domingo, 9 de marzo de 2025

RECUPERANDO EL MAR MENOR

 Texto: Mónica Alonso Ruiz

Recuperando el Mar Menor

En uno de los rincones de la costa murciana, al abrigo del Cabo de Palos, donde el sol nos muestra sus primeros rayos al amanecer, se extiende el Mar Menor, lugar de vacaciones, enclave natural, pero también lugar convulso, pues la calidad de sus aguas ha sido motivo de debate, especialmente por la mortalidad de peces ocurrida en los últimos años.

El Mar Menor visto desde el aire. Fuente: IAGUA.es

El Mar Menor, con su barra arenosa, la Manga. Fuente: Google

Uno de los últimos episodios de esta naturaleza tuvo lugar el pasado 26 de agosto de 2024 cuando en las playas de Los Urrutias, localidad costera de Cartagena a orillas del Mar Menor, aparecieron llenas de medusas “huevo frito” (Cotylorhiza tuberculata). Este precioso animal de especto gelatinoso, aunque poco peligroso para los humanos, tuvo alarmada a toda la población en pleno final de la temporada turística, a pesar de que los operarios municipales retiraban estos invertebrados de la orilla utilizando capazos para permitir el disfrute turístico de la playa.

Los expertos que investigan la salud de esta laguna salada, y pese a las molestias que podía producir a los turistas, explicaban que la presencia de medusas era buena noticia para el Mar Menor, porque estas contribuyen a frenar la eutrofización de la laguna.

El fenómeno de la eutrofización

La eutrofización es una situación que se produce en masas de agua estancadas o que presentan poca renovación y movimiento de sus aguas, como lagos, lagunas, embalses, zonas pantanosas o de aguas someras, marismas, estuarios y zonas costeras abrigadas, así como las aguas de los puertos, por la cual se produce un incremento de sustancias nutritivas, que provoca un exceso de fitoplancton, dando lugar a lo que se llama también “sopa verde”.

Esta situación, suele conducir a episodios de falta de oxígeno (anoxia) que provocan muertes masivas de peces e invertebrados. Es llamativo saber que el exceso de fitoplancton, la parte vegetal del plancton con capacidad de generar oxígeno en el agua, es el que curiosamente puede provocar una anoxia en este tipo de masas de agua tan sensibles.

¿Por qué ocurre este fenómeno contradictorio? Porque el fitoplancton es la base de la alimentación de la cadena alimentaria y si crece mucho, también crece el volumen de organismos que se alimentan de él. Por eso, que haya mucho fitoplancton supone que se genere mucha biomasa, a base de microorganismos que se lo comen y descomponen toda la materia orgánica disuelta en al agua. Este proceso metabólico consume mucho oxígeno, en mayor medida que la producción de oxígeno del fitoplancton.

¿Cómo se producen estos episodios tan repentinos de anoxia? El fitoplancton tiene una capacidad de multiplicación rapidísima cuando tiene mucho alimento, debido su ciclo de vida tan corto. Por eso se producen los “booms” de algas verdes (también llamados florecimientos). El agua se vuelve de color verdoso, pero en 1 o 2 días el color se torna marrón, cuando el fitoplancton (las algas microscópicas) agota los nutrientes y comienza a morir. La descomposición de estos microorganismos por parte de otros lleva al agotamiento del oxígeno, y como consecuencia a la muerte masiva de peces y otros organismos.

Se produce lo que se llama “una zona muerta”, donde por falta de oxígeno, y por la gran cantidad de materia en descomposición en la superficie, los rayos solares no permiten el paso de la luz para que organismos situados en el fondo, como por ejemplo las praderas marinas, puedan realizar la fotosíntesis y generar más oxígeno.

Efectos de la eutrofización sobre la vida béntónica marina {© Hans Hillewaert, dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2200804}. Modificada por Mónica Alonso Ruiz

Generalmente la principal causa de eutrofización de lagunas y embalses es la acción humana, que produce tanto aguas residuales poco o insuficientemente tratadas, como excesos de fertilizantes en la agricultura. Estos efluentes (aguas procedentes de estas fuentes) llenan las aguas del alimento del fitoplancton, los nutrientes, fundamentalmente nitrógeno y fósforo.

Sin embargo, los científicos nos explican que la vida es capaz de desarrollarse incluso en lugares que, por causas naturales o artificiales, tienen condiciones complicadas para el desarrollo de la vida, por falta de oxígeno. En ellas es posible encontrar ecosistemas acuáticos y suele haber también aves acuáticas que viven o pasan temporadas en su migración. Ejemplos de ello son la Albufera de Valencia, las Marismas del Guadalquivir, el Mar Menor, etc.

Y por esa razón las zonas pantanosas y marismas, también llamadas humedales, que en el pasado se trataban de eliminar, porque se decía que eran insalubres, en la actualidad se las califica como zonas naturales de gran valor, porque son ecosistemas acuáticos “diferentes”, con multitud de organismos vivos resistentes a las duras condiciones de vida que allí se producen.

El problema surge cuando en esas aguas naturalmente eutrofizadas, que presentan un equilibrio precario para la continuidad de la vida en ellas, sufren un incremento masivo de nutrientes, por condiciones meteorológicas adversas o por causa de la acción humana. En estos casos, el ecosistema se desestabiliza y se producen anoxias y zonas muertas.

Las medusas como agentes amortiguadores de la eutrofización

Las medusas son molestas tanto para el baño como para los pescadores, especialmente si se producen concentraciones elevadas (en agosto de 2024 se llegaron a contabilizar 140 individuos por cada 10 m3 en el Mar Menor).

Tienen un ciclo de vida muy explosivo, porque en un año cada individuo puede generar millones de descendientes. Por ello los científicos explican que contribuyen a la estabilización del ecosistema porque son grandes consumidores de fitoplancton y pueden ayudar a reducir la explosividad de estos “booms” verdes.

El Mar Menor

Nuestro Mar Menor, la albufera española de mayor extensión, la laguna hipersalina más grande de Europa, lo tiene todo para sufrir tales colapsos. Está formado por una acumulación de agua salobre, separada del mar por una lengua o cordón de arena (La Manga), pero en comunicación con el mar por cinco puntos llamados golas. 


El Mar menor es una albufera separada del Mediterráneo por una lengua de arena, la Manga del Mar Menor. Fuente: Google maps y Wikipedia

El aporte de agua dulce de la laguna (proveniente de tierra) se produce fundamentalmente por la Rambla del Albujón, aunque hay otras menores, y por la conexión con los acuíferos que conectan con ella. Durante décadas, a través de esta rambla han accedido al Mar Menor aguas de los excedentes de riego cargadas de nutrientes del Campo de Cartagena, así como las aguas provenientes de las lluvias torrenciales que se producen periódicamente en la zona.

Rambla del Albujón y la cuenca que vierte al Mar Menor a través de ella. Fuente: MODELIZACIÓN HIDROLÓGICA DISTRIBUIDA DE LA CUENCA DE LA RAMBLA DEL ALBUJÓN MEDIANTE EL USO DE DATOS DE TELEDETECCIÓN. Universidad Católica de Murcia. 2019

Hasta el año 2014 descargaban también en la laguna los efluentes (las aguas de salida) de la depuradora de Los Alcázares (desde ese año ya no se vierten aguas de esta depuradora ni de ninguna), así como vertidos, muchas veces ilegales, de aguas provenientes de desaladoras.

Todas estas aportaciones de agua dulce, junto con el aporte de agua salada que se realiza desde el Mar Mediterráneo a través de las cinco golas de comunicación, da como resultado una masa de agua salobre en la laguna, intermedia entre el agua salada del mar y el agua duce de tierra, y cuyas condiciones de salinidad varían estacionalmente.

En definitiva, las aguas del Mar Menor tienen diferentes orígenes, algunos de ellos no bien identificados, siendo una laguna costera de aguas ligeramente salobres y sensibles a la eutrofización por la poca renovación de agua que presenta.  Unas características únicas que condicionan en gran medida la vida que en ella se desarrolla. 

Este maravilloso lugar posee grandes valores medioambientales que le hacen contar con numerosas figuras de protección administrativa, como por ejemplo su inclusión en la lista Ramsar, que protege los humedales más importantes del mundo. 

Figuras de protección de la zona del Mar Menor. Fuente: Canal Mar Menor.

Las figuras de protección tratan de preservar la gran biodiversidad y calidad ambiental existente, al tener sus fondos cubiertos de praderas marinas, como la Cymodocea nodosa.

Es la pradera marina que ocupa su fondo la que ha permitido una gran estabilidad biológica en todo ese periodo hasta antes de la crisis actual. Ello es porque una de las funciones más importantes que realiza es la producción de oxígeno necesario para la vida. Además, absorbe nutrientes (nitratos y fosfatos) y retiene partículas en suspensión, lo que contribuye a la transparencia del agua. Por si esto fuera poco, sirve de guardería a los juveniles de peces y otras especies, y como soporte a moluscos, ascidias, epífitos, etc. Muchas especies la utilizan para alimentarse, refugiarse de los predadores o reproducirse, a lo largo de su ciclo de vida o parte de éste.

Como todos sabemos, la zona también es un importante destino turístico de sol y playa. Para que nos hagamos una idea, en 2019, el Mar Menor ofertaba casi la mitad de las plazas hoteleras de la región de Murcia, situándose la mayoría de ellas, en torno al 60 %, precisamente en la barra arenosa, la Manga del Mar Menor. Es llamativo el grado de ocupación urbanístico de la barra arenosa, que ha pasado de ser a mediados de los años 50 un lugar con grandes valores naturales, a un espacio totalmente urbano, eliminando cualquier posibilidad de supervivencia de los ecosistemas que allí se desarrollaban.

La Manga del Mar Menor antes y después de la urbanización. Fuente: escualaarquitectura.es

Mapa turístico del Mar Menor y La Manga. Fuente: Murcia turística

La zona costera interior adyacente es una de las extensiones agrícolas murcianas de mayor relevancia, el Campo de Cartagena.

Las crisis del Mar Menor de los últimos años

Durante décadas, se han ido produciendo grandes aportes de nutrientes (fundamentalmente nitratos, pero también fosfato y amonio) y de materia orgánica que han desestabilizado el sistema químico y biológico de sus aguas, pasando a tener un estado eutrófico inestable, al sobrepasarse en gran medida la capacidad autorreguladora que tenía anteriormente.

Los científicos consideran que hasta 2015 el sistema era más o menos estable, aunque en la década de 2000 ya se observaban algunos picos en la concentración de nutrientes que alertaban del riesgo de eutrofización, especialmente en la zona de influencia de la Rambla del Albujón.

A finales de 2015 y en el verano de 2016 se produjo la primera gran crisis ecológica en la laguna. Un crecimiento inusual de fitoplancton hizo que las aguas se volvieran turbias y de color verde, la luz dejó de llegar el fondo, y, como consecuencia, el 85% de la pradera marina del fondo despareció, con todos los organismos que en ella habitaban.

Aparte del valor ecológico de la pradera marina y sus habitantes se perdió una de sus mejores herramientas para combatir y revertir cualquier episodio de eutrofización. Además, en el fondo yermo sin vegetación se depositan los nutrientes, que se eliminan con mayor dificultad.

Evolución de la superficie ocupada por praderas marina en el Mar Menor entre 2014 y 2019. Fuente: Belando et al (2019). IEO

Comunidad de Cymodocea nodosa y Caulerpa prolifera a 5 m de profundidad en 2014 (izquierda) y aspecto del mismo sitio durante el muestreo de 2016. Fuente: Belando et al (2019), IEO.

En 2018 los niveles de nutrientes disminuyeron mucho, la transparencia de las aguas se recuperó y algunos pensaron que la laguna no solo había superado la crisis, sino que estaba recuperando su equilibrio. Sin embargo, los científicos del Instituto Español de Oceanografía (IEO), las universidades de Murcia y Alicante, entre otros organismos, siguieron defendiendo que la laguna había sufrido graves daños (especialmente por la pérdida de la vegetación del fondo) y una grave alteración del ecosistema.

En agosto de 2019 la situación empeoró, y se produjo otra gran crisis tras la DANA de septiembre de ese año. Las graves lluvias provocaron arrastres de agua, que se mezcló con la capa superficial de la laguna, entrando grandes cantidades de nitrógeno, fósforo, materia orgánica y sedimentos procedentes del Campo de Cartagena y no dejando que las capas inferiores pudieran mezclarse con esta capa superficial. La capa profunda quedó atrapada debajo, dejó de recibir los rayos de sol y se produjo una enorme anoxia. Como consecuencia, aparecieron animales muertos por toda la laguna.

Peces muertos en el Mar Menor. Fuente: MITECO

Una vez más, en primavera y otoño de 2021 se produjo nuevamente la elevación de la concentración de los nutrientes en las aguas de la laguna, y se volvieron a producir mortandades masivas de peces.

Y así sucesivamente, y a pesar del aparente “buen aspecto” que habitualmente tienen las aguas de la laguna, se prevé que las crisis ecológicas van a seguir sucediéndose periódicamente, salvo que se tomen medidas drásticas para resolver el problema.

La sopa verde del Mar Menor cuando ocurre un episodio de eutrofización. Fuente: MITECO

Causas de la crisis ecológica del Mar Menor

El Mar Menor lleva décadas sufriendo agresiones que se han ido acumulando, desde la actividad minera hasta la llegada del turismo en los años 70 y la urbanización sin control de la Manga, así como el gran desarrollo agrícola de la zona. Además, la escorrentía o infiltración en el terreno de aguas procedentes de antiguas zonas mineras no restauradas provocan la llegada de sedimentos y metales pesados a la laguna.

Los vertidos localizados en determinados puntos provenientes de alcantarillados, depuradoras, granjas de ganado, balsas de purines, salmueras procedentes de desaladoras, etc. se han ido controlando y combatiendo a lo largo de los años. Un ejemplo, en 1994 se dieron permisos para instalar desaladoras de aguas provenientes de acuíferos salobres para paliar una de las peores sequías del siglo. Como resultado, se instalaron desaladoras y los vertidos de salmueras se evacuaron a la laguna, lo que contribuyó gravemente a su degradación. Afortunadamente, estas prácticas tan dañinas, promovidas por la administración, cesaron.

Por eso los estudios realizados en 2015 indicaban que, a pesar de que se habían controlado muchos de los vertidos, el principal origen de la contaminación de la laguna entraba en ella superficialmente o por filtración de los acuíferos contaminados, y se originaba en el exceso de fertilizantes químicos añadidos al riego de los cultivos de la zona.

En definitiva, la profunda degradación que sufre la laguna desde hace décadas, y que se ha agravado alarmantemente desde las primeras crisis de 2015, ha sido causada por el proceso continuado de eutrofización debido al exceso de nutrientes, fenómeno que se agrava en situaciones de tormentas o DANAs.

La eutrofización se ha convertido en el estado crónico de la laguna, ha degradado gravemente sus ecosistemas y valores naturales, lo cual no permite su recuperación. El ecosistema lagunar del Mar Menor ha perdido su capacidad de regulación y por eso periódicamente diferentes perturbaciones meteorológicas producen serios episodios agudos de mortandad.

¿Tiene solución el Mar Menor?

Considerando todos los factores que actualmente están contribuyendo al desastre ambiental de la laguna, dado que ya no sería sencillo desocupar la zona y convertirla en un parque natural, los científicos creen que su recuperación será un proceso largo y complejo, que requeriría la unión de esfuerzos de todos los colectivos, comenzando por los de la Administración. Aparte de requerir la eliminación de todas las entradas de nutrientes, la liberación de los que ya se han depositado en el fondo durará mucho tiempo.

Se recomiendan medidas para atajar el problema desde el origen, mejorando las técnicas de fertilización agrícola para evitar excesos de fertilización que pasen al suelo y a sus acuíferos, recuperando ambiental y funcionalmente cauces y red hidrológica de la cuenca del Mar Menor, reduciendo los riesgos de erosión de los terrenos utilizando cubiertas vegetales protectoras, así como la recuperación de los humedales periféricos de la laguna e incluso la construcción de humedales nuevos capaces de retener y depurar las aguas que circulan por la superficie de los terrenos cuando llueve (escorrentía).

Desde algunos sectores se ha planteado ampliar los canales de la laguna con el mar abierto y así permitir una mayor renovación de agua. Sin embargo, esto cambiaría su salinidad y modificaría su naturaleza y convirtiéndola en algo muy diferente a lo que es actualmente. Lo razonables es que la laguna continúe siendo una zona de gran valor ambiental, con una gran biodiversidad adaptada a esa circunstancia, aunque sensible a la eutrofización por su baja renovación de agua.

¿Cuál es el papel de la legislación y las instituciones en la crisis?

La legislación y las instituciones han jugado un papel crucial en la crisis del Mar Menor, tanto en su origen como en la falta de soluciones.

La legislación europea sobre depuración y aguas residuales denomina "zonas sensibles" a las áreas acuáticas con poca renovación natural de agua, más propensas a la eutrofización. En ellas, la normativa impone un tratamiento más riguroso de las aguas residuales para eliminar los nutrientes. A pesar de serle aplicable esta legislación, el Mar Menor ha sufrido décadas de agresiones.

La falta de control y la desidia de las autoridades en detectar el problema ambiental también han contribuido a la crisis. A pesar de los esfuerzos para controlar ciertas agresiones, las provenientes de la agricultura no se han controlado adecuadamente, especialmente en episodios de grandes lluvias.

Actualmente, existe un debate sobre las medidas a tomar. Algunos defienden limitar el desarrollo turístico, mientras que otros abogan por controlar ciertas agresiones procedentes de las explotaciones agrícolas. La falta de acuerdo entre las autoridades ambientales ha dificultado la toma de medidas efectivas.

De momento, y aunque se ha avanzado mucho en tratar de solucionar los problemas, unos por otros “la casa sigue sin barrer”. De hecho, son conocidas las luchas entre el gobierno regional, con competencias en medio ambiente, y el gobierno central, con competencias en materia de costas y aguas.

En resumen, la legislación y las instituciones han fallado en prevenir la crisis del Mar Menor. La falta de control, la desidia de las autoridades y la falta de entendimiento sobre las medidas a tomar han agravado la situación.

Personalidad jurídica única

Los ciudadanos locales se han hartado de ver que el Mar Menor se muere poco a poco. Por eso en 2022 le fue reconocida su propia personalidad jurídica gracias a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que un grupo de juristas, especialistas en medio ambiente y activistas lanzaron desde la Universidad de Murcia con el apoyo de más de quinientas mil firmas.

Miembros de la ILP para dotar al Mar Menor de personalidad jurídica se manifiestan en Madrid. Fuente RTVE

Que un bien tenga personalidad jurídica quiere decir que tiene derechos que proteger equivalente a los de los ciudadanos, si bien este reconocimiento inédito en el mundo, aunque bien intencionado, tiene dudosa eficacia legal.

De hecho, la ILP que reconoce la personalidad jurídica del Mar Menor es un paso importante, pero no se trata tan solo de reconocer derechos, sino de aplicar medidas más contundentes para proteger este ecosistema único.

En realidad, no debería hacer falta que el Mar Menor vea reconocidos sus derechos ambientales, porque, la Constitución Española ya los contempla diciendo que son los poderes públicos los que deben garantizar un medio ambiente adecuado, tomando las medidas necesarias para protegerlo. Sin embargo, este reconocimiento es una llamada de atención de los ciudadanos hacia las administraciones, recordando que no se está haciendo lo suficiente.

Los técnicos especialistas en aguas y medio ambiente con los que hemos podido contactar nos han trasladado que el problema del Mar Menor es complicado y de difícil solución, pero reconocen que se ha avanzado mucho a pesar de todo, porque se han destinado muchos esfuerzos para tratar de conocer desde el lado de la ciencia la realidad ecológica de este lugar tan singular y sensible, y aplicado muchos fondos para tratar de paliar esta situación.

Por parte de los ciudadanos, solo nos queda mantener los deseos de recuperación, seguir presionando para que las autoridades perseveren  en la aplicación de las mejores medidas para revertir esta situación. Y que se pongan de acuerdo entre ellas.

Querido Mar Menor,

Te enviamos nuestros más sinceros deseos de recuperación y revitalización. Sabemos que has pasado por momentos difíciles, pero estamos comprometidos en trabajar juntos para restaurar tu esplendor y belleza. Que las aguas vuelvan a brillar con vida y tus ecosistemas prosperen una vez más. Nuestro amor y respeto por ti nos impulsan a protegerte y cuidarte, para que futuras generaciones puedan disfrutar de tus maravillas.

Con esperanza,

Los ciudadanos que te queremos

Referencias:

Medusas en los Urrutias: https://www.elespanol.com/enclave-ods/historias/20240826/banco-medusas-huevo-frito-invade-playa-mar-menor-cerca-ejemplares-metro-cubico/881162087_0.html

Eutrofización: https://es.wikipedia.org/wiki/Eutrofizaci%C3%B3n

https://triplenlace.com/2012/09/27/eutrofizacion-causas-y-efectos/

Fitoplancton: Fitoplancton - Wikipedia, la enciclopedia libre

Zonas sensibles: https://www.miteco.gob.es/es/cartografia-y-sig/ide/descargas/agua/zonas-sensibles-q2021.html

https://www.chebro.es/eu/web/guest/zonas-sensibles-y-vulnerables

https://www.miteco.gob.es/es/cartografia-y-sig/ide/descargas/agua/zonas-sensibles-inter2019.html

Mar Menor: https://es.wikipedia.org/wiki/Mar_Menor

https://es.wikipedia.org/wiki/Albufera

https://canalmarmenor.carm.es/wp-content/uploads/2020/07/SWAT_ALBUJON_SEPTIEMBRE2019.pdf

https://canalmarmenor.carm.es/el-mar-menor/sobre-el-mar-menor/

https://marmenormarmayor.es/El-blog-de-Isabel/Entries/2023/5/esas-desconocidas-las-praderas-marinas-del-mar-menor.html

https://www.ieo.es/es/mar-menor

INFORME DE SÍNTESIS SOBRE EL ESTADO ACTUAL DEL MAR MENOR Y SUS CAUSAS EN RELACIÓN A LOS CONTENIDOS DE NUTRIENTES. IEO. Noviembre de 2019

https://www.ieo.es/documents/10640/7708614/1_Informe+sobre+la+evolucion+del+Mar+Menor+y+sus+causas_noviembre+2019+final+B.pdf/564902d9-d41e-4e45-b730-9e561411c977

https://www.rtve.es/noticias/20210824/esta-pasando-mar-menor/2163403.shtml

 

jueves, 20 de febrero de 2025

EL OLEAJE MARINO

 Texto: Mónica Alonso Ruiz

A todos nos gusta observar las olas del mar. Nos obnubilan con su vaivén constante de espuma blanca que acaricia la orilla y nos desasosiegan cuando golpean violentamente los acantilados. Cada ola es algo maravilloso. Mirar la superficie marina es observar una danza líquida que refleja la luz del sol y la luna, creando destellos de magia que atrapa nuestra mente y nos hipnotiza.

Las olas nos apasionan. Fuente: Wikipedia. Autor: Alvesgaspar CC.

Ya en la antigüedad, las civilizaciones costeras consideraban el oleaje marino como una fuente de fascinación y misterio. Los antiguos marineros y pescadores observaban las olas no solo como un fenómeno natural, sino también como una expresión de la voluntad de los dioses y de los espíritus del mar. En muchas culturas, el mar y sus olas eran considerados sagrados y se les atribuían poderes sobrenaturales.

En la mitología griega, por ejemplo, Poseidón, el dios del mar, tenía la capacidad de controlar las olas y las tormentas, y por ello los navegantes le ofrecían sacrificios y oraciones para pedir que sus viajes fueran seguros. De la misma forma, en la mitología nórdica, el dios Aegir y su esposa Ran eran los que controlaban las olas y las profundidades marinas, y se pensaba que podían provocar naufragios si no se les aplacaba con ofrendas.

El dios Poseidón. Fuente: Wikimedia CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=280806

A lo largo de la Historia, el estudio del oleaje ha ido evolucionado, partiendo de la pura observación, desarrollándose según avanza la ciencia y la tecnología. Hoy en día, la oceanografía y la meteorología nos permiten comprender mejor los procesos complejos que generan el oleaje y predecir su comportamiento con mayor precisión, diseñando las infraestructuras costeras, los diques y las playas para que sean capaces de soportar su acción.

La gran ola de Kanagawa. Esta imagen es muy conocida. Es una famosa estampa japonesa del pintor Katsushika Hokusai publicada entre 1830 y 1833. Fuente Wikipedia. Imagen de dominio público

Nos encanta disfrutar de las olas, especialmente en la zona de rompientes. A pesar de la posible peligrosidad de esas zonas, los surfistas las utilizan como campo de deporte y diversión. También los bañistas disfrutan de su divertida actividad soportando a veces sus golpes y bamboleo.

Y, sin embargo, todos los años escuchamos que en determinados lugares los efectos del océano embravecido han provocado daños en la costa. Como si de vez en cuando el mar nos dijera que es un elemento natural indomable y que los pobres humanos estamos aún muy lejos de conocer bien su comportamiento y de prever los efectos de su ira.

Fuente: Puertos del Estado

El fenómeno de formación y propagación del oleaje

Los movimientos más importantes del mar, las olas, son ondulaciones de la superficie marina que se desplazan y llegan a la costa, donde se disipan y se rompen.

El viento genera el oleaje, aunque los terremotos y los movimientos de las mareas también pueden producirlo. Cuando no hay viento la superficie del agua es plana como un espejo, pero cuando lo hay las masas de aire junto a la superficie marina se mueven, se produce una fricción y una presión que ondula la superficie, como consecuencia del intercambio de energía que se produce entre el medio aéreo y el acuático.

Cuando la energía que transmite el viento es suficiente, la ola deja de ser una perturbación local y esta ondulación (el oleaje) progresa y se propaga en todas direcciones por la superficie marina, desde la zona en la que se generaron hacia otras zonas en las que puede no haber viento.

De esta manera se producen dos “movimientos”, un movimiento de ondulación de la superficie del agua, haciendo que las partículas de agua se muevan siguiendo trayectorias circulares, y uno de traslación del fenómeno (la onda se propaga).

En la propagación del oleaje no se desplazan las partículas de agua, salvo que se produzca otro fenómeno diferente al oleaje, como por ejemplo que exista una corriente superficial que traslade las partículas de agua por la superficie.

Parámetros matemáticos del oleaje. Fuente: Conceptos de Ciencias de la Tierra. Grados 6-8. Olas generadas por el viento. Dana Desonie, Ph D.

Cuando el fondo está muy lejos de la superficie, la propagación horizontal por la superficie del agua puede ser muy grande y es posible detectar olas muy lejos de donde se generaron, incluso a miles de kilómetros.

Movimiento circular de las partículas de agua, Fuente: Marmar.net

En profundidad, una vez que nos alejamos de la superficie el efecto del oleaje se va disipando y este movimiento circular de las partículas se va aplanando, deformándose su trayectoria circular, pasando a ser elíptica, hasta que a cierta profundidad en que la trayectoria es totalmente plana, obteniéndose así un vaivén totalmente horizontal.

La rotura del oleaje en la costa

Cuando se propaga la ola por la superficie marina, al llegar a la costa, por la presencia del fondo cercano a la superficie, las olas sufren un cambio brusco de forma y se produce una disipación rápida de la energía que se está desplazando. La ola rompe, las partículas de agua se desplazan y golpean la superficie del fondo.

La rotura del oleaje. Fuente: Marmar.net

La rotura del oleaje. Fuente: bluewatermiles.com (modificación propia)

Los parámetros matemáticos del oleaje

El movimiento ondulatorio de las olas marinas utiliza una formulación matemática relativamente sencilla que lo define, similar a la utilizada para definir otro tipo de ondas, como las ondas de radio, las ondas lumínicas, etc. La forma geométrica de las olas se describe matemáticamente mediante varios parámetros, como son la cresta y el valle de la ondulación, la altura de ola, definida como diferencia de altura entre cresta y valle, la longitud de onda, que es la distancia entre dos crestas o dos valles consecutivos, y el periodo, que es la cantidad de tiempo en el paso de dos crestas (o dos valles consecutivos).

Las olas del mar pueden tener hasta 10/15 metros de altura, aunque las más comunes son mucho más pequeñas, con alturas de 0.5 a 2 metros.

Las zonas de viento y de oleaje

Se llama “fetch” a la superficie marina donde sopla el viento y donde se forma el oleaje. En función del tipo de viento que sopla en esa superficie, y fundamentalmente de la longitud en la que el viento sopla en la dirección principal, se produce un tipo de oleaje u otro. Por eso, el oleaje tendrá mayor o menor altura de ola en función de la intensidad del viento, o mayor o menor longitud de onda, o en función del espaciamiento de las rachas de viento.

El fetch es algo muy importante a la hora de diseñar una obra marítima (por ejemplo, el dique de un puerto). Para poder predecir el oleaje que deberá sufrir, es necesario saber la superficie, la fuerza, dirección y duración del viento en los “fetch” que pueden generar oleaje que pueda llegar a esta obra que se proyecta.

Geométricamente la forma de las olas en la zona donde se generan por la presencia del viento es diferente a la de las olas producidas por la propagación del oleaje fuera de la zona de formación.

En la zona de actuación del viento, llamada “mar de sea” o “mar de viento” las olas son picudas y caóticas, no hay una verdadera ondulación. Seguro que lo has visto alguna vez, cuando se ve un mar agitado, con una serie de crestas picudas. Si algunos sois seguidores de las regatas a vela os habréis dado cuenta de que las olas en los campos de regatas son siempre picudas, porque estamos en una zona de fetch o de formación de oleaje.

Sin embargo, las olas, según se alejan de su zona de generación, se van “ondulando”, los picos se suavizan, el movimiento se va ordenando hacia las ondas clásicas del modelo matemático y se forman “trenes de ondas” en la zona que se denomina “mar de Swell” o “mar de fondo”.

Ello ocurre cuando vemos un mar agitado, y ni una brizna de viento: eso es porque en un lugar más o menos alejado de donde estamos observando hubo un determinado viento que provocó un oleaje hace unas horas y ahora llega hasta nosotros. Se agitó el mar (mar de viento), y el oleaje generado se propagó hasta nuestro punto de observación (mar de swell), donde ahora no hace viento.

O, dicho de otro modo: el estado del mar que observamos en un determinado momento no tiene relación con el viento que observamos en ese momento y en ese lugar, sino con el que hubo en la zona de generación de oleaje.

Un ejemplo lo tenemos en Canarias, donde se registran “swells” generados por borrascas del Atlántico Sur a más de 7.000 km de distancia.

Mar de viento y mar de fondo. Fuente: bluewatermiles.com Autor: StormGeo (modificación propia)

Los tipos de rotura del oleaje

Ya hemos explicado que las olas, al propagarse, acaban llegando a zonas someras, a la costa, y allí, por efecto del rozamiento con el fondo cambian su forma y sus parámetros, se inestabilizan y finalmente rompen. Esto ocurre porque el valle de la ola se retrasa por efecto del fondo y la cresta se adelanta.

Si se considera el fondo marino cerca de la costa en la zona de rompientes como un plano inclinado, la pendiente o inclinación mayor o menor del fondo puede producir diferentes tipos de roturas.

Si la pendiente del fondo es muy suave, como ocurre en una playa, y la ola es muy alta, la ola se derrama por delante y se produce una rotura de descrestamiento (“spilling” en inglés). Cuando la pendiente de la playa es mayor la cresta de la ola se adelanta mucho y se produce un “rulo” o “voluta” que deja aire ocluido dentro de la ola, provocando una gran turbulencia y se denomina “rotura en voluta” (o “pluging” en inglés). Si la pendiente es elevada puede producirse un mero movimiento de vaivén y se produce la “no rotura” (o “surging” en inglés).

Tipos de rotura de olas. Fuente: Hidrodinámica en la zona de rompientes. UNAM

El tipo de rotura no solo depende de la pendiente de la playa, sino también de la altura de ola o de su periodo. Por eso en una misma playa, sin modificar la pendiente se pueden producir diferentes tipos de rotura, unos días rompen las olas de una manera y otros de otra.

Una preciosa ola en voluta: es la famosa ola de Nazaret, lugar idóneo para la práctica del surf. Fuente: Meteored Tiempo.com

En la rotura del oleaje también afecta la rugosidad del suelo: no es lo mismo una playa de piedras, donde el rozamiento y la disipación es mayor, que una playa de arena finísima, con rozamiento y disipación menor.

Los rompeolas

Llevando al extremo el plano inclinado se tiene un plano vertical: y ello ocurre cuando una ola se encuentra con un muro. En ese caso puede suceder que la ola no se disipe, y directamente se refleje, desplazándose en sentido contrario. Y puede ocurrir que la onda incidente y la reflejada lleguen a acoplarse y amplificarse por resonancia.

Este es un fenómeno muy peligroso, porque son las olas las que rompen las estructuras marítimas al conseguir que la ola que incida se amplifique y provocar su rotura.

Por eso en la costa solemos encontrarnos “rompeolas” o estructuras de escollera (grandes bloques de piedra u hormigón de diversas formas y tamaños) que literalmente “rompen” la ola, al disipar su energía por rozamiento. Y por eso los diques de hormigón verticales suelen tener en su base una escollera que rompa la ola y evita que el muro de hormigón la refleje.

No se suelen poner muros verticales frente al oleaje. Se disponen rompeolas con escollera. Fuente: Diccionario náutico

Los elementos de disipación de los diques de escollera de hormigón pueden tener diferentes formas, con objeto de disipar de forma adecuada el oleaje. Fuente: fondear.org

La predicción del oleaje. Las redes de boyas marinas

Sabemos que el oleaje de una zona puede influir en otra muy distinta, por efecto de la propagación, y que un fuerte viento que sople en un sitio puede afectar a un lugar totalmente diferente. Además, el oleaje puede afectar a la estabilidad de una playa o de una obra marítima, como un dique.

Por eso, habitualmente se trata de “predecir” cuando y cómo va a llegar un determinado oleaje a una zona, ya sea para poder practicar surf, o bien para saber qué tipo de ola va a afectar a una zona costera. Mediante la predicción se trata de diseñar obras marítimas, o prever fenómenos costeros (aviso a navegantes).

Para ello se utilizan sistemas de monitorización del oleaje del océano, que también miden parámetros de viento, mediante sistemas de boyas situadas por todo el mundo. Por ejemplo, la red de boyas de aguas profundas miden parámetros de las olas, alturas, velocidad y dirección, pero también otros parámetros como las corrientes, la temperatura, la salinidad, y también datos meteorológicos como el viento, la temperatura del aire y la presión. También existen redes de boyas costeras, que miden el oleaje en determinadas zonas de profundidad menor, donde el oleaje se dice que ya está afectado por el fondo.

En España tenemos la Red de Boyas de Puertos del estado, aunque existen otras redes por todo el mundo. La red global Argo tiene 20 boyas en aguas españolas.

Como uno se puede imaginar, se trata de predicciones, tratando de analizar una gran variedad de datos cambiantes y de difícil análisis. Es algo parecido a la predicción meteorológica, que, partiendo de la lectura de una serie de parámetros meteorológicos, utilizando modelos matemáticos es capaz de decirnos con cierta precisión qué tiempo va a hacer en un lugar.

Aplicaciones como “windgurú” permiten conocer el estado del viento y del oleaje a navegantes, surfistas o buceadores. Y cada vez son más precisas.

Las olas solitarias

La literatura y el cine han documentado numerosas tormentas marinas y se habla de enormes olas gigantes solitarias. Se considera que una ola es gigante cuando tiene el doble de la altura del mar circundante, ya esté en calma o no. Aunque alguna vez se consideraron un mito, ahora sabemos que existen y pueden aparecer de la nada en medio del océano y son un fenómeno natural intrigante y poderoso.

Su origen es muy misterioso, porque no están relacionadas con el estado del mar ni con el viento presente o pasado, ni tampoco están generadas por terremotos o maremotos, como los tsunamis. A veces, estas murallas de agua emergen de un mar en calma y alcanzan alturas enormes, equivalentes a un edificio de diez pisos. Pueden aparecer sin previo aviso y sorprender incluso a los marineros más experimentados

Pero haberlas “haylas” porque, por ejemplo, en 1958, en Alaska, debido a un deslizamiento de tierra, se registró una ola de más de 30 metros de altura, que causó cinco víctimas. La ola gigante más grande del mundo se midió en el oeste de Escocia en el año 2000, con una altura de 29,1 metros. El buque “Norwegian Dawn” sufrió el golpeo de tres olas gigantes cerca de las costas de Noruega en 2005.

 

La verdad es que el mar y la cara que nos ofrece con sus olas es fascinante. Ya sean olas gigantes destructivas, oleaje y mar enfurecido bajo enormes tormentas, olas perfectas para practicar el surf, o enormes calmas, el océano no deja de ofrecernos situaciones muy diferentes, que afectan a nuestro estado de ánimo y condicionan nuestra vida.  

 

Referencias:

https://es.wikipedia.org/wiki/Ola

https://earthguide.ucsd.edu/earthguide/diagrams/waves/swf/wave_wind.html

https://flexbooks.ck12.org/cbook/ck-12-conceptos-de-ciencias-de-la-tierra-grados-6-8-en-espanol/section/6.22/primary/lesson/olas-generadas-por-el-viento/

http://www.masmar.net/index.php/esl/Apuntes-N%C3%A1uticos/Oceanograf%C3%ADa/Olas.-Formaci%C3%B3n

https://www.estudiasonavegas.com/titulos-nauticos/116-acad-tropico-capricornio/406-definicion-de-fetch

https://sailandtrip.com/mar-de-fondo-el-fetch-y-las-olas/

https://www.barcosnews.es/noticias/31398/la-houle-les-vagues-et-le-fetch

https://www.rtve.es/play/audios/esto-es-ingenieria/palabra-ingeniero-swell-sea-070218/4466531/

https://upcommons.upc.edu/bitstream/handle/2099.1/3386/40860-5.pdf

http://www.ptolomeo.unam.mx:8080/xmlui/bitstream/handle/132.248.52.100/503/A5.pdf?sequence=5&isAllowed=y#:~:text=El%20rompimiento%20de%20las%20olas,)%20(ver%20figura%202.4).

https://www.puertos.es/es-es/Paginas/AFondo/Boyas.aspx

https://www.rtve.es/play/audios/esto-es-ingenieria/palabra-ingeniero-swell-sea-070218/4466531/

https://upcommons.upc.edu/bitstream/handle/2099.1/3386/40860-5.pdf

http://www.ptolomeo.unam.mx:8080/xmlui/bitstream/handle/132.248.52.100/503/A5.pdf?sequence=5&isAllowed=y#:~:text=El%20rompimiento%20de%20las%20olas,)%20(ver%20figura%202.4)

https://www.puertos.es/es-es/Paginas/AFondo/Boyas.aspx

https://www.fundacionaquae.org/wiki/las-olas-gigantes-solitarias-o-vagabundas-un-fenomeno-cada-vez-mas-extrano/

https://www.surferrule.com/olas-solitarias-gigantes/

https://www.tiempo.com/noticias/ciencia/las-fascinantes-olas-de-nazare-portugal-que-las-hace-tan-gigantestes.html

http://www.fondear.org/infonautic/hombre_y_barco/Navegacion/Puertos/Escolleras/Escolleras_Tetrapodos.htm

 

 

 

 

jueves, 16 de enero de 2025

LAS CRESTAS DE LA MUERTE

 La raya bowmouth desaparece de nuestros océanos.

Traducción parcial del artículo de National Geographic, “The shark ray is vanishing from our oceans—and being made into jewellery” escrito por Kimberly Riskas.

La raya “bowmouth” o boca de arco (Rhina ancylostomus) es una criatura marina de aspecto extraño. Su cola se parece a la de un tiburón, pero su cuerpo es rechoncho y grueso, y su parte delantera finaliza en una especie de cabeza plana. Su parte dorsal delantera está cubierta por una serie de crestas longitudinales, con hileras de crecimientos óseos puntiagudos a modo de espinas.

La raya bowmouth (Rhina ancylostomus) es un pez que de vez en cuando pueden apreciar los buceadores de Maldivas. Fuente: StopFinning EU Spain. Autor: Eric de Vicente

En todo el mundo se capturan muchos tiburones y rayas para obtener sus aletas, muy apreciadas en la cocina china, pero lo grave es que esta extraña raya, que está en peligro crítico, además de capturarse por sus aletas también se enfrenta a otra amenaza, la demanda de sus crestas espinosas, que se usan como artículo de lujo de joyería en forma de amuletos, anillos y brazaletes.

Anillos con espinas de raya bowmouth en una tienda cerca de la costa de Krabi, Tailandia. Desde hace más de una década, el comercio “on line” de anillos y otros artículos, como pulseras, crece sin cesar.
Fuente: National Geographic, “The shark ray is vanishing from our oceans—and being made into jewellery” Kimberly Riskas

Esta especie, que antaño se distribuía por todo el Indopacífico, está incluida en la familia de los peces cuña (Rhinidae) y estrechamente emparentada con el pez sierra y el pez guitarra gigante. Todos ellos se incluyen en el orden Rhinopristiformes o rayas “rhino”, muy parecidas a los tiburones, y que son los peces marinos más amenazados del mundo, porque sus poblaciones han disminuido más de un 80% en las últimas décadas.

La IUCN califica esta raya como críticamente amenazada. Fuente: IUCN Red List

Según un nuevo estudio publicado en la revista “Conservation Science and Practice”, desde hace al menos una década, se anuncian en Internet joyas realizadas con espinas de este animal, especialmente en Tailandia.

Gracias a este estudio, recientemente ha salido a la luz este comercio, que en gran parte es ilegal. Se realizó una investigación que consistió en una búsqueda sistemática en internet, y tuvo como resultado un listado de más de 977 anuncios de productos de “bowmouth”. En particular se encontraron ofertas de espinas engarzadas en anillos o vendidas por separado, aunque también ofertas de pulseras, mandíbulas, e incluso algunos peces enteros preparados por taxidermistas. La mayoría de los vendedores provenían de Tailandia, y el resto eran de Estados Unidos, Italia, Taiwán, Australia, Reino Unido y Canadá.

Crestas espinosas secas de raya bowmouth a la venta en una tienda de recuerdos de Kawthaung, Myanmar, uno de los siete puestos comerciales oficiales de la frontera tailandesa. Las protuberancias óseas de estos peces cada vez más raros se utilizan para fabricar joyas, especialmente populares en Tailandia. (“La joyería acelera la extinción del tiburón raya | National Geographic”) Fuente: National Geographic, “The shark ray is vanishing from our oceans—and being made into jewelry” Kimberly Riskas 

El incremento del tráfico de especies silvestres por Internet ha sido exponencial en las últimas décadas, y lo grave es que especies amenazadas muy valiosas como esta se anuncian abiertamente en redes sociales y sitios de comercio electrónico.

Ello se produce a pesar de que desde 2019 el comercio internacional de productos de esta especie está regulado por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que exige que cada envío transfronterizo sea controlado, certificado y registrado por las autoridades. Su comercio solo se permite si no afecta a la supervivencia de la especie, es decir, si se limita la cantidad, un requisito difícil de cumplir ya que aún se desconoce el alcance real del comercio.

Una de las afirmaciones más impactantes del estudio sobre el comercio de espinas de “bowmouth” es la que dice que debido a que la cantidad de ejemplares ha descendido drásticamente en las últimas décadas en Tailandia, se está recurriendo a animales procedentes de Indonesia, Malasia y Myanmar. El problema lejos de remitir, crece.

Piel seca de raya bowmouth, con las crestas, a la venta en una tienda de Tailandia. Fuente: National Geographic, “The shark ray is vanishing from our oceans—and being made into jewelry” Kimberly Riskas

¿Por qué se ha producido esta demanda de estos productos?

Una de las razones es la creencia ancestral de que las espinas de la “bowmouth” son amuletos y protegen de ciertos peligros al que las lleva. Algunas incluso se tallan con forma de Garuda, un símbolo budista de protección.

El mercado de espinas posiblemente esté relacionado con el mercado de aletas de tiburón y raya. Todo el mundo, hasta el que vive en las poblaciones más remotas, sabe que capturar tiburones y rayas es muy lucrativo, porque sus aletas se pagan muy bien. Es preocupante saber que, en determinadas especies como esta raya, el valor de su captura es aún mayor si además de las aletas se venden bien sus espinas.

Un caso parecido es el del pez sierra, un pariente cercano de esta raya, que se ha capturado casi hasta la extinción para vender, además de sus aletas, su rostro aserrado, que también tiene supuestas propiedades mágicas.

La legislación no consigue parar el comercio ilegal en internet

En 2018 Tailandia incluyó a esta raya dentro de las especies más protegidas de su legislación animal (Ley de preservación de la vida animal salvaje) y se prohibió tanto su captura del animal como la fabricación de nuevas piezas con espinas. Hasta la fecha todos los productos fabricados con partes de este animal debían estar registrados oficialmente en el Departamento de Pesca, y aunque se puede seguir comerciando con ellos, solo se puede hacerlo dentro de Tailandia.

Como consecuencia de esta ley, según la base de datos de CITES se registraron oficialmente más de 10000 productos y oficialmente no se han registrado importaciones a partir de 2019.

Y sin embargo es claro que existe comercio ilegal, porque se constata que se siguen publicitando estos productos en la web, de los cuales tan solo el 36 % de ellos aporta el registro oficial, lo que significaría que procede de capturas anteriores a 2018.

Es llamativo que el 25% de los anuncios indican que el producto en venta no está registrado, lo que le convierte inmediatamente en ilegal en Tailandia. Esto no es de extrañar, dado que algunos vendedores, además publicitaban otros productos procedentes de tigres, elefantes, osos, caballitos de mar, o madera de palisandro, cuyo comercio está protegido por CITES.

Parece que la venta por internet de productos ilegales goza de cierta impunidad, cuando los ofertan de una manera tan abierta.

¿Cómo se combate el tráfico “on line” ilegal de productos procedentes de la vida salvaje?

En 2018 un grupo de empresas tecnológicas constituyeron la Coalición para Parar el Tráfico de Especies Salvajes en la web, con el objetivo de reducir el tráfico ilegal de vida salvaje en un 80% en 2020. Sin embargo, precisamente durante ese periodo este tipo de ventas aumentaron en Facebook, de acuerdo con la ONG Alianza contra la delincuencia en línea. Y eso a pesar de que Facebook dice que tiene políticas para prohibir anuncios de compraventa o intercambio de especies amenazadas.

Los responsables del estudio se lamentan de que no se pongan más trabas a este comercio “on line”, que según ellos es relativamente fácil de descubrir y de controlar. Lo más importante es llamar la atención de los gobiernos y de los responsables de redes sociales sobre el comercio de espinas de bowmouth y esperan que no sea demasiado tarde para la supervivencia de esta raya de aspecto tan llamativo.

Referencias:

https://www.nationalgeographic.com/anim https://conbio.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/csp2.12896 als/article/thai-shark-ray

https://saveourseas.com/project/understanding-the-amulet-trade-of-bowmouth-guitarfish-in-thailand/

https://www.iucnssg.org/press/a-special-group-of-rays-are-now-worlds-most-threatened-marine-fish

https://www.endwildlifetraffickingonline.org/aboutthecoalition

https://www.nationalgeographic.com/animals/article/how-internet-fuels-illegal-wildlife-trade?loggedin=true&rnd=1684463084719