, además de los tiburones y rayas, también a las quimeras, las cuales no pueden incluirse dentro de los elasmobranquios pues tienen sus branquias cubiertas con un opérculo, como el resto de los peces.

Los elasmobranquios  aparecieron en nuestro planeta hace más de 400 millones de años, siendo que la especie humana lleva aquí desde hace 200 mil años. Son campeones de la evolución, ya que sobrevivieron a los dinosaurios, que vivieron en el periodo desde hace 240 millones de años hasta su extinción, hace 60 millones de años.


Patrici nos habló de algunos tiburones extintos, como el Megalodón, tan conocido por los documentales de televisión. Nos contó que siempre se había pensado que  fue un antecesor del tiburón blanco, y que, tras encontrarse dientes de megalodon y de tiburón blanco en un mismo estrato, se ha considerado que si hubo coexistencia de ambas especies, pues no es posible que uno fuera el antecesor del otro. Por ello se ha cambiado el género de su nombre científico, que ha pasado de ser Carcharodon a Carcarocles megalodon. Anatómicamente muy parecido al tiburón blanco, estimación realizada tras el análisis de su mandíbula, y se cree que alcanzaba hasta 18 m de longitud.


Helicoprion, un tiburón extinto


Los tiburones primitivos presentan algunas características diferenciadoras de los tiburones actuales, tienen dientes con muchas cúspides (y nos enseña algunos dientes de tiburón toro, del acuario, el cual en sus dientes presenta tres cúspides, pero no es lo normal en los tiburones modernos), también tienen la boca frontal y aletas con radios (ahora son rígidas, de cartílago).



Luego nos explica brevemente la taxonomía de tiburones y rayas actuales, y los diferentes órdenes en los que están incluidos ambos grupos.

Entre muchas explicaciones anatómicas de los tiburones Patrici nos habla de la válvula espiral, situada al final del intestino, y que la poseen muchas especies de tiburones, entre ellos los carcariniformes, y que sirve apara aumentar la eficacia de la obtención de nutrientes del alimento ingerido, de manera que puede decirse que los tiburones digieren casi todo lo que comen, por lo cual puede decirse que son muy eficaces aprovechando casi todo el alimento. Esta válvula, ya conocida para mí anteriormente a este curso, tendrá mucho protagonismo a lo largo del mismo.


Nos cuenta infinidad de curiosidades, como por ejemplo que las cañabotas tienen muchas crías, o que los cerdos marinos, de los cuales hay dos ejemplares en el acuario, se alimentan de huevos de otros tiburones. 

http://blogueiros.axena.org/2011/03/31/los-cerdos-marinos/

Otras curiosidades: el tiburón sarda (Carcharhinus leucas) es capaz de remontar ríos, y se les ha visto en el Lago Nicaragua, en la parte baja del Amazonas, y en el Zambeze.

Otra cosa curiosa, de la que ya había oído algo, es que los tiburones comen poco, menos del 1% en peso diario, y que lo hacen de manera muy irregular, pudiendo el longimanus (pelágico) pasarse hasta 6 meses sin comer.

El Mediterráneo es un lugar importante para los tiburones, donde puede haber más de 45 especies registradas. Y nos habla de que nuestro mar es también conocido porque el nivel de declive de las poblaciones de tiburones es superior al de otros mares. La población de la tintorera (Prionace glauca) ha bajado en un 90 % en el Mediterráneo en las últimas décadas. Explica que posiblemente si el Mediterráneno no estuviera conectado con otros mares por el Canal de Suez o con el Atlantico por el Estrecho de Gibraltar, muy probablemente podríamos estar hablando de que esta especie está extinta en nuestro mar.

Patrici nos habla de que el Mediterráneo se cree que es una zona de cría y apareamiento de tiburón blanco en Sicilia, Malta y Túnez, y que esto se cree por la aparición de hembras con mordiscos, consecuencia del violento apareamiento.

En cuanto a características fisiológicas se habla del mito del tiburón que muere si no deja de nadar. Y explica que los tiburones tienen dos formas de respirar, y que ambas no están presentes en todas las especies: se trata de la respiración pasiva, la de entrada de agua por la boca al nadar, y salida por las hendiduras branquiales, y la respiración activa, que tienen también los tiburones y rayas, mediante el espiráculo situado tras los ojos, por donde el tiburón succiona agua, la cual sale por sus branquias. La respiración activa la tienen, como complemento a la activa, los tiburones de fondo y las rayas, y es precisamente una adaptación a la vida bentónica. Por ello, no se puede decir que todos los tiburones mueren si dejan de nadar, los bentónicos con espiráculos no.

La natación de los tiburones es también característica, se realiza a golpe de cola y por deslizamiento de su cuerpo fusiforme, ayudado por el hidrodinamismo de su piel, cubierta de dentículos dérmicos, que reducen el rozamiento del cuerpo en el agua. Por ello la cola en los tiburones rápidos es muy potente y homocerca (los dos lóbulos de igual tamaño) en los pelágicos, y heterocerca en los bentónicos, los cuales tienen el lóbulo inferior menos desarrollado.


Comenta que los lámnidos, los tiburones más veloces, tienen un metabolismo elevado y pueden subir la temperatura de su cuerpo por encima de la del medio que les rodea, y así ser muy eficaces en su natación.
Nos da unas breves nociones de la reproducción de los elasmobranquios, y nos explica que los tiburones tienen en general dos úteros.

Volviendo al tema de la cantidad de alimento de los tiburones nos enseña una tabla del % de alimento diario de diferentes grupos de animales marinos:

% de alimento diario en animales marinos
Tiburones
Mamíferos marinos
Pingüinos
0.5 - 2 %
5 %
7  - 14 %

Los humanos consumimos un 4 % entre alimento y agua diario.

Ante mi pregunta de si los lámnidos, por su capacidad de aumentar su metabolismo, requieren de una mayor cantidad de alimento, Patrici responde que son precisamente los lámnidos los que tienen una tasa más alta de alimentación.

Finalmente se da un repaso a las amenazas a las que están sometidos los tiburones, y nos habla en primer lugar de los ataques, que son realmente escasos, y nos explica el caso de Rodney Fox, una víctima de tiburón que ha dedicado su vida a defenderlos.



Sobre el aprovechamiento del tiburón, me llama la atención cuando explica que parece que están investigando los ojos del tiburón y su posible aprovechamiento de alguna forma, en trasplantes de córnea. Y de la sangre del tiburón se han obtenido anticoagulantes....









Fotos extraídas de la Presentación de Patrici Bultó en el Curso

Finalmente en la rueda de preguntas sale el tema de los tiburones en acuarios (aquí la polémica está servida) y nos cuenta que el Acuario de Monterrey aprovecha las capturas de tiburones blancos de sus costas, y que luego los devuelven el mar. Sin duda esta práctica, de la cual yo no había oído hablar, va a ser objeto de análisis por mi parte, para poder tener una opinión sobre la misma.

Para acabar la charla nos puso el vídeo de Cristina Zenato, en el que se pone en inmovilidad tónica al animal y así poder manipularlo y demostrar que el mito del tiburón comehombres no es verdad.

https://www.youtube.com/watch?v=WK2LpUoqX6A

Próximos posts del curso.

No os perdáis los próximos posts con cosas curiosas sobre el curso, que iremos publicando.

miércoles, 22 de abril de 2015

LA EXPEDICIÓN CHALLENGER: PIONEROS EN EL ESTUDIO DE LAS PROFUNDIDADES MARINAS

Texto: Mónica Alonso Ruiz. 
Este artículo se publicó en la Revista Acusub, en el número 144 
www.acusub.net



Vamos a relatar hoy un viaje sin el cual posiblemente actualmente no conoceríamos tantas maravillas del mundo marino. Se trata de le expedición del HMS Challenger, que tuvo lugar desde diciembre de 1872 a mayo de 1876, por los mares de todo el mundo, y que fue considerado como el nacimiento de la oceanografía moderna. 

Para la sociedad victoriana de finales del siglo XIX el viaje de la corbeta de la Marina Inglesa (Royal Navy), HMS Challenger fue considerada en importancia de la misma manera que como lo fueron los viajes del Apolo a la Luna para la sociedad del siglo XX. Se proponía un viaje a lo desconocido, una aventura científica exploratoria por todos los mares del mundo. La sociedad londinense había quedado fascinada por el reciente trabajo de Charles Darwing, en 1859, y estaban seguros que Gran Bretaña era el líder del mundo, por lo que solo ellos estaban preparados para emprender tan grande aventura. La Royal Society de Londres era una institución muy influyente en la sociedad británica y fue la encargada de impulsarlo.

Había muchas cuestiones científicas que resolver: se pensaba que la vida en los océanos era imposible a partir de profundidades superiores a 500 metros, por causa del frío, la falta de luz  y las grandes presiones. Esta teoría (llamada azoica), formulada en 1842 por Edward Forbes, naturalista inglés y presidente de la Sociedad Geológica de Londres, había sido asumida por el público y tomada como algo irrebatible.

Edward Forbes fue el padre de la teoría azoica
El proyecto

El proyecto del viaje fue idea de un eminente científico británico, Charles Wyville  Thompson, sucesor de Forbes en la cátedra de Historia Natural de la Universidad de Edimburgo, que convenció al Almirantazgo y a la Royal Society para organizar esta expedición. La Royal Navy proporcionó el barco y la tripulación.
Charles Wyville Thompson, el propulsor y director del proyecto

Cuarenta años antes la Royal Navy había cedido el Beagle para el viaje científico a Patagonia y Tierra de Fuego en la que participó Charles Darwin, el cual planteó en su “Origen de las Especies” que en las profundidades marinas vivían formas de vida (fósiles vivientes) de los cuales se tenía constancia por los fósiles encontrados en tierra. Se proponía en esta nueva expedición buscar estas formas de vida planteadas por Darwin.


Charles Darwin, el padre de las teorías evolutivas

Como meta adicional se pretendía también topografiar el fondo del océano profundo, con el objetivo de poder proyectar cables submarinos de comunicación transatlánticos. Como podemos imaginar, el proyecto del viaje planteado por Thompson suponía el mayor reto de exploración científica hasta el momento.

Finalmente los objetivos de la expedición fueron:
  • Investigar las condiciones físicas del mar profundo en las grandes cuencas oceánicas, en lo relativo a profundidad, temperatura, corrientes marinas, densidad y condiciones de luz.
  • Determinar la composición química del agua a diferentes profundidades, la materia orgánica y otras partículas en suspensión.
  • Establecer el carácter químico y físico de los depósitos del fondo profundo, y las fuentes de esos depósitos.
  • Investigar la distribución de la vida orgánica a diferentes profundidades y en el fondo marino.

Las técnicas de investigación científica

El barco fue puesto bajo el mando de George Nares, y despojado de los cañones, se  adaptó para la realización de estudios científicos: se le equipó con laboratorios y una plataforma para el dragado y la redes de arrastre. También se le dotó de telégrafo, para poder enviar resultados de la investigación a casa. La tripulación estaba formada por 23 oficiales y 240 marineros y equipo. El equipo científico de seis personas fue comandado por Thompson, ayudado por William Benjamin Carpenter.

La corbeta HMS Challenger

Las tres técnicas básicas utilizadas en el estudio científico fueron el sondeo, el dragado y las lecturas de temperatura. Además, tomaron muestras de todo tipo, usando diversos modelos de botes de vidrio y se tenía un hidrómetro a bordo para medir la salinidad del agua, analizando su densidad. Se estableció un conjunto estándar de datos que se fueron tomando en 360 estaciones a lo largo de la ruta. Este conjunto de datos comprendía profundidad, temperatura a diferentes profundidades, condiciones meteorológicas, condiciones del mar en superficie, y a veces en profundidad, muestras del fondo, muestras del agua así como muestras de plantas y vida animal a diferentes profundidades.

Las primeras muestras se tomaron a una profundidad de 3500 m, en las costas españolas. En esta primera parada se establecieron los primeros procedimientos de toma de muestras del fondo marino, que se mantuvieron durante todo el viaje. La tripulación manejaba el equipo de toma de muestras primitivo y los científicos revisaban las muestras a bordo.

El sistema de sondeo

El sondeo es una forma de determinar la profundidad mediante el uso de una soga con un peso desde un barco hasta el fondo del océano. La corbeta almacenaba 144 millas (232 km) de cuerda para sondeos y más de 20 millas (32 km) de alambre para toma de muestras.

El aparato para realizar el sondeo lo había diseñado en 1853 John Mercer Brooke. La línea de cuerda tenía un peso desmontable que ayudaba a fijarla al fondo del océano, y que evitaba que se desplazara con el movimiento del buque o por el efecto de las corrientes. 

Para utilizar este método de sondeo, la tripulación marcaba distancias a lo largo de la cuerda, con trozos de tela, denominados banderas, y tras lanzarla por la borda, se tomaba nota de lo rápido que éstas entraban en el agua y de la numeración de la última bandera sumergida. Cuando el peso tocaba fondo, la velocidad de entrada de las banderas en el agua descendía muy rápidamente y por ello sabían que se había tocado fondo. Un sistema de estos, con 200 kg de peso podía tardar alrededor de 40 minutos en alcanzar un fondo de 5 km de profundidad. La precisión del sistema era de aproximadamente 45 m, dado que la cuerda tenía marcas cada 45 m (45 m eran 25 fantoms, unidad de medida de longitud que equivalía a seis pies).
El sistema de sonda Brooke

Este sistema primitivo también recogía una muestra del suelo oceánico mediante un tubo ranurado con válvulas de mariposa, de unos 5 cm de diámetro y al menos 1 m de longitud, situado en la base del peso.

La tripulación realizó la operación de sondeo en las 360 estaciones de muestreo estándar. Este tremendo esfuerzo se realizó para obtener la profundidad en estos escasos puntos, que debían caracterizar los 350 millones de kilómetros cuadrados del fondo marino del planeta. Estos datos, añadidos a los obtenidos en expediciones anteriores, ayudaron a estimar las alturas aproximadas de muchas montañas, fosas y planicies marinas del fondo marino.  Estos resultados constituyeron una base para la elaboración de los primeros mapas del fondo marino, y que solamente fueron superados cuando se empezaron a utilizar los sistemas actuales de sonar y cartografía submarina de precisión.

El sistema de dragado y de arrastre

Se utilizaba una draga para tomar muestras de la superficie del fondo arrastrándola por el mismo. Las dragas de la expedición tenían entre 0.9 y 1.5 m de ancho, y estaban constituidas por redes metálicas con forma de bolsa. Una pieza de tela en el fondo de la bolsa atrapaba pequeños animales y muestras de fango. Los dispositivos de toma de muestras, en forma de tejido enmarañado, recogían pequeños organismos.
La draga usada en el Challenger

La red de arrastre estaba formada por redes de metal y se utilizaban a diferentes profundidades para recoger animales más grandes.
La red de arrastre usada en el Challenger

Se utilizaron redes de diferentes tamaños y variedad de luces de malla (el tamaño de los huecos) para recolectar muestras vivas de todas las profundidades del océano. En la línea de la sonda había redes de arrastre a diferentes profundidades, para tomar muestras de organismos flotantes.

Se utilizaban redes de arrastre a diferentes profundidades

La medición de la temperatura: El problema de las capas de distinta temperatura

Para la medición de la temperatura se utilizaba un termómetro de Miller-Casella. Estaba constituido por un tubo en u, lleno de mercurio, con dos marcadores flotantes que registraban la máxima y mínima temperatura a la que viajaba el termómetro.

Los científicos colocaban estos termómetros en diversos puntos de la sonda que largaban por la borda. Estaban recubiertos por una carcasa metálica que los protegía de los golpes. Cuando la cuerda volvía a bordo, los científicos leían las marcas y registraban la temperatura a la profundidad de la posición del termómetro en la cuerda.
El termómetro Miller-Casella

Su método asumía que la temperatura más baja se medía en la profundidad mayor. Pero los científicos pronto se dieron cuenta que era posible que hubiera capas de agua fría intermedias. Necesitaban de mejores instrumentos para detectar estas capas. Les fueron enviados algunos prototipos desde Gran Bretaña.

Midiendo las corrientes

Para medir las corrientes utilizaban un simple tronco que dejaban a la deriva, unido por un cabo al barco anclado al fondo. Los científicos anotaban la dirección hacia donde se movía el tronco y después de un rato medían la longitud de la cuerda que iban echando por la borda en ese periodo de tiempo. Dividiendo dicha longitud por el tiempo transcurrido obtenían la velocidad de la corriente superficial.

Con este sistema también medían corrientes a cierta profundidad, utilizando un tronco lastrado, hundido a profundidad conocida, con una boya de superficie, para la cual medían su velocidad. Eran sistemas muy rupestres, pero que les daban una idea de la magnitud y dirección de las corrientes.

Los resultados y el legado del Challenger

El Challenger navegó más de 69000 millas (115000 km) por todo el mundo, tomando muestras en todos los océanos, excepto en el Índico. Se hicieron 360 sondeos, se tomaron 263 muestras de agua, se hicieron 133 operaciones de dragado, y 151 arrastres en aguas intermedias. Con todo esto se consiguieron 560 cajas de muestras, con miles de botes y tarros, que conservaban animales en aguardiente de vino o en alcohol.

La ruta de la Expedición Challenger

Durante los tres años que duro el viaje, la expedición perdió 10 hombres, lo que no era mucho para un viaje de esa duración en la época, considerando que participaron un total de 270 personas, entre el equipo y la tripulación. Sesenta y una personas abandonaron el barco en diferentes puntos del planeta, especialmente en Australia, y el buque les sirvió de transporte a cambio de trabajo.

Se catalogaron 4717 especies animales hasta entonces desconocidas y se propiciaron muchos descubrimientos, y se obtuvieron muchos datos sobre oceanografía, se consiguió tener una idea más precisa de los fondos marinos y de las grandes cuencas oceánicas, descubriendo la fosa de las Marianas y probando la existencia de la dorsal mesoatlántica. ¿Os podéis imaginar descubrir estos grandísimos accidentes geográficos submarinos con la ayuda tan solo de sondas de cuerda?

Cottoperca gobio, una de las especies descubiertas

Un gran descubrimiento posterior, el de la circulación oceánica, tuvo lugar gracias a los datos recogidos de temperatura y salinidad del agua profunda. Anteriormente se pensaba que había muy poco movimiento del agua marina, y que éste era provocado por el viento en superficie. Sin embargo, las mediciones de los científicos del Challenger mostraban que las diferencias en temperatura y salinidad (y por lo tanto densidad) de las diferentes masas de agua eran en realidad el motor de la circulación oceánica descrita posteriormente.

Aunque la misión principal del viaje era el estudio de los océanos, muchas de las islas que se encontraron en su ruta no habían sido exploradas por los europeos, por lo que los científicos abordo tomaron muestras de las plantas y animales encontrados en ellas. La información que recopilaron sobre los nativos de esas islas fue muy valiosa.

Se incluyeron todos los resultados de la investigación del viaje en los Informes Challenger, que todavía usan actualmente los científicos. El éxito de la expedición Challenger estimuló a otras naciones para iniciar otras expediciones oceanográficas. Con esta expedición se establecieron las bases del patrocinio gubernamental para las labores de investigación. 

Además proporcionó el primer modelo de colaboración entre científicos y la Marina Inglesa, para poder descifrar los secretos del mar profundo.

Los Informes Challenger han servido para el estudio de numerosos científicos, durante décadas

Página de los Informes Challenger

Desafortunadamente el Tesoro Británico sufrió tanto con el coste de esta expedición que no volvieron a financiar ninguna más en décadas. Afortunadamente otros países sí lo hicieron y se llevaron a cabo otras expediciones, financiadas por los Estados Unidos, Alemania, Noruega, Suecia, Francia, Italia y Mónaco.

El legado más importante de esta expedición fue el establecimiento de la Oceanografía como ciencia global, basada en la cooperación multidisciplinaria internacional. Gracias a expediciones como esta se comenzaron a considerar de una forma moderna los océanos, como componentes críticos del sistema terrestre: la totalidad de océanos, tierra y atmósfera constituye el mundo en el que vivimos, que tenemos que preservar.